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jueves, 19 de octubre de 2023

NOVENA COMPLETA A LA VIRGEN DE LA TEJA

DÍA NOVENO: 

CORONACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

CANTO: Coronada con doce estrellas, en el cielo apareció.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.      

ACTO DE CONTRICIÓN: Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero…

ANTÍFONA: Elijo y consagro este templo para que esté en él mi nombre eternamente. Mi corazón y mis ojos estarán siempre en él. (2º Crónicas 7, 16)

ORACION PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio que en tu solicitud de Madre de los hombres no te cansas de idear prodigios para remediar nuestras muchas necesidades y que dejándote señalar en el humilde barro de una teja, recibes la veneración de estos hijos que en Ti confían, a cambio de los innumerables beneficios que les dispensas. Permite, Madre de bondad y ruega a tu Divino Hijo que se graben cada vez más en nuestra alma sus saludables ejemplos para que siguiendo las huellas de sus virtudes y estampándolas en el frágil barro de nuestra humana condición, la transformen y eleven a las alturas de la gracia para más tarde hacerla participar de los esplendores de la gloria. Amén.

MEDITACIÓN:  

CORONACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

PUNTO 1º «Ven, Esposa mía, ven, que vas a ser coronada». Estas palabras puestas en boca del Esposo del Cantar de los Cantares tienen perfecta aplicación al misterio que celebramos hoy. Saldría a recibir a María toda la Santísima Trinidad acompañada de un cortejo de ángeles y bienaventurados, y el Padre pondría sobre su Hija predilecta la corona de su poder, el Hijo sobre su Madre la corona de la sabiduría y el Espíritu Santo sobre su Esposa la corona de su amor. 

Y los tres prepararían el trono de María a la derecha de Jesús y la declararían Reina universal del cielo y de la tierra. Así la contempla el real Profeta, sentada a la diestra del Excelso y dice que está vestida de oro y rodeada de variedad para significar la altísima dignidad de esta Reina incomparable que, semejante en algo a Ester, fue superior a ella en la autoridad y poder que el Divino Asueto puso en sus manos. No una vez sola; siempre que la invocamos libra a sus hijos del exterminio de la culpa, e intercede por nosotros para que se aplaque la justicia de Dios y deje lugar al ejercicio de su misericordia.

(Breve silencio meditativo)

PUNTO 2º A gran honra tienen los altos personajes de la corte servir a su rey, y a medida que va creciendo la gloria de éste, tanto más dichosos se consideran de servirle fielmente. Pues ¿cuánto debemos honrarnos nosotros de ser vasallos de María cuyo reino no está limitado por las fronteras de ningún otro terreno, sino que se extiende al universo todo? 

Sirvamos a esta Reina; rodeémosla con amor, tributémosla el culto de nuestra veneración, que bastante tiempo hemos sido esclavos del demonio y muchas veces convertidos en juguete del pecado. ¡Qué diferencia entre estas servidumbres! Los reyes de la tierra suelen imponer tributos a sus vasallos, y María no solamente no los impone, sino que reparte mercedes con prodigalidad de Reina y generosidad de Madre; el demonio exige por su servicio que abdiquemos de nuestro derecho al cielo, ofrece vanos y fugaces placeres que luego roen nuestra conciencia y eternamente nos atormentan, y María, en cambio, siembra de paz nuestra vida, llena de tranquilidad el alma y nos brinda con la misma gloria de que Ella goza que es la eterna de los santos. Ánimo pues, y rindamos a esta Reina el tributo de nuestro Amor.

(Breve silencio meditativo)

 

ORACIÓN PROPIA DEL DÍA NOVENO

Virgen excelsa que fuiste coronada por la Santísima Trinidad como reina de los ángeles, de los hombres y de todas las criaturas para que desde el cielo ejerzas e1 ministerio de tu bondad con las almas que cruzan este valle de lágrimas y con las que sufren en la cárcel del purgatorio.

Derrama compasiva la mirada sobre nuestras miserias, y sobre todo, prolonga tu protección a las almas que padecen en el lugar de expiación para que sientan mitigarse las penas de aquel fuego que las consume y pronto podamos todos entrar en las mansiones de la gloria donde seamos coronados con la carona de los justos por toda la eternidad. Amén.

