miércoles, 29 de septiembre de 2021

HOY CELEBRAMOS A LOS ARCÁNGELES

SAN MIGUEL, SAN GABRIEL Y SAN RAFAEL

A san Miguel se le representa con escudo y espada, con un dragón vencido a sus pies.

Se trata de un lenguaje simbólico, que nos quiere transmitir la convicción de que Dios, a través de estos arcángeles nos ayuda en nuestra lucha contra el mal de este mundo.


Imagen de San Miguel, 
adornada en el coro bajo durante la Novena

En la Biblia aparecen con mucha frecuencia los ángeles.

Ángel significa en griego enviado, mensajero

Son innumerables. Los principales son llamados arcángeles, príncipes de los ángeles. En la Biblia solo aparece el nombre de tres.

Miguel: Significa Quién como Dios

Gabriel: Significa Fortaleza de Dios

Rafael: Significa Medicina de Dios

El culto a san Miguel y san Rafael ya era conocido entre los judíos.


ITALIA

En los orígenes del cristianismo ya comenzó la devoción a san Miguel. 

La primera iglesia dedicada a San Miguel arcángel, la hizo construir el emperador Constantino, en el siglo V, en la Vía Salaria.

 Fue consagrada por el papa el día 29 de septiembre. Con el tiempo, las guerras, los saqueos y las catástrofes naturales, la basílica se perdió casi por completo permaneciendo enterrada como muchas estructuras arquitectónicas de la época romana.

Diversas apariciones y hechos prodigiosos 

han dado lugar a un culto especialmente intenso en Italia. 

En el Monte Gárgano 

se apareció por primera vez el arcángel san Miguel, en una gruta en el año 490, luego se sucedieron manifestaciones prodigiosas. 


"Soy el Arcángel Miguel, aquel que continuamente está en la presencia de Dios. Deseo que este lugar sea conocido y venerado en toda la tierra y sea privilegiado. 

Quise probar con ese acontecimiento maravilloso [el de la flecha], que todo lo que se obra en este lugar, sucede por voluntad de Dios.

 Él es quien me ha constituido protector y defensor de este lugar".

El obispo, después de escuchar el prodigio de la flecha, convoco tres días de oración y penitencia. 

Al final de estos tres días San Miguel Arcángel se le apareció en un sueño diciendo: 


«Yo soy el Arcángel Miguel y estoy siempre en presencia de Dios.

 La caverna es sagrada para mí, es una elección mía, yo mismo soy su Ángel Custodio. 

Allí en donde se abre la roca pueden ser perdonados los pecados de los hombres. 

Lo que aquí se pida en oración, será escuchado. 

Ve entonces a la montaña y dedica la gruta al culto cristiano».

Millones de peregrinos y personajes ilustres la visitaron: 

Papas, reyes, jefes de estados y muchos santos; san Anselmo, san Bernardo de Claraval, san Guillermo de Vercelli, san Alfonso de Ligorio, santa Brígida de Suecia.

San Francisco de Asís (que al no sentirse digno de entrar en la gruta, se quedó a rezar sobre el umbral)

Y el Padre Pío dónde vivía muy cerca en san Giovanni Rotondo. 

San Pío siempre decía a sus fieles devotos que antes de venir a verlo, primero tenían que pasar por el arcángel san Miguel.


FRANCIA

 (Mont Saint Michel) 


Aseguran las Crónicas que, a petición del propio Arcángel San Miguel, el obispo de Avranches, Aubert (a quien está dedicada una pequeñísima capilla románica situada en uno de los extremos del peñón) , levantó la iglesia original en el año 709.

Visitando uno de los museos de esta Abadía, el guía cuenta que se conserva el cráneo de este obispo con un agujero, como señal de que realmente el arcángel se le apareció.


ESPAÑA

 (Aralar)


En la evangelización de la tierra de los vascones la devoción a San Miguel tuvo su importancia y llegó a constituir, a partir del siglo X, uno de los cultos mayores impulsados por los reyes de Pamplona, junto al tributado a la Virgen María. 

