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sábado, 13 de junio de 2026

SEMBLANZA

 DE SOR JOSEFINA MARÍNEZ TÉBAR

La tarde del día 10 de junio de 2026 nuestra hermana sor Josefina Martínez Tébar pasó a la casa del Padre a los 89 años de edad y 69 de vida consagrada.

Sor Josefina nació una noche del día 19 de febrero en un sótano de la ciudad de Albacete, durante los bombardeos que sufría la ciudad en el año 1937.

Fue bautizada con el nombre de Isabel.

Era hija de Ignacio Martínez y Rafaela Tébar

Su padre era encargado de Electra Albacetense, hoy en día Hidro eléctrica.

Rafaela era una modista prestigiosa de Albacete y tenía un taller para enseñar corte y confección.

Su madre le decía que aprendiera a coser, pero ella no quería porque se pensaba que le estaba pidiendo que aprendiera a ser modista como ella y como su deseo era ser monja no prestaba mucho interés por aprender. Cuando ingresó sí que le dio por la costura. Aprovechaba la ropa que traían de la calle y hacía faldas para todas las monjas.

Era la segunda de seis hermanos:

Antonio, Isabel, Pepe, Vicenta, Reme y Emilio

Cuando tenía ocho años, la familia se trasladó a la Roda a vivir porque su padre fue destinado allí.

Durante 10 años estudió con las hermanas salesianas de La Roda. Allí aprendió a bordar. La familia todavía conserva un velo de tul bordado por ella.

Cuando cumplió los 18 años dijo que se iba al convento de Villarrobledo, donde había ya una religiosa, sor Trinidad, conocida de la familia. Pero sus padres le pidieron que se esperara y les ayudase a hacer el traslado a Albacete, el nuevo destino de su padre.

Isabel le decía a su hermana Vicenta que no dejara nunca de rezar y le regaló un libro de oraciones que ella conserva todavía.

En la familia se respiraba un ambiente de piedad y religiosidad. Su hermano mayor se fue también de Carmelita Descalzo y fue ordenado sacerdote en Washington.

El 15 de agosto de 1955, con 18 años ingresó en el monasterio, cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad que por aquellos años era a los 21 años.

El 1 de mayo de 1957 hizo sus votos temporales.

En el monasterio se dedicaba a bordar, pues era el trabajo de comunidad. Ocupó los cargos de abadesa, de maestra de novicias, enfermera, tornera y hospedera.

Era una persona muy valiente, trabajadora, ordenada y limpia. Vivía la pobreza y la austeridad.

Su vena artística la dejó plasmada en numerosos óleos y manteles de altar. Era autodidacta, pues nunca recibió clases de pintura.

ALGUNOS CUADROS PINTADOS POR SOR JOSEFINA MARTÍNEZ TÉBAR









Mantel que había el día de su entierro, pintado por ella:




Tenía don de gentes. Antes de que hubiera Seguridad Social, los médicos eran de pago. Pero cuando ella iba al médico nunca le cobraban. Dejamos constancia de los médicos de Albacete que la trataron a ella y a otras hermanas, sin coste de consulta:

D. José Moratalla, D. Manuel Acebal, D. Manuel Belmonte, D. Eloy Camino, Mansilla, D. Rafael Pla.

Solía ganarse a las personas con su cercanía y simpatía.

La casa de sus padres era la casa del convento. Todas las monjas, cuando iban de médicos a Albacete se quedaban hospedadas allí.

Cuando salió elegida de abadesa emprendió una obra faraónica dentro del monasterio. Los seis años y medio que estuvo en el cargo, desde 1998 hasta 2004, rehabilitó toda la techumbre derruida del monasterio y de la iglesia.

Además, arregló y embelleció el interior de la iglesia, el patio. Arregló la hospedería, hizo un noviciado y la biblioteca.

No le daba apuro pedir ayuda para su convento y con la ayuda de Dios y su audacia todo salió adelante.

Su frase preferida era: “Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos” (Salmo 138, 8)

Unos años antes de caer enferma iba al oratorio todas las noches a tocar el sagrario para pedir a Dios cuatro o cinco vocaciones. También le pedía a la Virgen de la Teja. Y su petición fue escuchada.

Todavía pudo trabajar ayudando en los inicios de nuestro obrador.

Los últimos diez años de enfermedad los vivió con mucha paciencia, sin quejas. Solo sufría y ofrecía a Dios.

El miércoles 10 de junio de 2026 se apagó como una velita, sin agonía, sin ruido, rodeada de toda su comunidad que le hacía la recomendación del alma.