PÍDASE LA GRACIA 

QUE DESEEMOS ALCANZAR

(Tres Avemarías)

                  ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio, salud de los enfermos, consuelo de los afligidos y amparo de los que te invocan, no podemos alejarnos de tu presencia sin que antes recordemos con gratitud los beneficios recibidos de tus manos. 

Tú vienes a nuestras casas cuando la enfermedad hace presa en alguno de nuestros miembros y al momento renace la tranquilidad y se despeja el horizonte de nuestras esperanzas. A Ti acudimos cuando la barquilla de nuestra fe amenaza naufragar en los escollos del mar proceloso de las pasiones, y eres faro esplendente que le señala el norte de la virtud y brisa suave que le alienta para arribar al puerto de la gloria. Tú eres la compañera inseparable de esta Comunidad que te guarda y venera como su tesoro. Tú eres el paño de lágrimas que enjuga las de todos los hijos de este pueblo que en Ti ponen su confianza; Tú resuelves nuestras dudas; Tú alivias nuestras penas; y con el mismo afán con que fijamos nuestros ojos en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades para venerar impresa tu sagrada imagen, recorremos uno por uno tus inmensos beneficios y los fijamos en las fibras de nuestro corazón para agradecerlos dignamente y, por tu mediación, reconocer al Dador de todo bien, Cristo Jesús, a quien sea dado todo honor y toda gloria en los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO A LA VIRGEN DE LA TEJA

Letra y música: Ángel de Toro, Pbro.

(Se puede escuchar en YouTube)

Desde la tierra que nos engendra,

junto a la vida que Dios me dio,

he recibido por Madre tierna

la misma Madre del Redentor.

 

Busca el amparo bajo la Teja,

que nos protege como al Señor.

¡Qué bien me acuna!, ¡qué bien me mece!

la misma Madre que al Salvador.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.

 

En un convento de pobres Claras,

quiso María grabar un don,

sin moldearlo en barro cocido

para que crezca como el amor.

 

Sienta la Tierra dócil y limpia,

los mismos dedos del Creador.

Sienta mi alma la dulce dicha

de Nazaret en la Anunciación.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.


miércoles, 18 de octubre de 2023

NOVENA COMPLETA A LA VIRGEN DE LA TEJA

 DÍA OCTAVO: 

ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN 

CANTO: María en su Asunción

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.      

ACTO DE CONTRICIÓN: Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero…

ANTÍFONA: Elijo y consagro este templo para que esté en él mi nombre eternamente. Mi corazón y mis ojos estarán siempre en él. (2º Crónicas 7, 16)

ORACION PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio que en tu solicitud de Madre de los hombres no te cansas de idear prodigios para remediar nuestras muchas necesidades y que dejándote señalar en el humilde barro de una teja, recibes la veneración de estos hijos que en Ti confían, a cambio de los innumerables beneficios que les dispensas. Permite, Madre de bondad y ruega a tu Divino Hijo que se graben cada vez más en nuestra alma sus saludables ejemplos para que siguiendo las huellas de sus virtudes y estampándolas en el frágil barro de nuestra humana condición, la transformen y eleven a las alturas de la gracia para más tarde hacerla participar de los esplendores de la gloria. Amén.

MEDITACIÓN:  

ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

PUNTO 1º Quieren algunos autores que María no muriera; porque, dicen, la muerte es consecuencia del pecado y en Ella no lo hubo jamás. 

Pero sea porque Dios quiso hacer a la Madre semejante al Hijo; sea por dar a los hombres ejemplar perfecto de una santa muerte; la muerte se acercó al cuerpo de María. La muerte de María fue un tránsito glorioso de este valle de lágrimas a la verdadera patria que es el cielo, y allá fue acompañada de los ángeles que, llenos de admiración se preguntaban sin cesar:

«¿Quién es ésta que sube del desierto de la vida, rica en virtudes y apoyada en el brazo de su amado?»

(Breve silencio meditativo)

PUNTO 2º Admiramos hoy el tránsito felicísimo de María y nuestro pensamiento se va tras ella a las alturas de la gloria. Si queremos acompañarla eternamente, ahora es tiempo de poner a prueba ese deseo. 

Durante la vida podemos conquistar una santa muerte. Los devotos de María han de tomarla por modelo y poner especial empeño en imitar sus virtudes. De este modo es como podemos arrancar a la muerte los despojos que la hacen tan terrible y convertirla en paso venturoso para la eterna vida.

