jueves, 4 de julio de 2019

PRIMEROS VIERNES DE MES

5 de JULIO

El primer viernes de cada mes es una fiesta mensual dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, tal como el Señor se lo inspiró a santa Margarita María de Alacoque.


El Señor le sugirió que al terminar cada mes, el primer día penitencial siguiente, procurase dedicarlo a reparar por las faltas y pecados del mes precedente, particularmente los cometidos contra la Sagrada Eucaristía y procurase
COMULGAR Y CONFESAR
para ofrecer a Dios Padre reparación por los pecados.
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús puede renovar nuestra vivencia cristiana.

En este año dedicado al Sagrado Corazón de Jesús vamos a tener una vigilia los primeros viernes de cada mes.

Subiremos al blog cada primer viernes una pequeña meditación del padre Mendizábal S.J. y algunas oraciones para quien quiera unirse a nosotras a nivel personal a esta vigilia de oración y reparación.

Reflexionemos 

sobre nosotros mismos sobre nuestra vida personal, real, familiar, parroquial, comunitaria, con la convicción de que nuestro comportamiento ha sido deficiente. Y sintámonos unidos al mundo entero, a toda la humanidad, dolidos ante Dios por nuestros pecados y dispuestos a unirnos al Corazón de Cristo para repararle, para reparar al Padre Celestial, para purificarnos, acercándonos a la intimidad con el Señor.


Hoy viernes, conmemoramos la pasión, cuyo memorial es el Sacrificio Eucarístico. Nos unimos a esa misma pasión y vamos adquiriendo esas actitudes interiores que son el núcleo de nuestro ser cristiano.

¿QUÉ LLEVA CONSIGO ESTA ACTITUD DE REPARACIÓN?

Nuestra respuesta al Amor, al Corazón de Cristo, tiene como punto de partida participar nosotros del Corazón de Dios. Nosotros podemos amar en cristiano porque primero ha descendido el amor de Dios, se nos ha dado el Espíritu Santo que viene a formar en nosotros un Corazón como el de Cristo.

El Corazón de Cristo se hace uno con el Padre y uno con los hombres por amor. Análogamente nosotros, cuando se nos infunde el Corazón de Cristo, nos hacemos uno con Cristo, uno con el Padre y uno con los hombres. En esto consiste la estructura fundamental de ser cristiano. 


Este amor nos lleva a participar íntimamente de los sentimientos de Cristo a tener nosotros sus mismas actitudes

En la fuerza de este amor cuando Cristo ve la ofensa al Padre ofendido por el pecado de los hombres le llega al alma.


La reparación no puede entenderse sin un amor profundo que nos identifica con Cristo y con los hermanos, sin un  amor que es sensible a la  ofensa al Padre y también sensible al mal de los hombres y al pecado.

Es señal de un corazón profundamente cristiano el sentir en sí hondamente la ofensa a Dios.

A quien está empapado de este Espíritu, a quien está lleno de ese Corazón no le dejan indiferente las ofensas de Dios  ni los males de la humanidad. De ahí arranca el movimiento activo de la reparación, fundado en un amor sensible a la ofensa de Dios.

Mirando el Corazón de Cristo vemos que es sensible a la ofensa de Dios y al mal que sufren los hombres por sus pecados.

La reparación tiene un primer momento:
Evitar la ofensa a Dios, es lo que llamamos reparación negativa. Lo mismo podemos decir de todo el mal del hombre: evitar las injusticias del mundo es una obra admirable de reparación negativa siempre que arranque de ese amor, porque

en el orden cristiano no cuentan solamente las acciones exteriores que realizamos, sino la actitud interior con que las realizamos,

puesto que el cristianismo es religión de amor, religión del corazón.

Cuando al ver a Dios ofendido por la injusticia del mundo nos mueve a evitar esa injusticia es ya un primer paso en nuestro camino de reparación, nuestro proceso de identificación con Cristo al cual se nos invita: “el que me sirve que me siga y donde esté Yo, ahí este también mi servidor”.