Su entierro fue ayer, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús a las 11 de la mañana.

Presidió el entierro el delegado de la Vida Consagrada para la diócesis de Albacete: D. Pedro Ortuño.

Compartimos con los lectores de nuestro blog algunos elementos de la liturgia de ayer.

MONICIÓN DE ENTRADA

Celebramos hoy la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Celebramos el amor misericordioso de Dios manifestado en Cristo y simbolizado en su Corazón.

Hoy los ornamentos litúrgicos no son morados como corresponde a la misa propia de exequias, sino blancos.

Los textos de la liturgia no son los propios de las exequias, sino de la solemnidad.

Hoy daremos sepultura al cuerpo de nuestra querida hermana sor Josefina, esposa se Jesucristo. Ingresó a los 18 años de edad el 15 de agosto de 1955, por lo que lleva 71 años viviendo en la clausura de este monasterio de Hermanas Pobres de Santa Clara que tiene el privilegio de custodiar el prodigio mariano de la Virgen de la Teja.

HOMILÍA

Hoy es la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

En el corazón están expresados todos los sentimientos buenos o malos de las personas.

Cuando una persona es buena, solemos decir que tiene un gran corazón.

En el Sagrado Corazón de Jesús está representado todo el amor que Dios nos tiene. Toda su vida fue entrega para nuestra salvación.

Es una devoción muy arraigada en el pueblo cristiano.

Recuerdo cómo cuando yo era niño, allá por el año 1951 todos los niños íbamos en esta fiesta con banderines de papel y un Corazón en el centro.

Nuestro Señor Jesucristo pasó por el mundo haciendo el bien y curando a todos los afligidos.

Sor Josefina se sintió atraída por este amor infinito de Dios manifestado en Cristo y por eso le siguió en esta vocación específica de clarisa, hija de santa Clara de Asís.

La clausura es como un imán sensible que recoge todo el sufrimiento del mundo para presentarlo a Dios en oración.

Hoy, día de su sepultura, el Señor ha cumplido en ella lo que ella le prometió: “Seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es”. “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”

Allí hay lugar para todos, seremos partícipes de su gloria.

La muerte es el acontecimiento definitivo de nuestra vida. En sor Josefina ha tenido cumplimiento lo que ella creyó y esperó durante toda su vida.

Que su vida sea como el grano de trigo que cae en tierra y da mucho fruto.

Que ahora estos huecos que han dejado las últimas tres hermanas mayores, sean cubiertos por nuevas vocaciones. Así se lo pedimos a Dios.

PRECES EN EL DÍA DEL ENTIERRO DE SOR JOSEFINA

-       Por la santa Iglesia de Dios, nacida del Costado de Cristo, para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios. Roguemos al Señor.

-       Por los necesitados, los enfermos y los pecadores, para que el Señor se compadezca de ellos, los cure y los ilumine. Roguemos al Señor.

-       Por nuestra hermana sor Josefina, que quiso ser signo y testimonio del Reino con su vida contemplativa, para que haya alcanzado la plena posesión de lo que anunció con su vida. Roguemos al Señor.

-       Por su comunidad de Hermanas Clarisas de Villarrobledo, para que se consuelen con la fe y la esperanza que comparten como hijas de Dios y sean bendecidas con nuevas vocaciones. Roguemos al Señor.

-       Por los familiares, amigos y conocidos que apreciaban la dedicación de sor Josefina a la vida contemplativa, para que guarden su memoria con afecto y perseveren en su propia misión dentro de la Iglesia. Roguemos al Señor.

-       Por todos los aquí reunidos, para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión. Roguemos al Señor.

AL FINAL DE LA MISA

PALABRAS DE LA FAMILIA

PAZ Y BIEN 

Esta mañana estamos despidiendo a Sor Josefina, monja Clarisa de esta comunidad durante 71 años.  

Pero también estamos despidiendo a Isabel (hija, hermana, prima y tía) 

La tarde de su fallecimiento, mi familia y yo estábamos rodeando al féretro junto con las hermanas Clarisas, ellas nos relataban momentos compartidos con mi tía, destacando su profunda entrega religiosa, su vocación, su austeridad en la forma de vivir la clausura, su dedicación a la mejora del convento, su carácter alegre e hiperactivo, su afán por la limpieza, y su don para la pintura, dejando muchos cuadros y manteles hechos por ella tanto para el convento como para la familia 

Como sobrina y en nombre de mi familia, también la recordaremos como una mujer alegre que cuando venía a Albacete (normalmente para ir a alguna consulta médica propia o de otra hermana) intentaba vernos a todos, pasando con nosotros el tiempo que pudiera, interesándose por cómo estábamos en nuestro día a día y rezando ante cualquier dificultad que tuviéramos. De esta manera, mantenía el vínculo familiar del que tan orgullosa se sentía.  