(Breve silencio meditativo)

ORACIÓN PROPIA DEL DÍA OCTAVO

Virgen gloriosísima, que en premio de tus excelsas prerrogativas y elevadas virtudes mereciste que en cuerpo y alma fueses llevada a los cielos en manos de los ángeles que te acompañaban como a su Reina y su Señora.

Ruega a tu divino Hijo que nuestra alma no sufra la corrupción eterna sino que sea llevada a las delicias imperecederas de la gloria cuando termine el destierro de esta vida, para que luego en el día de la resurrección sea acompañada de nuestro cuerpo y juntos todos podamos cantar las divinas alabanzas en el cielo como ahora cantamos tus glorias en la tierra. Sea así, Virgen bendita del Remedio, y al presente consíguenos la gracia que os pedimos en esta santa novena si es para gloria de Dios, honor vuestro y provecho de nuestra alma. Amén.

PÍDASE LA GRACIA 

QUE DESEEMOS ALCANZAR

(Tres Avemarías)

                  ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio, salud de los enfermos, consuelo de los afligidos y amparo de los que te invocan, no podemos alejarnos de tu presencia sin que antes recordemos con gratitud los beneficios recibidos de tus manos. Tú vienes a nuestras casas cuando la enfermedad hace presa en alguno de nuestros miembros y al momento renace la tranquilidad y se despeja el horizonte de nuestras esperanzas. A Ti acudimos cuando la barquilla de nuestra fe amenaza naufragar en los escollos del mar proceloso de las pasiones, y eres faro esplendente que le señala el norte de la virtud y brisa suave que le alienta para arribar al puerto de la gloria. Tú eres la compañera inseparable de esta Comunidad que te guarda y venera como su tesoro. Tú eres el paño de lágrimas que enjuga las de todos los hijos de este pueblo que en Ti ponen su confianza; Tú resuelves nuestras dudas; Tú alivias nuestras penas; y con el mismo afán con que fijamos nuestros ojos en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades para venerar impresa tu sagrada imagen, recorremos uno por uno tus inmensos beneficios y los fijamos en las fibras de nuestro corazón para agradecerlos dignamente y, por tu mediación, reconocer al Dador de todo bien, Cristo Jesús, a quien sea dado todo honor y toda gloria en los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO A LA VIRGEN DE LA TEJA

Letra y música: Ángel de Toro, Pbro.

(Se puede escuchar en YouTube)

Desde la tierra que nos engendra,

junto a la vida que Dios me dio,

he recibido por Madre tierna

la misma Madre del Redentor.

 

Busca el amparo bajo la Teja,

que nos protege como al Señor.

¡Qué bien me acuna!, ¡qué bien me mece!

la misma Madre que al Salvador.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.

 

En un convento de pobres Claras,

quiso María grabar un don,

sin moldearlo en barro cocido

para que crezca como el amor.

 

Sienta la Tierra dócil y limpia,

los mismos dedos del Creador.

Sienta mi alma la dulce dicha

de Nazaret en la Anunciación.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.


¡¡MAÑANA ES UN DÍA MUY GRANDE PARA ESTA COMUNIDAD!!

PAZ Y BIEN

NOVENA COMPLETA A LA VIRGEN DE LA TEJA

DÍA SÉPTIMO: 

DOLORES DE MARÍA SANTÍSIMA

CANTO: Madre del Amén.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.      

ACTO DE CONTRICIÓN: Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero…

ANTÍFONA: Elijo y consagro este templo para que esté en él mi nombre eternamente. Mi corazón y mis ojos estarán siempre en él. (2º Crónicas 7, 16)

ORACION PARA TODOS LOS DÍAS


Fotografía de la Virgen tomada ayer después de la Novena

Virgen Santísima del Remedio que en tu solicitud de Madre de los hombres no te cansas de idear prodigios para remediar nuestras muchas necesidades y que dejándote señalar en el humilde barro de una teja, recibes la veneración de estos hijos que en Ti confían, a cambio de los innumerables beneficios que les dispensas. Permite, Madre de bondad y ruega a tu Divino Hijo que se graben cada vez más en nuestra alma sus saludables ejemplos para que siguiendo las huellas de sus virtudes y estampándolas en el frágil barro de nuestra humana condición, la transformen y eleven a las alturas de la gracia para más tarde hacerla participar de los esplendores de la gloria. Amén.