CONSAGRACIÓN A LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y DE MARÍA
(Dictada por el Santo Padre Pio de Pietrelcina)

Queridísimos Corazones de Jesús y María que tanto sufren y tanto aman, tomad mi cuerpo y mi alma, elevadme a la Sacrosanta y Trinitaria Gloria. Yo (nombre), quiero consagrarme a Ustedes en cuerpo y alma, entregar mis obras y mi vida, para ser apóstol de vuestros Corazones Gloriosos. Consagro mi país, mi familia, mis actos, todo lo que tengo, lo que soy y lo que hago. Cubro mi consagración con la Preciosa Sangre de Cristo, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y la protejo con las Lágrimas de la Divina Señora, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; la resguardo con la Espada de San Miguel para vivir en la Divina Voluntad; haciendo, amando, sirviendo, viviendo, entregándome desde hoy hasta el día de mi encuentro pleno con Cristo. Amén.

ACTO DE AMOR


•¡Dios mío! sumo Bien, quisiera haberte amado siempre.
•¡Dios mío! detesto el tiempo en que no te amé.
•¿Cómo he podido vivir tanto tiempo sin vuestro Santo Amor?
lores y las pruebas con que has sembrado Y vos ¡Dios mío! ¿Cómo pudiste sufrirme?
•Os doy las gracias ¡Dios mío! por vuestra Gran Paciencia.
•Pero ahora quiero amarte siempre.
•Deseo morir antes que dejar de amarte.
•Quítame ¡Dios mío! la vida, cuando haya de dejar de amaros.
•Una gracia te pido, y es la de amarte siempre.
•Con vuestro Amor seré dichoso.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Mensaje de Nuestro Señor a Luz María
(Pincha aquí)


sábado, 29 de junio de 2019

DÍA DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


 Y AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA.

Foto. María (simbolizada por el lirio blanco) Madre de la Eucaristía

Hoy hemos tenido un día de retiro espiritual con dos meditaciones y una hora Santa, adorando al Santísimo Sacramento del altar, acompañando y reparando al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Un día de cielo.

Queremos compartir algunas ideas que nos han gustado y hemos puesto en común a nivel comunitario.


Estamos en el centenario del Sagrado Corazón de Jesús traspasado por la lanza para la salvación de los hombres. De este Corazón abierto nació la Iglesia.

En la Iglesia hay heridas y el Corazón de Cristo sufre por nuestros pecados, desamor e indiferencia.


Reparar las ofensas que recibe el Corazón de Cristo por nuestros pecados no es tener lástima. Existe una reparación afectiva y una reparación aflictiva. Cuando ves sufrir  desprecios a un ser querido quisieras evitarle ese dolor y amarle mucho más para reparar esa ofensa. Cuando sufrimos podemos ofrecer nuestros sufrimientos unidos a los de Cristo como reparación por nuestros pecados y los de toda la humanidad. Aceptamos lo que nos pasa con amor porque Él nos amó primero sufriendo por nuestra salvación. 

Dijo la Virgen en Fátima:
AL FINAL MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ”


La llama de Amor del Inmaculado Corazón de María es una gracia que Dios a toda la humanidad. María es la única que puede encender la llama de Amor en nosotros.
“La Virgen María nos hace una llamada para encontrarnos con su Inmaculado Corazón en la vida cotidiana, en nuestra historia personal y de familia. Por nuestra debilidad humana el mal nos tiene cegados ante la gracia de Dios y no nos reconocemos pecadores, no reconocemos la presencia del maligno en nuestra vida, lo ignoramos y pensamos que no existe. Sin embargo está atacando a toda la humanidad dividiendo a las familias, metiéndose con los poderes políticos, la sexualidad, el aborto, una profunda crisis de fe. El hombre, engañado y confundido, piensa que esto son valores humanos, entra dentro de la normalidad. No piensa que tiene un alma inmortal y que rechazando la salvación de Dios podría condenarse para siempre.
Esto aflige mucho el Corazón de nuestra Madre del cielo.


La llama de Amor del Inmaculado Corazón de María nos ayuda a vencer al demonio porque la Virgen es la única que conoce la profundidad del misterio de Dios. Todos estamos llamados a revestirnos de la llama del Amor de María,  a convertirnos en santuarios de su presencia y revestirnos interiormente de la gracia de  su amor”.