Mantenemos en nuestra memoria muchísimas anécdotas vividas con ella, risas, y en mi caso, la satisfacción de haber tomado mi Primera Comunión en esta iglesia coincidiendo con sus bodas de plata como religiosa  el 6 de junio de 1982.

Queremos agradecer a las Hermanas Clarisas por estos 9 años de dedicación diaria a mi tía durante su larga enfermedad. 

Gracias por los cuidados tanto físicos como espirituales. No ha podido estar mejor cuidada que aquí, en su casa, rodeada de sus hermanas, compartiendo la fe que las une y ese amor por Jesucristo y el prójimo. 

También queremos agradecer a los médicos que han venido a visitarla (en las últimas semanas diariamente) por su labor desinteresada y altruista. 

A su medica de cabecera, que ha estado presente en todo momento que ha sido requerida. 

Gracias a todos por vuestra vocación sanitaria y por ayudar a las personas a mantener su dignidad hasta el momento de la muerte con medidas de confort y palabras de afecto. 

Gracias también a los sacerdotes que han reconfortado a mi tía de manera espiritual con el sacramento de la extremaunción, oraciones misas y eucaristías.  

No hay palabras para expresar el ambiente de paz, serenidad, amor y gozo que hemos experimentado en cada una de nuestras visitas al convento hasta el mismo día de ayer.  

Ver que un familiar está tan bien atendido en todos los niveles y con todas sus necesidades cubiertas da mucha  tranquilidad y paz interior. 

Sor Josefina (tía Isabel) ya estarás mirando al Señor de cara. Disfruta tu estancia eterna con él. Te queremos 

PALABRAS DE LAS MONJAS, SUS HERMANAS DE COMUNIDAD

Muy querida hermana sor Josefina:

Nos dirigimos a ti con la certeza de que nos estás escuchando y muy pronto estarás en la presencia de tu Divino Esposo, al que tanto has amado.

La Providencia de Dios ha dispuesto un entierro con fiesta solemne. La fiesta del amor más grande que está representada en el Sagrado Corazón de Jesús. ¡ENHORABUENA! Hoy la tierra y el cielo se unen en esta celebración.

Hoy entrarás ataviada de novia, revestida con el traje de las virtudes que has practicado a lo largo de tus 69 años de vida religiosa en esta comunidad.


La comunidad en el año 2012. Foto tomada en nuestra iglesia

Esta comunidad de Hermanas Pobres de santa Clara, a la que tanto has querido, agradece tu trabajo y tu entrega, sobre todo durante los seis años que estuviste en el cargo de abadesa.

¡Cuántas gestiones tuviste que hacer para poder acometer las obras de restauración de esta iglesia y del convento!

Si hoy disfrutamos de un hermoso templo arreglado y embellecido es gracias a ti.

Agradecemos tus dotes artísticas puestas al servicio de la liturgia. El mantel que hay puesto en el altar en el día de tu entierro ha sido pintado por ti, aunque no es el único.

Te gustaba tener siempre el monasterio muy limpio y ordenado. Has sido una trabajadora nata.

Incluso cuando empezamos con el trabajo del obrador hace diez años, tú te encargabas de picar y pelar las almendras.

Las cinco jóvenes que tenemos también agradecen tus oraciones por ellas, incluso antes de que ingresaran al monasterio. Estuviste durante años pidiendo todas las noches a Jesús sacramentado que enviara cuatro o cinco jóvenes y tu oración fue escuchada.

Ahora desde el cielo, te pedimos que sigas enviando nuevas hermanas que vivan el carisma de santa Clara en este monasterio como guardianas del prodigio mariano de la Virgen de la Teja.

La madre Marta Lidia y yo también te damos las gracias por tus desvelos en nuestra formación como maestra de novicias, siendo fiel a las horas de estudio con nosotras, tenías mucho interés de que aprendiéramos. Todos los días, rezábamos el Vía Crucis de rodillas antes de la clase. De esto hace ya 38 y 36 años.

Puedes irte feliz al cielo, pues la comunidad sigue adelante y tiene futuro. Ahora este ramillete de jóvenes coje el relevo de las últimas tres hermanas mayores que han conocido.

Sigue rezando por nosotras desde el cielo, que nosotras rezamos por ti.