MEDITACIÓN: 

DOLORES DE MARÍA SANTÍSIMA

PUNTO 1º Contemplemos a María Santísima junto a la Cruz. Allí está de pie, con la fortaleza de un héroe. Todo la atormenta: la Cruz, consuelo del que sufre, es para ella el patíbulo donde está colgado su divino Hijo; la sangre de Jesús, de un valor infinito, la ve hollada, pisoteada y confundida con el polvo. Si dirige la vista al cielo se cruza con la mirada moribunda de su Hijo, si mira a la tierra ve la actitud airada de sus verdugos y la ingratitud de los hombres para con Dios. 

Míranos a nosotros, Virgen mía, míranos a nosotros que somos tus hijos, engéndranos con la fuerza de tus dolores y tu mirada de piedad penetre en nuestra alma pecadora y quede contrita y arrepentida de sus culpas.

(Breve silencio meditativo)

PUNTO 2º  María fue constituida en la Cruz por Madre de todos los hombres. Si para Ella fue desventaja grande cambiar al Creador por la criatura, al Maestro por el discípulo, al Justo por los pecadores, nosotros recibimos con ello una prueba inefable de las fuerzas de Jesús. ¿Quién puede medir el valor de una Madre? Y si además de ser Madre nuestra es Madre de Dios, revestida de todo poder sobre el cielo y sobre la tierra, y enriquecida con los tesoros de todas las gracias, ¡ah, cómo pondrá en sus manos el caudal inagotable de sus gracias y lo derramará en provecho de sus hijos! 

Y para más obligarla le decimos: «Muestra que eres Madre» pues Ella cumple con largueza el ministerio de su maternidad. ¡Cuán al contrario tendríamos que responder nosotros si Ella nos dijera a su vez: «Muestra que eres hijo»!

(Breve silencio meditativo)

 

ORACIÓN PROPIA DEL DÍA SÉPTIMO

Virgen dolorosísima, amargada con el cáliz de los dolores en la pasión de tu querido Hijo Jesús, que llegaste a sufrir verdaderas ansias de muerte y que mil veces la hubieras preferido antes de ver a tu Hijo expirar en la Cruz por los pecados de los hombres; permite, Virgen Santísima que te acompañe en tus dolores detestando mi mala vida, arrepintiéndome de mis culpas que son la causas de tus padecimientos; y seas Tú el remedio de mi alma atribulada por el dolor de la contrición; y pueda yo de esta manera mitigar los sufrimientos de Jesucristo y endulzar tu corazón de las hieles que lo amargan, para que, en recompensa, me alcance la santa perseverancia hasta la hora de mi muerte, y expire en tus benditos brazos, acompañado de Jesús que me reciba en la gloria por toda la eternidad. Amén.

PÍDASE LA GRACIA QUE DESEEMOS ALCANZAR

(Tres Avemarías)

                  ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio, salud de los enfermos, consuelo de los afligidos y amparo de los que te invocan, no podemos alejarnos de tu presencia sin que antes recordemos con gratitud los beneficios recibidos de tus manos. Tú vienes a nuestras casas cuando la enfermedad hace presa en alguno de nuestros miembros y al momento renace la tranquilidad y se despeja el horizonte de nuestras esperanzas. A Ti acudimos cuando la barquilla de nuestra fe amenaza naufragar en los escollos del mar proceloso de las pasiones, y eres faro esplendente que le señala el norte de la virtud y brisa suave que le alienta para arribar al puerto de la gloria. Tú eres la compañera inseparable de esta Comunidad que te guarda y venera como su tesoro. Tú eres el paño de lágrimas que enjuga las de todos los hijos de este pueblo que en Ti ponen su confianza; Tú resuelves nuestras dudas; Tú alivias nuestras penas; y con el mismo afán con que fijamos nuestros ojos en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades para venerar impresa tu sagrada imagen, recorremos uno por uno tus inmensos beneficios y los fijamos en las fibras de nuestro corazón para agradecerlos dignamente y, por tu mediación, reconocer al Dador de todo bien, Cristo Jesús, a quien sea dado todo honor y toda gloria en los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO A LA VIRGEN DE LA TEJA

Letra y música: Ángel de Toro, Pbro.