Por eso, buena parte de las más antiguas iglesias y ermitas del reino se pusieron bajo la advocación del príncipe de la celestial milicia.


En Aralar ya existía en el siglo IX un templo prerrománico dedicado a san Miguel.

Según cuenta la leyenda, en el siglo VIII, antes de existir los reyes de Navarra, se apareció a un noble caballero llamado Teodosio. Este noble imploró la protección de san Miguel. 

El arcángel se le apareció y le libró del grave peligro. En agradecimiento, Teodosio y su esposa mandaron construir un templo en honor de san Miguel.


FIESTA LITÚRGICA

Antes de la reforma de 1969 se celebraba:

San Miguel el 29 de septiembre.

San Gabriel el 24 de marzo (víspera de la Anunciación).

San Rafael el 21 de octubre.



Después del Concilio se han unificado y celebramos en un solo día a los tres arcángeles.

No sabemos cómo son los arcángeles, pero sí sabemos cómo actúan en relación a Dios y a nosotros.

EL ARCÁNGEL SAN MIGUEL

Capitanea a los seguidores del Mesías en su lucha contra el espíritu del mal. 

Así aparece en el Apocalipsis:

“Se trabó una batalla en el cielo; Miguel y sus ángeles declararon guerra al dragón. Lucharon el dragón y sus ángeles, pero no vencieron, y no quedó lugar para ellos en el cielo.

Y al gran dragón, a la serpiente primordial que se llama diablo y Satanás, y extravía la tierra entera, lo precipitaron a la tierra y a sus ángeles con él.

Se oyó una gran voz en el cielo:

“Ya llega la victoria, el poder y el reino de nuestro Dios, y el mando de su Mesías. Porque han derribado al acusador de nuestros hermanos”.

En el libro de Daniel (10, 13. 21; 12, 1), Miguel es el príncipe que lucha contra el demonio y defiende al pueblo de Dios. En la carta de san Judas (versículo 9) se le llama arcángel san Miguel.

EL ARCÁNGEL SAN GABRIEL


Aparece en el libro de Daniel explicándole el sentido de sus diversas visiones:

“Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión”.

“Aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde”. (Daniel 8, 16; 9, 21).



En el Evangelio es san Gabriel el que anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan 

y a la Virgen su elección como madre del Mesías.


EL ARCÁNGEL SAN RAFAEL


Es el arcángel que guio al joven Tobías en su viaje y luego curó a su padre de la ceguera, tal como relata el libro de Tobías.

“Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están al servicio del Señor y tienen entrada a su gloriosa presencia.

Los dos comenzaron a temblar y cayeron rostro en tierra llenos de miedo.

Pero el ángel les dijo:

¡No temáis! ¡La paz sea con vosotros, y bendecid siempre a Dios!

Yo he estado con vosotros, pero no por mi propia voluntad, sino porque Dios así lo había decidido; por tanto, cada día debéis bendecirlo y alabarlo.

Me visteis comer y beber, pero no me veíais a mí realmente, sino a una mera apariencia.

Ahora pues, ¡bendecid al Señor sobre la tierra! ¡Reconoced a Dios! ¡Yo subo ahora al que me envió!

Escribid todas estas cosas que os han sucedido. Y se elevó.

Ellos se levantaron, pero ya no lo vieron más.

Entonces comenzaron a bendecir y alabar a Dios, y a reconocer sus maravillas, pues un ángel de Dios se les había aparecido”. 

(Tobías 12, 15-22)

miércoles, 1 de septiembre de 2021

NÚMERO PREMIADO

 HEMOS RIFADO UN CRISTO DE SAN DAMIÁN 

Y UN VALE DE 50 € CON PRODUCTOS DEL OBRADOR.

A las 6 de la tarde ha tenido lugar en nuestro locutorio.