TODO EN ALABANZA DE CRISTO

martes, 3 de febrero de 2026

MADRE Mª LUISA SE DURMIÓ EN EL SEÑOR

 CARTA DE DESPEDIDA

Muy querida madre Mª Luisa:

Tu nombre de pila era Araceli, que significa “Altar del Cielo”, y eso fue tu vida, un verdadero altar del cielo, especialmente en los últimos años de inmovilidad sin poder hablar.

¡Cuántas veces en tu lecho de enferma has oído que te decíamos!

Eres nuestro tesoro, nuestro pilar, nuestro referente, ¡NO NOS DEJES!

Cuando te ponías muy malita, parecía que te ibas, pero luego lo superabas y seguías entre nosotras, para gran consuelo nuestro.

Pero ha llegado el día en que el Divino Labrador encontró maduro el grano de trigo de tu ser y lo segó para llevarlo consigo, y almacenarlo en su granero del cielo.

Hoy, día de la Presentación del Niño Jesús en el  Templo, en el que toda la Iglesia sale al encuentro de Cristo con un cirio encendido, significando el resplandor de Aquél que viene a nosotros, sale tu alma revestida de resplandor, acompañada de tus buenas obras, al encuentro de tu Señor, al que te has entregado como Esposa.

Hoy, con la madre santa Clara, decimos a tu alma bendita:

Ve segura, porque llevas buena escolta para el viaje. Ve, porque Aquel que te creó, te santificó. Y, guardándote siempre como la madre al hijo, te ha amado con amor tierno”

Hoy puedes decir con el anciano Simeón: 

“MIS OJOS ESTÁN VIENDO A MI SALVADOR, LUZ DE LAS NACIONES”.

A nivel personal quiero agradecerte los consejos que me diste hace cuarenta años, cuando hice la experiencia en este convento:

“No puedes salir igual que has entrado, debes hacer un propósito de vida cristiana” Por entonces yo tenía 15 años y empecé a ir a misa todos los días y rezar el Rosario a la Virgen.

Gracias por recomendarme hacer una semana de Ejercicios Espirituales en la Casa Cristo Rey de Pozuelo de Alarcón. Allí descubrí mi vocación. El Señor se sirvió de ti y de mi tía Adelina, de venerable memoria, para traerme a esta santa casa, en la que he tenido la suerte de convivir contigo durante 35 años.

Ahora quiero darte las gracias en nombre de todas las hermanas, empezando por la madre Marta Lidia, que con tanto cariño te ha cuidado en estos largos años de enfermedad.

Gracias de parte del ramillete de jóvenes que forma esta comunidad y de quienes has recibido muchas atenciones y cariño.

Gracias de parte de todos los monasterios de la Federación de Cartagena-Murcia a la que serviste como Presidenta durante 12 años

Gracias de parte de toda tu familia por tus oraciones constantes, pidiendo al Señor por todos y cada uno de ellos.

Gracias de parte de los habitantes de Villarrobledo que se han beneficiado de tu presencia, consejos y ejemplo. Gracias de parte de toda la Iglesia por tu entrega.

Nosotras ahora recogemos tu testigo para seguir adelante con fidelidad sirviendo al Señor en este monasterio que custodia el prodigio de la Santísima Virgen de la Teja, nuestra Madre y Reina.

Madre Mª Luisa, muchas veces te hemos dicho: “NO NOS DEJES”, cuando aún estabas con nosotras; sabemos que ahora, desde el cielo, nunca nos vas a dejar.

Por todo lo que nos has dado ¡GRACIAS! ¡INFINITAS GRACIAS, MADRE Mª LUISA!

Sor Yolanda de los Ángeles, 

hermana clarisa de Villarrobledo


“Al despertar, me saciaré de tu semblante” 

(Salmo 16, 15)

Creo que Cristo vive

y que al final podré resucitar

Llevo esta esperanza,

junto al Señor podré resucitar.

 

Veré al señor, mis propios ojos lo verán

Contemplaré la nueva patria celestial

 

En paz, en paz descansarás,

En paz, en paz descansarás.

 

Nuestro adiós, recibe nuestro adiós

 

En paz, en paz descansarás

En paz, en paz descansarás.


CARTA DE LA FAMILIA

Queridas hermanas Clarisas:

Con el corazón lleno de gratitud y emoción nos dirigimos a vosotras en este momento de dolor sereno y esperanzado. Gracias, de todo corazón, por el amor, el cuidado y la ternura con los que habéis acompañado a nuestra querida tía durante todo este tiempo, y muy especialmente en sus últimos días. Sabemos que ha estado rodeada de mimo, de oración y de una presencia fraterna que ha sido para ella un verdadero regalo.