(Se puede escuchar en YouTube)

Desde la tierra que nos engendra,

junto a la vida que Dios me dio,

he recibido por Madre tierna

la misma Madre del Redentor.

 

Busca el amparo bajo la Teja,

que nos protege como al Señor.

¡Qué bien me acuna!, ¡qué bien me mece!

la misma Madre que al Salvador.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.

 

En un convento de pobres Claras,

quiso María grabar un don,

sin moldearlo en barro cocido

para que crezca como el amor.

 

Sienta la Tierra dócil y limpia,

los mismos dedos del Creador.

Sienta mi alma la dulce dicha

de Nazaret en la Anunciación.

 

Ella me guarda bajo su manto,

y me conserva en el corazón.

Ella me cubre cual dulce Teja

de frío y lluvia de mal y sol.

 

El día 20 será una jornada mariana, dedicada a Nuestra Señora de la Teja

lunes, 16 de octubre de 2023

NOVENA COMPLETA A LA VIRGEN DE LA TEJA

DÍA SEXTO: 

PURIFICACIÓN 

DE MARÍA SANTÍSIMA 

CANTO: Tú eres Madre, está aquí. Tú estás cerca junto a mí.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.      

ACTO DE CONTRICIÓN: Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero…

ANTÍFONA: Elijo y consagro este templo para que esté en él mi nombre eternamente. Mi corazón y mis ojos estarán siempre en él. (2º Crónicas 7, 16)

ORACION PARA TODOS LOS DÍAS

El autor de la Novena llama a la Virgen de la Teja, 

"Virgen del Remedio" 

pues así se le llamaba en los orígenes de su aparición en la teja, por los innumerables favores que concedía.

Virgen Santísima del Remedio que en tu solicitud de Madre de los hombres no te cansas de idear prodigios para remediar nuestras muchas necesidades y que dejándote señalar en el humilde barro de una teja, recibes la veneración de estos hijos que en Ti confían, a cambio de los innumerables beneficios que les dispensas. Permite, Madre de bondad y ruega a tu Divino Hijo que se graben cada vez más en nuestra alma sus saludables ejemplos para que siguiendo las huellas de sus virtudes y estampándolas en el frágil barro de nuestra humana condición, la transformen y eleven a las alturas de la gracia para más tarde hacerla participar de los esplendores de la gloria. Amén.

MEDITACIÓN: 

PURIFICACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA

PUNTO 1º Mandaba la Ley de Moisés que cuando naciera un primogénito permaneciera la madre retirada en casa por espacio de cuarenta días y que terminado este tiempo fuese al templo a purificarse. María, quiso dar ejemplo de humildad yendo como las demás madres a purificarse ¿Quién es capaz de distinguirla entre ellas? 

María, como todas, con el Niño en sus brazos espera que se abra la puerta del templo, aguarda la hora de comenzar la ceremonia y es recibida por el sumo Sacerdote. A los ojos de Dios Ella es la predilecta, la escogida, la santa, pura y perfecta por todas sus partes. Tú, al contrario, te acusa de pecador el testimonio de Dios y el de tu propia conciencia y te empeñas en aparecer justo y quieres que por tal te tengan, debías conceptuarte el último de todos y buscas ser preferido.

(Breve silencio meditativo)

PUNTO 2º  Era también prescripción de la ley mosaica que los primogénitos fueran ofrecidos a Dios; y así lo hizo la Santísima Virgen. 

Mientras que las otras madres con el tributo de unas monedas de plata o de unos inocentes animalitos rescataban sus hijos quedando reducido el ofrecimiento a una simple ceremonia, María lo ofrece de verdad, y lo ofrece a la muerte, haciendo al mismo tiempo la oblación de su propia vida. Algún santo Padre se pregunta cómo tendría firmeza la Santísima Virgen para ver de cerca padecer y morir a su Divino Hijo, y dice que es debido al ofrecimiento que hizo en su presentación en el templo. 

En la Cruz tiene cumplimiento la ofrenda que hizo ante el anciano Simeón. ¡Cuánto sufriría la Virgen Santísima esperando cada día con más ansiedad el tormento que amenazaba sobre Ella!