El tiempo pasa muy rápido, como agua derramada entre los dedos de las manos.
Cuando nos visita la prueba, el dolor  o la enfermedad es un signo de la predilección de Dios porque en la otra vida nos espera una felicidad muy grande.
Para un cristiano no cuenta las obras externas que hacemos sino la intención profunda que ponemos al realizar estas obras.




miércoles, 26 de junio de 2019

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS 2019


CELEBRAMOS EL DÍA DEL AMOR MÁS GRANDE

El año 1899 el Papa León Xlll decidió consagrar a todo el género humano al Corazón de Jesús: bautizados y no bautizados, cercanos y alejados.
El 30 de mayo de 1919 el Rey Alfonso Xlll hizo la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles, con la presencia del Gobierno español, la familia Real y autoridades religiosas, civiles y militares.


Estamos, pues, en el Centenario de aquel acontecimiento. 

El viernes 28 de junio es el día del Sagrado Corazón de Jesús, que este año debemos celebrar con una devoción especial. Queremos compartir con los seguidores de nuestro blog el interesante testimonio de un joven, que nos ayudará a adentrarnos más a experimentar el profundo amor del Corazón de Jesús hacia cada uno de nosotros.


Como si fuera un torrente imparable, la espiritualidad del Corazón de Jesús se ha ido difundiendo a lo largo y ancho del mundo, tocando el corazón de los fieles, y moviendo a conversión y reparación por los pecados de los hombres.


La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia. Se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.

La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.


Este año recordamos la oración en la que Alfonso XIII proclamaba a Nuestro Señor Rey del país:



“España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra ante ese trono de tus bondades que para Ti se alza en el centro de la Península (…) Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y de las letras y en nuestra leyes e instituciones patrias”.



sábado, 15 de junio de 2019

Jornada de la Vida Contemplativa –Jornada Pro orantibus–


Solemnidad de la Santísima Trinidad
La vida contemplativa. Corazón orante y misionero”
16 de junio de 2019

Mañana celebraremos la Solemnidad de la Santísima Trinidad, en la que confesamos y veneramos al único Dios en la Trinidad de personas, y la Trinidad de personas en la unidad de Dios.


Solo Dios puede darnos a conocer este misterio revelándose Él mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

En este domingo de la Santísima Trinidad que la Iglesia en España celebra la Jornada de la Vida Contemplativa –Jornada Pro orantibus–, todo el Pueblo de Dios, junto con sus obispos, agradecen a Dios el corazón contemplativo y misionero de tantos hombres y mujeres que, desde sus claustros  y monasterios, no dejan de contemplar el rostro de Dios y de irradiar su luz a todos los corazones.

Los monjes, las monjas y la vida eremítica ofrecen su vida en alabanza continua a la Santa Trinidad y su oración de intercesión por la comunidad cristiana y el mundo entero.

Este año los obispos españoles proponen como lema para esta jornada:

«LA VIDA CONTEMPLATIVA. CORAZÓN ORANTE Y MISIONERO».

Con la constitución apostólica Vultum Dei quaerere del papa Francisco y la consecuente instrucción aplicativa Cor orans, la vida contemplativa, especialmente la femenina, se encuentra inserta en una profunda reflexión de cara a la adecuada puesta en práctica de las indicaciones recibidas.



Al mismo tiempo, en el horizonte eclesial se vislumbra cada vez más cercano el mes extraordinario misionero, que viviremos en el ya próximo mes de octubre.

En este contexto misionero, el Cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, ha propuesto concretamente:

«Que las comunidades contemplativas monásticas y claustrales se dediquen a un ejercicio de oración y reflexión que pueda ayudar a las Iglesias particulares, a los fieles y a los pastores en su tarea de conversión y misión.

En medio del mundo vosotros, hermanos y hermanas, gracias a la radicalidad bautismal de vuestra vocación contemplativa, sois una señal eficaz de la pertenencia filial de cada hombre a Dios.

En la vida diaria ordinaria de los monasterios y comunidades vivís la esencia cristiana que representa el corazón de la misión, el centro del anuncio y de todo testimonio evangélico.

A nuestros hermanos monjes y a nuestras hermanas claustrales debemos hacer referencia, para que todo, la humanidad y el mundo, puedan ser transfigurados por la misión de Cristo y de su Iglesia, para la gloria de Dios Padre»

Vida contemplativa. Corazón orante

La vida contemplativa es la voz orante de la Iglesia. La oración que se eleva desde los monasterios es la voz de la Iglesia y de tantos hombres y mujeres que no saben, no quieren o no pueden rezar.