Nuestra tía fue una mujer profundamente buena, entregada y humilde.

Nos consuela saber que partió acompañada por vosotras, sus hermanas, envuelta en ese clima de paz, fe y cariño que tan generosamente le ofrecisteis.

Pedimos al Señor que os recompense todo lo que habéis hecho por ella, y que la certeza de la Vida eterna os sostenga y os llene de consuelo. Nosotros la encomendamos a Dios con la seguridad de que ya descansa en Sus brazos y que desde el cielo seguirá intercediendo por todas vosotras.

 

SU SOBRINO PACO TOMÁS, 

SACERDOTE, ESCRIBE:

Te pido una oración especial por mi tía, de 90 años, monja clarisa (a punto de haber cumplido sus 69 años de vida religiosa dentro de 4 semanas), hermana mayor de mi madre.

La madre Mª Luisa con su sobrino

Paco Tomás, sacerdote

Araceli, (=altar del cielo), nombre de pila; sor María Luisa de la Cruz, de religión. Ha partido al encuentro definitivo con el Esposo del alma esta tarde a las 19:15. Aquí en la parroquia me dio tiempo a pasarle un papelito al compañero que celebraba Misa para que ya la ofreciera por ella. Yo le había administrado la Unción de enfermos el lunes pasado.

Ella fue un puntal en mis inicios vocacionales y un continuo sostén, (junto con toda su comunidad), para mi ministerio y el de tantos sacerdotes.

Elegida muchas veces Madre Abadesa, (lo fue 24 años), de su monasterio: cada elección, ese día se pedía siempre limpiar todos los servicios del convento. Elegida también varias veces como Madre Presidenta (12 años en el cargo) de la Federación, es decir, los 17 conventos de clarisas del sur-este de España. Siempre con un palabra de ánimo y sabiduría para todos. “Era una verdadera monja, porque antes es una mujer auténtica”, decían de ella.

Una enamorada del Señor, como S. Francisco y Sta. Clara, sus santos fundadores a quienes amaba con toda su alma e imitaba, y con los que tuvo relación más vital todavía desde que vivía también el Ideal del Unidad, (de Chiara Lubich), perfectamente integrado con su vocación contemplativa-clarisa de clausura y la ayudaba a servir y amar más a su comunidad: se respetaban y querían con locura. 

La misma Chiara le dio una Palabra para encarnar a lo largo de toda su vida: “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24).

Sin dar un ruido, estos últimos años ofreciendo todo por la Iglesia, como el Maestro ha completado perfectamente su Palabra de Vida y ahora tendrá su pleno florecimiento después de estos últimos años de enfermedad paciente y admirablemente vivida, cuidada por todas las hermanas clarisas de su comunidad.

Su entierro será en su amado convento de Villarrobledo a las 12:00 este próximo lunes, día 2, fiesta precisamente de la Presentación en el templo, fiesta de la Candelaria (Cristo, Luz de las naciones), y, por todo ello, Jornada de la Vida Consagrada.

Aquí puedes leer su testimonio vocacional contado en 2015:

https://clarisas-villarrobledo.blogspot.com/2015/03/yo-monja-ni-hablar.html

Continuando con la partida hacia la casa del Padre de mi tía, hoy por la mañana pedí a las monjas que le pusieran el teléfono al oído, (aunque ya desde hace meses, apenas dice nada), para hablarle del cielo, (como así también hice el lunes cuando le di la Unción).

Me acordaba de la visita que José Varas, otro santito, hizo a su hermano Pedro en Toledo que estaba muy enfermo y cuando se despedían y salía de su habitación, (fue la última vez que se vieron), Pedro le dijo: “¿y te vas a ir sin hablarme del cielo?”. Y José, entre abrumado y emocionado, volvió sobre sus pasos y lo primero que le inspiró el Espíritu Santo fue un texto del Apocalipsis: “sus siervos le darán culto. Y verán su rostro, y su nombre está sobre sus frentes. Y ya no habrá más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz de sol, porque el Señor Dios los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos”.

Eso le dije yo también a mi tía susurrándole a través del teléfono y, además, lo que mi madre repite a menudo: “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni mente alguna puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman”, (S. Pablo) y añadía ella: “¡qué será el Cielo!, ¡¡qué será el Cielo!!”. A la vez le recordaba que la queremos mucho y le iba mencionando cada uno de la familia. Y que sabemos que ella nos quiere muchísimo a todos y cada uno y valoramos lo mucho que ha orado y se ha sacrificado por nosotros y por toda la Iglesia y toda la humanidad.