El sorteo será retransmitido por el Canal 4 de Villarrobledo.

Hace tres meses que se imprimieron cien talonarios de diez rifas cada uno. Durante este tiempo se han vendido las mil papeletas, sobre todo en Villarrobledo, también en Albacete y Socuéllamos.

El número premiado ha sido el 135.

La ganadora ha sido Isabel Moreno, de Villarrobledo.

Lo que se ha recaudado irá destinado a la restauración de los portones de la iglesia del convento.

 


Damos las gracias a todas las personas que han colaborado vendiendo talonarios y a los que han comprado las rifas.

miércoles, 11 de agosto de 2021

11 DE AGOSTO DÍA DE SANTA CLARA DE ASÍS

¿CÓMO FUE SU TRÁNSITO AL CIELO?

Hoy hemos celebrado con toda solemnidad la fiesta de nuestra santa fundadora. 

Se celebra el 11 de agosto, porque fue el día que murió. Es muy bonita la descripción de este momento en el que un santo que pasa al cielo. Las testigos del suceso lo contaron al que fue su biógrafo, Tomás de Celano

Lo transcribimos literalmente.


La imagen de santa Clara adornada en nuestra iglesia

                 Reliquia de santa Clara 

CÓMO RESPONDE SANTA CLARA 

A SU HERMANA QUE LLORA

43. Rodean el lecho de su Madre aquellas hijas que muy pronto quedarán huérfanas, cuyas almas atravesaba una espada de dolor.

No las retrae el sueño, no las aparta el hambre; sino que, olvidadas del lecho y de la mesa, día y noche tan sólo piensan en llorar. Entre ellas, la devota virgen Inés, saturada de amargas lágrimas, le dice insistentemente a su hermana que no se marche abandonándola a ella. 

Le responde Clara: 

«Hermana carísima, 

es del agrado de Dios que yo me vaya; 

mas tú cesa de llorar, 

porque llegarás ante el Señor en seguida de mí, 

y Él te concederá un gran consuelo 

antes de que me aparte de ti».

DEL TRÁNSITO FINAL Y DE LO QUE EN ÉL SUCEDIÓ Y SE VIO

44. Se la ve, finalmente, debatirse en la agonía durante muchos días, en los que va en aumento la fe de las gentes y la devoción de los pueblos. La visitan asiduamente cardenales y prelados honrándola cada día como a verdadera santa. Y es ciertamente admirable que, no pudiendo tomar alimento alguno durante diecisiete días, la vigorizaba el Señor con tanta fortaleza, que podía ella confortar en el servicio de Cristo a cuantos la visitaban.

Y como el piadoso varón fray Rainaldo la exhortara a la paciencia en aquel prolongado martirio de tan graves enfermedades, ella, con voz clara y serena, le contestó:

«Desde que conocí la gracia de mi Señor Jesucristo 

por medio de aquel su siervo Francisco, 

ninguna pena me resultó molesta, 

ninguna penitencia gravosa, 

ninguna enfermedad, 

hermano carísimo, difícil».

45. Mostrándose ya más cerca el Señor, y como si ya estuviera a la puerta, quiere que le asistan los sacerdotes y los hermanos espirituales, para que le reciten la pasión del Señor y sus santas palabras. Cuando aparece entre ellos fray Junípero, notable saetero del Señor, que solía lanzar ardientes palabras sobre Él, inundada de renovada alegría, pregunta si tiene a punto alguna nueva. Él, abriendo su boca, desde el horno de su ferviente corazón, deja salir las chispas llameantes de sus dichos, y en sus palabras la virgen de Dios recibe gran consuelo.

Vuélvese finalmente a las hijas que lloran 

para recomendarles la pobreza del Señor 

y les recuerda con ponderación los beneficios divinos.

Bendice a sus devotos y devotas 

e implora la gracia de una larga bendición 

sobre todas las damas pobres de sus monasterios, 

tanto presentes como futuros.