La vida contemplativa es también testimonio y profecía. Nos enseña a perseverar en la búsqueda del rostro divino; nos recuerda que el Señor debe llegar a ser nuestro tesoro, nuestro principal bien, lo único que basta.




Vida contemplativa. Corazón misionero.

Así escribe el papa Francisco en la Vultum Dei quaerere, n. 6

«La Iglesia aprecia mucho vuestra vida de entrega total. La Iglesia cuenta con vuestra oración y con vuestra ofrenda para llevar la buena noticia del Evangelio a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo. La Iglesia os necesita».

Las personas consagradas a la contemplación son como los faros en el mar. No son ellos el puerto, pero indican la ruta para llegar a él. Cuando uno se ha perdido a causa del oleaje y del viento de la vida, el testimonio de los monjes y monjas ilumina, como buen faro, cuál es la meta a la que estamos llamados.

La vida contemplativa ilumina como luz de antorchas. Los contemplativos con sus vidas de claustro y monasterio hacen de centinelas. Su constante oración vigilante nos protege, tantas veces y de modo imperceptible, de riesgos y tentaciones.



Su testimonio de vida nos asegura, en medio de nuestro agobio de cada jornada, que en cualquier momento podemos dirigir nuestra mirada a Aquel que siempre ilumina nuestra oscuridad interior.

Sobre todo, los monjes y monjas nos gritan con su vida: «Hemos encontrado al Señor» (Jn 1, 40), «He visto al Señor» (Jn 20, 18).

Celebremos con sincera gratitud este domingo de la Santa Trinidad bendiciendo al Señor por la vocación consagrada contemplativa, y pidiendo  por tantos hermanos y hermanas que viven, oran y misionan en tantos monasterios esparcidos por la geografía española.

domingo, 21 de abril de 2019

¡CRISTO HA RESUCITADO!

Resucitemos con Él
                                             ¡ALELUYA!

Deseamos una Feliz Pascua a todos los seguidores de nuestro blog. Que la unción del Resucitado impregne nuestras vidas y las cambie, las arrebate de amor hacia Él, que dio su vida por amor a la humanidad.

En la Vigilia  Pascual de anoche, fue bendecido el cirio pascual, hecho con cera de abejas. Este cirio simboliza la presencia del Resucitado en medio de la asamblea litúrgica reunida en su nombre.


Este año el cirio ha sido pintado a mano.
Una decoración con matiz eucarístico y franciscano.

En el fondo la silueta del Crucifijo de San Damián, que habló a san Francisco de Asís y le dijo: 

“Francisco, repara mi casa, que como ves, amenaza ruina”.

En el centro de la cruz la Eucaristía, presencia real de Cristo Resucitado en medio de su Iglesia. Y dentro de la forma la cara del Cristo de San Damián que es un crucificado glorioso, es decir, resucitado.

Las uvas de la parte superior y las espigas de la inferior nos recuerdan el pan y el vino que se consagran en la misa y se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor.

Dos franjas doradas circundan arriba y abajo la cruz. Este color hace referencia a la realeza del Resucitado, Señor de toda la creación. 

Ante Él toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo y toda lengua proclame: 

“Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre”

Algunas notas respecto al autor de esta pintura:

D. Higinio Martínez Lozano es un artista de Villarrobledo.  Pintor y escultor autodidacta. Pertenece a la Asociación de Belenistas de Villarrobledo. Expone sus imágenes de barro cocido en diferentes ferias de España. Modela el barro no solo haciendo imágenes de Belén, sino representaciones de la pasión. También es miembro de la Orden Franciscana Seglar. No solo trabaja el barro, sino que pinta lienzos de grandes y pequeñas dimensiones sobre todo con temas religiosos.