En el momento de fallecer, también me llamaron las monjas mientras le recitaban la recomendación del alma, y luego le pusieron el teléfono al oído, (¡es lo último que se pierde!) y le recordé que Dios la ama con locura y estaba esperándola con los brazos abiertos, con toda su Luz y su Paz y que le dijera que sí a todo. Le volví a recordar esos y otros textos bíblicos. Que se vaya tranquila hacia el abrazo del Señor, que ha cumplido con creces su misión y su vocación. Y que la Virgen María estaba saliendo a su encuentro para llevarla de la mano protegida bajo su manto ante el Señor.  

El entierro ha coincidido con la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, cuyo lema es:

¿PARA QUIÉN ERES?

Nuestra madre y hermana quiso ser toda su vida de Dios y para Dios



martes, 9 de diciembre de 2025

EL 8 DE DICIEMBRE, SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA

PROFESIÓN DE VOTOS DE SOR ROSARIO DEL DIVINO NIÑO

Después de dos años y dos meses, llegó el esperado día de ser Esposa de Cristo.

Por la mañana el refectorio estaba adornado con carteles, flores, regalos y tarta de merengue.

Por la tarde, a las seis, una bonita y solemne Eucaristía presidida por nuestro párroco, D. Daniel Galindo Valcacel. Han concelebrado seis sacerdotes:

-        P. Pedro José González Rodenas, párroco de Santa María.

-        P. Santiago Bermejo Martín, párroco de San Sebastián.

-        P. Yury Vinnyk, sacerdote católico rito bizantino para ucranianos en la provincia de Albacete.

-        P. Erick Arnoldo, Vicario Parroquial de Elche de la Sierra.

-        P. Francisco Tomás Tomás Rodríguez párroco de San Miguel de Las Rozas

-        P. José Sivinaldo Sepúlveda, párroco de Barrax.

La Eucaristía de la solemnidad de la Inmaculada fue preciosa.

Se dio comienzo con el canto: Coronada con doce estrellas, del Padre Josico.

MONICIÓN DE ENTRADA

Hoy es la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, que fue preservada de toda culpa original desde el primer instante de su concepción. El papa Pío IX definió el dogma de la Inmaculada en 1854. Es la patrona de España y de la Orden Franciscana.

La Divina Providencia dispuso que hoy fuera el día en que nuestra hermana sor Rosario del Divino Niño hiciese sus votos de pobreza, castidad, obediencia y clausura en este monasterio, que alberga el prodigio mariano de la Virgen de la Teja.

Hoy recordamos a toda la familia de sor Rosario, que desde Guatemala, se une a esta celebración, y la encomendamos al Señor.

Agradecemos a los padres de sor Rosario la generosidad de haber dado su hija a Dios.

Sor Rosario llegó a este monasterio hace casi cinco años, atraída por el carisma de santa Clara de sencillez, fraternidad, pobreza y alegría.

Con gozoso agradecimiento, disponemos nuestros corazones para participar en esta Eucaristía.

1ª LECTURA. Gn. 3, 9-20

SALMO 97. Cantad a Dios un cántico nuevo porque ha hecho maravillas. Cantado por sor Rosario

2ª LECTURA. Ef. 1, 3-12

EVANGELIO Lc. 1. 36-38

Después del Evangelio sor Rosario hizo la petición:

Querida Hermana Rosario:

¿Qué pides a Dios y a su Santa Iglesia?

Novicia:

Pido, por amor de Dios,

de la bienaventurada Virgen María,

de nuestro Padre san Francisco,

de nuestra Madre santa Clara

y de todos los santos,

se me conceda la gracia

de hacer la Profesión de votos temporales

en nuestra Orden de Hermanas Pobres de santa Clara,

para servir a Dios fielmente,

a la Iglesia y a todos los hombres

con mi vida de contemplación y penitencia.

y formar con esta Comunidad

un solo corazón y una sola alma.

HOMILÍA

El padre Daniel hizo una preciosa homilía partiendo del Evangelio del día, de la Anunciación y comparando la experiencia que tuvo la Virgen María, con la que tiene la joven Rosario. Ambas han sido elegidas por Dios, ambas han dicho sí al plan de Dios.

También invitó a sor Rosario a revivir la experiencia espiritual de santa Clara partiendo de las Constituciones Generales. Y para terminar pidió dar gracias a Dios por el don de la vida contemplativa. 

Dijo:

“Hoy la Iglesia se llena de alegría porque celebramos dos maravillas de la gracia de Dios.

- La Inmaculada Concepción: mujer pura, transparente, abierta al Espíritu.