¿Quién podrá relatar el resto sin llorar? 

Están presentes aquellos dos benditos compañeros del bienaventurado Francisco:

Ángel el uno, que, lloroso él, consuela a las que lloran; León el otro, que besa el lecho de la moribunda.

Plañen las hijas desamparadas ante la separación de la piadosa madre y acompañan con lágrimas a quien se les va y no han de ver más en la tierra.

Duélense muy amargamente de que todo su consuelo se les marcha con ella y de que, abandonadas en este valle de lágrimas, ya no se verán más consoladas por su maestra, Clara.

46. Entretanto, la virgen santísima, vuelta hacia sí misma, 

habla quedamente a su alma:

«Ve segura -le dice-,

porque llevas buena escolta para el viaje. 

Ve, porque aquel que te creó te santificó; 

y, guardándote siempre, como la madre al hijo, 

te ha amado con amor tierno.

 Tú, Señor, seas bendito porque me creaste».


Preguntándole una de las hermanas que a quién hablaba, ella le respondió:

«Hablo a mi alma bendita». 

No estaba ya lejano su glorioso tránsito, pues, 

dirigiéndose luego a una de sus hijas, 

le dice: 

«¿Ves tú, ¡oh hija!, 

al Rey de la gloria a quien estoy viendo?»

La mano del Señor se posó también sobre otra de las hermanas, quien con sus ojos corporales, entre lágrimas, contempló esta feliz visión:

Estando en verdad traspasada por el dardo del más hondo dolor, dirige su mirada hacia la puerta de la habitación, y he aquí que

ve entrar una procesión de vírgenes vestidas de blanco, 

llevando todas en sus cabezas coronas de oro. 

Marcha entre ellas una que deslumbra más que las otras,

de cuya corona, que en su remate presenta una especie de incensario con orificios, irradia tanto esplendor que convierte la noche en día luminoso dentro de la casa.

Se adelanta hasta el lecho donde yace la esposa de su Hijo e, inclinándose amorosísimamente sobre ella, 

le da un dulcísimo abrazo.

Las vírgenes llevan un palio de maravillosa belleza y,

extendiéndolo entre todas a porfía, 

dejan el cuerpo de Clara cubierto y el tálamo adornado.

A la mañana siguiente, pues, 

del día del bienaventurado Lorenzo, 

sale aquella alma santísima 

para ser laureada con el premio eterno; 

y, disuelto el templo de su carne, 

el espíritu emigra felizmente a los cielos.

Bendito este éxodo del valle de miseria que para ella fue la entrada en la vida bienaventurada.

Ahora, a cambio de sus austerísimos ayunos, se alegra en la mesa de los ciudadanos del cielo; y desde ahora, a cambio de la vileza de las cenizas, es bienaventurada en el reino celeste, condecorada con la estola de la eterna gloria.

EL PAPA Y LOS CARDENALES ASISTEN 

A LAS EXEQUIAS DE LA VIRGEN

CON GRAN CONCURSO DEL PUEBLO

47. La noticia del tránsito de la virgen conmovió de inmediato, con impresionante resonancia, a toda la ciudad.

Acuden en tropel los hombres, acuden en masa las mujeres al lugar, y es tal la marea de gente que afluye, que la ciudad parece desierta.

Todos la proclaman santa, todos la llaman amada de Dios y no pocos, en medio de las frases laudatorias, rompen a llorar.

Acude el podestá con un cortejo de caballeros y una tropa de hombres armados, y aquella tarde y toda la noche hacen guardia vigilante, no sea que perdiesen algo de aquel precioso tesoro que está al alcance de todos.

Al día siguiente se pone en movimiento toda la Curia: el Vicario de Cristo, con los cardenales, llega al lugar, y toda la población se encamina hacia San Damián.