Detalle del mantel del altar de nuestra iglesia




jueves, 18 de abril de 2019

NUESTRO MONUMENTO 2019

En el centro una enorme CRUZ con la inscripción:
Me amó y se entregó por mí


ME AMÓ Y SE ENTREGÓ ¿Quién? El Hijo de Dios el que está vivo en el sagrario, escondido en la forma del pan consagrado. Cristo anticipó su entrega sangrienta en la Cruz dándose a sus discípulos, convirtiendo el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre. Este es el milagro que se da en cada misa y conmemoramos de manera especial el Jueves Santo

POR MÍ, por ti. Cada hombre en cualquier lugar del mundo, de cualquier religión o condición social, puede aplicarse estas palabras: “POR MÍ”. Desde Adán, el primer hombre, hasta el final de los tiempos, cada hombre o mujer puede aplicarse este por mí único e irrepetible. Cristo cuando murió y entregó su vida me amó y estaba pensando en mí.

A un lado de la cruz está el SAGRARIO, en cuya puerta aparece tallado en madera el Cordero Pascual del que habla el libro del Apocalipsis, porque Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

A  otro lado de la cruz CINCO PALMAS. Nos recuerdan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén cuando es aclamado y recibido como Rey. La palma es símbolo de victoria. Estas palmas nos recuerdan la resurrección del Crucificado que vence a la muerte y al demonio. Cinco palmas, porque fueron cinco las llagas de Nuestro Señor: manos, pies y costado.


Junto al sagrario SIETE VELAS nos recuerdan los siete dones del Espíritu Santo que Cristo regala a su Iglesia gracias a su muerte y resurrección.



Junto a la cruz, a cada lado, UNAS VELAS que simbolizan a la Iglesia que está vigilante, en vela, junto a su Señor, acompañándolo en su dolor y agradeciendo tanto sufrimiento y tanto amor.


Delante de la cruz un  ADORNO FLORAL con gran contenido simbólico:

Un enorme CORAZÓN BLANCO nos recuerda el Inmaculado Corazón de María traspasado de dolor al pie de la cruz. La Virgen se convierte en Madre de la Iglesia y en Madre de cada hombre cuando ofrece  al Padre la vida de su Hijo. El verde esperanza nos recuerdan las palabras de la Virgen: "Al final mi Inmaculado Corazón triunfará"



LAS FLORES ROJAS que descienden desde la cruz hacia la tierra en forma de arco hacen referencia a la sangre que el Señor derramó en la cruz por nosotros. Esta sangre es fuente de vida, simbolizada por las hojas de helecho que hay debajo de ellas.



LAS FLORES BLANCAS nos recuerda la pureza que Cristo nos mereció por su pasión, es decir simbolizan el hombre redimido.

COSTILLA DE ADÁN son las hojas que decoran el florero por su parte inferior, tocando el suelo. Porque Adán, sacado del barro de la tierra, ha sido restaurado por Cristo, el Nuevo Adán.

ROSAS BLANCAS en la base del florero. En estas flores vemos representadas las voces de los redimidos, vestidos con vestiduras blancas, cantando un himno de alabanza al Cordero degollado que está sentado a la derecha de Dios en las alturas.




martes, 9 de abril de 2019

CASTILLA LA MANCHA TV VISITA NUESTRO OBRADOR


El jueves día 4 de abril a las tres de la tarde sonó el teléfono, en línea una voz que decía:

“Soy Laura del programa Ancha es Castilla la Mancha, quería preguntarle si es posible que mañana nos acerquemos a tomar unas imágenes de su obrador para ser retransmitidas a las 21 horas”.

La hermana que cogió el teléfono se quedó helada y respondió: 
¿Y no puede ser otro día?”.

La respuesta fue: 
Me han pedido  que haga para el programa de mañana un reportaje sobre los dulces de Semana Santa, he buscado en internet y habéis aparecido vosotras. Si no envío este reportaje perderé la oportunidad pues se lo encomendaran a otro compañero”.

La hermana respondió: 
“Debemos hablarlo en comunidad llame por favor a las 5 de tarde”.

Informada a la comunidad quedó perpleja ante esta sorpresa:

¡NUESTRO OBRADOR EN LA TELEVISIÓN DE CASTILLA LA MANCHA!


Nos parecía increíble. Después de estudiar el caso, la Madre vio conveniente que debíamos aprovechar esa oportunidad, así  que cuando llamó Laura dijimos que sí.

Al día siguiente, 5 de abril, llegó Laura con el cámara para hacer el reportaje. Estuvieron dos horas con la comunidad tomando  imágenes y haciendo preguntas a todas las hermanas de comunidad.

Por la noche cuando se emitió en el programa Ancha es Castilla la Mancha duró apenas 4 minutos.