- La Profesión temporal. Confirmación pública su deseo de pertenecer a Cristo. Regla Sta Clara.

Ambas realidades se iluminan mutuamente: en María vemos lo que Dios puede hacer en un corazón disponible; en la consagración de nuestra hermana vemos cómo esa misma gracia sigue actuando hoy”.

CANTO VOCACONAL: La llevaré al desierto y le hablaré al corazón

Una vez terminada la Homilía todos de pie, continúa el rito de la Profesión con el Interrogatorio. La Novicia se coloca ante el altar, de píe, y el Celebrante inicia el interrogatorio

X Celebrante. Querida Hermana, consagrada a Dios por el Bautismo, ¿quieres unirte más estrechamente a Él por la Profesión religiosa, siguiendo a Cristo pobre y crucificado, a ejemplo de Santa Clara?

Novicia: Sí, quiero.

X Celebrante: ¿Quieres guardar castidad por el Reino de los cielos, y abrazar voluntariamente la pobreza y obediencia para seguir Cristo  con mayor perfección?

Novicia: Sí, quiero.

X Celebrante: ¿Quieres vivir la vida contemplativa en soledad y silencio, en asidua oración y penitencia, en clausura y recogimiento, para reflejar a Cristo orando en el monte, a imitación de Santa Clara?

Novicia: Sí, quiero.

X Celebrante: Que Dios omnipotente te lo conceda por su gracia.  Todos: Amén.

Petición de la ayuda divina

X Celebrante:

Oremos

Mira Señor con tu bondad

ésta sierva tuya,

que siguiendo las huellas de santa Clara,

desea imitar a tu Hijo Jesucristo,

pobre y crucificado,

e infunde en ella el espíritu de tu caridad

para que sea fiel en tu servicio

y sincera en el amor fraterno.

Por Jesucristo nuestro Señor. 

Todos: Amén

Profesión

La Novicia se dirige al sitial de la Abadesa y en sus manos pronuncia la fórmula de la Profesión.

Yo, Sor Rosario del Divino Niño

para alabanza y gloria de Dios

que me escogió y me llamó por su gracia,

con el firme propósito de observar el santo Evangelio

y seguir e imitar la vida del altísimo

Señor nuestro Jesucristo y de su Madre,

en presencia de mis Hermanas

en tus manos Madre Marta Lidia del Cid, delegada de la madre María Jesús García de Lorca

prometo y hago voto a Dios Omnipotente

de vivir por tres años

en castidad, sin propio, en obediencia y en clausura,

según la Regla de las Hermanas Pobres de Santa Clara

confirmada por el Papa Inocencio IV

y las Constituciones Generales aprobadas por la Sede Apostólica.

Me entrego de todo corazón

a esta familia religiosa,

para que mediante la acción del Espíritu Santo

la intercesión de la Inmaculada Virgen María,

de nuestro Padre san Francisco,

de nuestra Madre santa Clara,

de todos los Santos

y con la ayuda también de mis Hermanas,

pueda consumar mi consagración

en servicio de Dios y de la Iglesia.

X Celebrante.Y yo, de parte de Dios todopoderoso

si esto guardares, te prometo la vida eterna.

En el nombre del Padre, X

y del Hijo y del Espíritu Santo.

Entrega de las insignias de la Profesión

Se le imponen el velo negro, y se le entrega la Regla de santa Clara, el Crucifijo y la medalla de la lnmaculada. En algunos Monasterios se mantiene la antigua costumbre de poner la corona de flores en la Profesión Temporal y de espinas en la Profesión Solemne.

Al entregar el velo

La Abadesa le dce mientras la Maestra lo entrega y le ayuda a ponérselo.

Recibe, querida Hermana, este velo, signo de tu consagración a Jesucristo, y de tu entrega al servicio de la Iglesia en la vida escondida del claustro.

La neoprofesa canta o dice:

Una señal puso Cristo en mi rostro para que, fuera de Él, no admita ningún otro amante

Al entregar la Regla Se hace como en la anterior entrega.

Recibe, Hermana, la Regla de la Madre Santa Clara, libro de la vida, médula del Evangelio y camino de perfección; obsérvala fielmente para alcanzar la perfecta caridad.

La neoprofesa dice: Amén.

Al entregar el Crucifijo  Se hace como en las anteriores entrega

Recibe la cruz de nuestro Señor Jesucristo, y recuerda con santa Clara, tu Madre, que si sufres con Cristo, con Él reinarás; que si mueres con Él, poseerás la gloria eterna, y tu nombre será escrito en el libro de la vida.