Era justo el momento en que iban a comenzar los oficios divinos y los frailes iniciaban el de difuntos; cuando, de pronto, 

el señor papa dice que debe rezarse el oficio de las vírgenes, 

y no el de difuntos, como si quisiera canonizarla 

antes aún de que su cuerpo fuera entregado a la sepultura. 

Observándole el eminentísimo señor Ostiense que en esta materia se ha de proceder con prudente demora, se celebra por fin la misa de difuntos.

A continuación, sentándose el Sumo Pontífice, y con él la comitiva de cardenales y prelados, el obispo Ostiense, tomando como tema el de vanidad de vanidades, elogia en notable sermón a esta gloriosa despreciadora de la vanidad.

48. A continuación, los cardenales presbíteros, con devota deferencia, rodean el santo cadáver y, en torno al cuerpo de la virgen, terminan los oficios de ritual. 

Al final, considerando que ni es seguro ni conveniente que tan inestimable tesoro quede a trasmano de los ciudadanos, en medio de himnos y cánticos, entre sones de trompeta y júbilo extraordinario, la levantan y la conducen con todo honor a San Jorge.

Este es el mismo lugar donde el cuerpo del santo padre Francisco había sido enterrado primeramente, como si quien le había trazado mientras vivía el camino de la vida, le hubiese preparado como por presagio el lugar de descanso para cuando muriera.

Muy pronto comenzó a acudir al túmulo de la virgen gran concurrencia de pueblo que alababa a Dios y clamaba:


«Verdaderamente santa, 

verdaderamente gloriosa, 

reina con los ángeles 

la que tanto honor recibe 

de los hombres en la tierra.

Intercede por nosotros ante Cristo, 

tú, primiceria de las Damas Pobres, 

que a tantos guiaste a la penitencia, 

a tantos a la vida».

Al cabo de pocos días, Inés, llamada a las bodas del Cordero, siguió a su hermana Clara a las eternas delicias; allí entrambas hijas de Sión, hermanas por naturaleza, por gracia y por reinado, exultan en Dios con júbilo sin fin (3).

jueves, 1 de julio de 2021

SEIS VECES SUSPENDÍ EL EXAMEN PRÁCTICO DE CONDUCIR

CUANDO RECÉ A LA VIRGEN DE LA TEJA CONSEGUÍ APROBAR

Hermanas Clarisas de Villarrobledo, aunque vosotras ya sabéis la historia, me gustaría que más personas la conocieran:

El 27 de junio ante la imagen de la Virgen

Me llamo Daniela y nací en un pequeño pueblo de Colombia. Cuando era pequeña mi padre se mudó a España, concretamente a Albacete capital, en busca de un futuro mejor para mí y mi hermana mayor. Unos años después quiso Dios que mi madre, mi hermana y yo nos mudásemos a España también para reunirnos con mi padre y así es como las tres llevamos 13 años viviendo aquí.


Mi familia no siempre ha estado cerca de Dios, pero actualmente mis padres pertenecen a una comunidad del Camino Neocatecumenal de Albacete y mi hermana es novicia en el convento de las Carmelitas Descalzas de la misma ciudad.

Yo, por mi parte, creo en Dios y tengo fe, pero considero que aún me falta mucho camino para amar a Dios como debe ser.


Espero que mi experiencia con la Virgen de la Teja ayude a las personas que se encuentren en una situación similar, o incluso más difícil que la mía


En agosto de 2019 decidí apuntarme en una autoescuela para sacarme el carnet de conducir. 

El examen teórico lo aprobé a la primera y sin tener ningún error. Al poco tiempo empecé a dar clases prácticas.

En el verano del año siguiente me presenté por primera vez al examen práctico, ya que en septiembre del 2019 tenía que irme fuera de Albacete a estudiar mi último año y en marzo de 2020 estábamos en plena pandemia.

Estas circunstancias atrasaron la posibilidad de presentarme al examen práctico.

El 10 de julio del año pasado me presenté por primera vez. 