(Breve silencio meditativo)

ORACIÓN PARA EL DÍA SEXTO

Virgen obedientísima, que sin estar sujeta a la Ley de Moisés quisiste acatarla y servir de ejemplo al resto de las mujeres que necesitaban purificarse después de su alumbramiento dando prueba de tu grandísima humildad y que ofreciste tu tributo en el templo para rescate de tu divino Hijo, escuchando en aquel momento la profecía de Simeón que te anunciaba lo ineficaz de este rescate puesto que habías de entregarle a la muerte.

Acude, Virgen Santísima del Remedio a levantar nuestra alma de las humillaciones que el enemigo hace sufrir; purifícala con el fuego de tu protección poderosa y haz que en las luchas y tormentos espirituales que la oprimen miremos al cielo y bendigamos la mano paternal de Dios que los envía para nuestro ejercicio y mayor corona de gloria. Amén.

PÍDASE LA GRACIA QUE DESEEMOS ALCANZAR

(Tres Avemarías)

                  ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio, salud de los enfermos, consuelo de los afligidos y amparo de los que te invocan, no podemos alejarnos de tu presencia sin que antes recordemos con gratitud los beneficios recibidos de tus manos. Tú vienes a nuestras casas cuando la enfermedad hace presa en alguno de nuestros miembros y al momento renace la tranquilidad y se despeja el horizonte de nuestras esperanzas. A Ti acudimos cuando la barquilla de nuestra fe amenaza naufragar en los escollos del mar proceloso de las pasiones, y eres faro esplendente que le señala el norte de la virtud y brisa suave que le alienta para arribar al puerto de la gloria. Tú eres la compañera inseparable de esta Comunidad que te guarda y venera como su tesoro. 

Tú eres el paño de lágrimas que enjuga las de todos los hijos de este pueblo que en Ti ponen su confianza; Tú resuelves nuestras dudas; Tú alivias nuestras penas; y con el mismo afán con que fijamos nuestros ojos en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades para venerar impresa tu sagrada imagen, recorremos uno por uno tus inmensos beneficios y los fijamos en las fibras de nuestro corazón para agradecerlos dignamente y, por tu mediación, reconocer al Dador de todo bien, Cristo Jesús, a quien sea dado todo honor y toda gloria en los siglos de los siglos. Amén.

CANTO: 

ACLAMACIÓN A LA VIRGEN DE LA TEJA

Letra y música de Ángel Sanz Arribas, CMF.

(Se puede escuchar en YouTube)

Este pueblo te canta, Señora y Madre nuestra, pobre, humilde y sencilla, esclava del Señor. Hecha de barro limpio, oh Virgen de la Teja, que siempre nos cobijas, con tu materno amor.

1.   Vuelve tus ojos, misericordiosos, y míranos. A ti clamamos, a ti suspiramos, santa Madre de Dios.

2.   Vida, dulzura y esperanza nuestra, danos tu luz, y cuando llegue el fin de este destierro, muéstranos a Jesús.

domingo, 15 de octubre de 2023

NOVENA COMPLETA A LA VIRGEN DE LA TEJA

DÍA QUINTO: 

VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

CANTO: Y salta el pequeño Juan en el seno de Isabel.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.      

ACTO DE CONTRICIÓN: Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero…

ANTÍFONA: Elijo y consagro este templo para que esté en él mi nombre eternamente. Mi corazón y mis ojos estarán siempre en él. (2º Crónicas 7, 16)

ORACION PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio que en tu solicitud de Madre de los hombres no te cansas de idear prodigios para remediar nuestras muchas necesidades y que dejándote señalar en el humilde barro de una teja, recibes la veneración de estos hijos que en Ti confían, a cambio de los innumerables beneficios que les dispensas. Permite, Madre de bondad y ruega a tu Divino Hijo que se graben cada vez más en nuestra alma sus saludables ejemplos para que siguiendo las huellas de sus virtudes y estampándolas en el frágil barro de nuestra humana condición, la transformen y eleven a las alturas de la gracia para más tarde hacerla participar de los esplendores de la gloria. Amén.

MEDITACIÓN:  

VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

PUNTO 1º. Enterada la Santísima Virgen de que su prima Isabel había concebido, guiada por el Espíritu Santo va a asistirla, y apenas penetra en su casa y la saluda cuando queda inundada de gracias aquella familia. San Juan, comienza a dar saltos de júbilo; su padre Zacarías alcanza el don de profecía y Santa Isabel queda llena de Espíritu Santo. 