La neoprofesa canta o dice:

Lejos de mi gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.

Al entregar la medalla  Se hace como en las anteriores entregas.

Recibe, Hermana, la imagen de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre de Dios: Madre y Abogada nuestra La neoprofesa dice: Amén

CANTO VOCACIONAL: Nada nos separará del amor de Dios

PRECES

1.    Por la Iglesia universal: para que viva en fidelidad a Jesucristo avanzando por el camino de la santidad. Roguemos al Señor.

2.    Por los jóvenes y adolescentes: para que sigan, como María, la virtud de la pureza y vivan siempre alegres en el amor de Dios y al prójimo. Roguemos al Señor.

3.    Por los enfermos y cuantos sufren en este valle de lágrimas: para que encuentren siempre en María la fortaleza, el consuelo y las gracias que necesiten. Roguemos al Señor.

4.    Por nuestra Hermana, Rosario del Divino Niño, y por todas las hijas de Santa Clara, para que, imitando la vida humilde y pobre de su seráfica Madre, sean en la Iglesia y en el mundo testimonio verdadero y gozoso de la esperanza cristiana. Roguemos al Señor.

5.    Por nuestra Hermana Rosario del Divino Niño, que acaba de reafirmar su entrega al Señor, prometiéndole pobreza, castidad y obediencia: para que guarde siempre lo que hoy con alegría ha prometido. Roguemos al Señor.

6.    Por los jóvenes que buscan su vocación, para que, sabiendo reconocer y discernir en el fondo del alma la voz del Maestro que los llama, le sigan con prontitud y docilidad de espíritu. Roguemos al Señor. 

7.    Por esta comunidad de hermanas pobres de santa Clara y por todos los que se confían a la intercesión de la Santísima Virgen de la Teja: para que sintiendo su solicitud maternal, sean escuchados en sus necesidades. Roguemos al Señor.

8.    Por los que no han podido acompañarnos y cuantos estamos aquí celebrando con gozo el triunfo de Cristo en María Inmaculada: para que, como ella, seamos santos e irreprensibles por el amor. Roguemos al Señor.

OFRENDAS

OFRECEMOS ESTA VELA BLANCA    

Simboliza la paz, la luz, la serenidad y también la oración que sube a Dios. La vida de sor Rosario, oculta en una clausura ilumina la oscuridad de nuestro mundo con su oración y su entrega.

OFRECEMOS ESTAS MARGARITAS

Simbolizan la pureza, la inocencia, la amistad y la sencillez con que sor Rosario quiere ofrecer su vida consagrándola a Dios.

OFRECEMOS PAN Y VINO

Frutos de la tierra y del trabajo del hombre, que bajo la acción del Espíritu Santo serán convertidos en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, que recibiremos en la comunión para alimento de nuestras almas.

Después continuó la misa con el prefacio y el canto del Sanctus.

Después de la comunión, sor Rosario hizo esta oración.

ACCIÓN DE GRACIAS DE SOR ROSARIO

PAZ Y BIEN a cada uno de vosotros.

En primer lugar doy gracias a Dios por la vida. Gracias, Señor, porque me has elegido para la vida consagrada.

He pasado momentos de lucha, pero tú, Señor no me has abandonado, me has dado fuerzas para superar toda dificultad.

Gracias, Virgen María, por estar a mi lado. Siempre me acompañas, tú siempre has cuidado de mí y estás cada día a mi lado.

Gracias, Señor, por los padres que me has dado.

Gracias, papa, gracias, mamá por por cuidar de mí y ayudarme a crecer.

Gracias, Señor por los hermanos que me has dado.

Gracias por mis hermanas de la Legión de María, por su perseverancia de rezar y enseñarme el valor del santo Rosario. Gracias por las que ya no están aquí y han partido al cielo.

Gracias por mis hermanos de oración, por su apoyo y oraciones.

Gracias, Señor, por darme esta comunidad de hermanas clarisas. Gracias a cada una de mis hermanas. Cuando se presentan momentos difíciles ahí estáis para ayudar, como una familia que se apoya para seguir adelante.

Agradezco al padre Daniel por presidir la santa misa y también a los sacerdotes con celebrantes.

Agradezco a cada uno de vosotros por acompañarme hoy y también a los que no han podido venir pero siguen esta celebración desde la distancia.

A todos les pido mis oraciones por mi fidelidad y perseverancia. Yo rezaré por todos.

Gracias por todo.



Acabada la misa, todos pasaron al locutorio para felicitar a la neo profesa y tomar un aperitivo.

TODO PARA LA MAYOR GLORIA DE DIOS