Estamos teniendo una Cuaresma de mucho trabajo pues recientemente hemos participamos en:

La FERIA AGROALIMENTARIA Y TURÍSTICA DE VILLARROBLEDO Y COMARCA del 15 al 17 de marzo 


y en el GRAN MECADO MEDIEVAL del 29, 30 y 31 de marzo


Ahora estamos haciendo rollos fritos para estos días de Semana Santa.




martes, 5 de marzo de 2019

Hoy miércoles de ceniza COMIENZA LA CUARESMA

¿PARA QUÉ SIRVE?

UN CAMINO de PREPARACIÓN para LA PASCUA DEL SEÑOR.
EL EQUIPAJE: la oración, el ayuno y la limosna.
Para recorrer este camino la condición necesaria es LA METANOIA, la CONVERSIÓN, el cambio de mentalidad. Es decir dar valor a lo que tiene valor y dejar a un lado lo que es vano, vacío pasajero. Es cambiar nuestra escala de valores. 

PONER EN EL CENTRO DE NUESTRA VIDA A DIOS Y A LOS HERMANOS y descentrarnos de nosotros mismos. Lo dice el profeta Isaías en la primera lectura del oficio de esta mañana:


“Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que veas desnudo y no te cierres a tu propia carne”

Hace unos días celebrábamos el nacimiento de Nuestro Señor y ahora nos preparamos para celebrar el misterio Pascual, su paso de este mundo al Padre

La segunda lectura de san Clemente nos recuerda las palabras de Jesús:

“Sed misericordiosos y alcanzaréis misericordia; perdonad y se os perdonará; no juzguéis y no os juzgarán; la medida que uséis la usarán con vosotros”

Cuaresma, tiempo de conversión y penitencia. De pararse a ver si el camino que llevamos en nuestra vida nos lleva hacia Dios o nos aleja de Él. Y entonces VOLVERSE A DIOS, cambiar el rumbo de nuestra vida.
La celebración de la Pascua del Señor, constituye, la fiesta primordial del año litúrgico.

El Verbo de Dios se encarnó en el seno de la Virgen María, nació para morir por la redención de toda la humanidad, que estaba sometida a la esclavitud del pecado, resucitó, subió al cielo y nos envió el Espíritu Santo. El memorial de su muerte se actualiza cada día en la Eucaristía. Cristo está vivo y presente en la tierra hasta el final de los tiempos, escondido en la sagrada forma.


Nadie quiere sufrir, todos huímos del dolor porque es lo más desagradable y contrario a la naturaleza humana. Por ello sufrir por amor a otra persona es la mayor expresión de amor.


¿POR QUÉ 40 DÍAS?

Ya en el siglo IV se consolida la estructura de 40 días de preparación a esta celebración mediante la oración, el ayuno y la limosna. Se  trata de hacer igual que Jesús, una experiencia de desierto. Él se retiró durante 40 días para hacer penitencia antes de iniciar su vida pública. Y en el desierto fue tentado por Satanás.

En la Cuaresma, la Iglesia vive un combate espiritual intenso, como tiempo de ayuno y de prueba. Así lo manifiestan también los cuarenta años de peregrinación del pueblo de Israel por el desierto camino de la Tierra Prometida.

Cuarenta días de preparación tuvieron Moisés y Elías para el encuentro con Yahveh.

El tiempo de Cuaresma se extiende desde el miércoles de Ceniza hasta la Misa de la cena del Señor exclusive. El miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia; los viernes de Cuaresma se observa la abstinencia de carne. El Viernes Santo también se viven el ayuno y la abstinencia.

La mayor prueba de amor que Dios nos ha dado es entregarnos a su Hijo. Él hace suyo todo el dolor de la humanidad, de los hombres de todos los tiempos y lugares. Ahí en su pasión estaba mi dolor y el tuyo. No podemos quejarnos de nada, solo agradecer lo que ha padecido por nosotros y unir a Él la parte de cruz que nos toque vivir.

El Concilio Vaticano II (SC 109) ha señalado que la Cuaresma posee una doble dimensión, bautismal y penitencial, y ha subrayado su carácter de tiempo de preparación para la Pascua en un clima de atenta escucha a la Palabra de Dios y oración incesante.