¡Qué visita más provechosa! ¡Qué bien recompensados quedan los sacrificios de María, las atenciones de Isabel y el mutuo amor de ambas familias! ¿Tienes que enmendar algo en tus visitas para que se conformen a ésta de María Santísima? ¿Te impones tú algún sacrificio en favor de tus prójimos, principalmente de tus parientes a quienes estás ligada por vínculos de carne y sangre?

(Breve silencio meditando)

PUNTO 2º. Aparece María en este misterio como dispensadora de las gracias del cielo. Dios ha puesto en sus manos todas las riquezas de sus misericordias, no para atesoradas en sí, sino para enriquecernos a nosotros con ellas. 

Y es voluntad suya que así como por María vino Cristo al mundo y con Él la gracia de nuestra regeneración, así vengan también por Ella todas las demás gracias; y que habiendo usado de la escala de María para descender al hombre, así usemos nosotros esa misma escala para llegarnos hasta Dios. Ten, pues suma confianza en María y repite con frecuencia aquellas palabras de San Bernardo: «Jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a María haya quedado sin consuelo».

ORACIÓN PROPIA DÍA QUINTO

Piadosísima Virgen María, abrasada en ardiente amor del prójimo que abandonas el descanso de tu morada y emprendes largo viaje lleno de molestias para visitar a Santa Isabel y dispensarle el honor de tu compañía con la solicitud y cuidado de atender a sus necesidades; haz, Virgen Santísima del Remedio, que aprendamos tus elocuentes enseñanzas, acudamos con solicitud en ayuda de nuestro prójimo y santifiquemos con nuestra caridad las visitas que hacemos, dando en ello gloria a Dios, edificación a nuestros hermanos y provecho espiritual a nuestra pobre alma. 

Sobre todo, Virgen Santísima, alcánzanos la gracia de cumplir nuestras obligaciones de familia, atendiendo con respeto y veneración a nuestros padres, cuidando con esmero de nuestros hijos y velando por la paz en el seno de nuestros hogares para que sean copia fiel de la casita de Nazaret y trasunto de la eterna gloria. Amen.    

PÍDASE LA GRACIA QUE DESEEMOS ALCANZAR

(Tres Avemarías)

                  ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Virgen Santísima del Remedio, salud de los enfermos, consuelo de los afligidos y amparo de los que te invocan, no podemos alejarnos de tu presencia sin que antes recordemos con gratitud los beneficios recibidos de tus manos. Tú vienes a nuestras casas cuando la enfermedad hace presa en alguno de nuestros miembros y al momento renace la tranquilidad y se despeja el horizonte de nuestras esperanzas. 


La Virgen del Pilar junto a la urna que contiene el prodigio de la Teja. 

Dos imágenes de la Virgen muy similares. 

Una hecha por mano de hombre y 

otra de origen sobrenatural.

A Ti acudimos cuando la barquilla de nuestra fe amenaza naufragar en los escollos del mar proceloso de las pasiones, y eres faro esplendente que le señala el norte de la virtud y brisa suave que le alienta para arribar al puerto de la gloria. Tú eres la compañera inseparable de esta Comunidad que te guarda y venera como su tesoro. Tú eres el paño de lágrimas que enjuga las de todos los hijos de este pueblo que en Ti ponen su confianza; Tú resuelves nuestras dudas; Tú alivias nuestras penas; y con el mismo afán con que fijamos nuestros ojos en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades para venerar impresa tu sagrada imagen, recorremos uno por uno tus inmensos beneficios y los fijamos en las fibras de nuestro corazón para agradecerlos dignamente y, por tu mediación, reconocer al Dador de todo bien, Cristo Jesús, a quien sea dado todo honor y toda gloria en los siglos de los siglos. Amén.

CANTO: 

ACLAMACIÓN A LA VIRGEN DE LA TEJA

Letra y música de Ángel Sanz Arribas, CMF.

(Se puede escuchar en YouTube)

Este pueblo te canta, Señora y Madre nuestra, pobre, humilde y sencilla, esclava del Señor. Hecha de barro limpio, oh Virgen de la Teja, que siempre nos cobijas, con tu materno amor.

1.   Vuelve tus ojos, misericordiosos, y míranos. A ti clamamos, a ti suspiramos, santa Madre de Dios.

2.   Vida, dulzura y esperanza nuestra, danos tu luz, y cuando llegue el fin de este destierro, muéstranos a Jesús.