Recuerdo que le pedí a mi hermana monja y a mi familia que se rezasen por mí. Como ese día era precisamente la fiesta de San Cristóbal (patrón de los conductores), mi madre le pidió a él que me acompañase durante el examen.


El resultado fue que no aprobé porque estaba muy nerviosa. 

Pensé que era normal por ser la primera vez que me presentaba. Al poco tiempo me volví a presentar por segunda vez, esa segunda vez tampoco fue bien y tuve que pagar las tasas para renovar los papeles y así volverme a presentar por tercera vez.

Todos mis amigos y conocidos me decían que a la tercera iba la vencida... 

Pues a la tercera tampoco aprobé.

En esos momentos estaba un poco frustrada, enfadada. 

También sentía envidia hacia algunos amigos míos que podían superar el examen práctico.

Así que yo pensaba: 

"¿Seré yo menos capaz?

¿por qué los demás si y yo no?"

Después de esa tercera vez, cada vez que suspendía tenía que esperar entre uno y dos meses en vez de dieciocho días, por norma de la DGT, para volver a presentarme al examen, debido a la COVID 19.

Suspendí una cuarta, y una quinta vez más.

Entre medias de ese proceso también estaba buscando trabajo, cosa que tampoco iba nada bien. Hacía entrevistas y me rechazaban en casi todas las ofertas por falta de experiencia.

Me sentía bastante frustrada y mal porque veía que no conseguía un trabajo, ni el permiso de conducir.


Así fue pasando el tiempo hasta que en enero de este año hice una entrevista de trabajo para trabajar como administrativa en Ciudad Real. La entrevista resultó muy bien y en marzo empecé a trabajar hasta hoy.


En febrero, un mes antes de irme a Ciudad Real a trabajar, me volví a presentar 

por sexta vez al examen, 

una vez más suspendí.


Esa vez me quedé a las puertas de aprobar pero, ya terminando el examen, tuve un error y me suspendieron. 

Así que volví muy triste a mi casa porque había suspendido una vez más y tenía que volver a pagar las tasas por tercera vez para poder volverme a presentar. 

Esa tristeza sumada a que me sentía mal por no saber qué hacer con mi vida ya que todavía no me habían llamado para el trabajo, no estaba estudiando ni haciendo nada que yo considerase productivo, se estaba convirtiendo en una especie de depresión y de crisis de fe.

Se me ha olvidado decir antes que también estaba apuntada al paro en esos momentos e intentaba inscribirme a los cursos que ofertan en su web para desempleados y también me rechazaban en todos los cursos en los que me quería apuntar.

Por todo esto me sentía rechazada y que fracasaba en todo lo que quería hacer.

Finalmente me llamaron a mediados de marzo para el trabajo y gracias a Dios es un trabajo en el que el ambiente ha sido bueno desde el primer momento, así que, gracias a conseguir un trabajo sin tener apenas experiencia, encima en tiempos de pandemia y con una crisis mundial, me he dado cuenta de lo mucho que Dios me quiere. 

Sé que es todo gracias a él, ya que mi familia oraba mucho por esto, para que yo consiguiese algo que hacer con mi vida, aunque fuese de manera temporal.

Volviendo al examen, a finales de abril pregunté en la autoescuela cuando podía presentarme otra vez. Me dijeron dos fechas y la que mejor me venía era el 28 de mayo, ya que como estaba en Ciudad Real trabajando y el examen sería en Albacete tenía que pedir esos días en el trabajo con antelación para dar algunas clases y poder presentarme al examen.

Llegó esa última semana de mayo, di unas clases antes del viernes 28 y yo estaba muy contenta, porque se me estaban dando bien las clases y sentía que iba a aprobar, pero en el fondo tenía miedo.

Ya había suspendido seis veces y pensaba 

¿y si vuelvo a suspender?

Y eso me ponía bastante nerviosa y un poco triste.

Recuerdo que el día antes del examen, le dije a mi madre que estaba durmiendo muy mal en mi habitación, que no conseguía descansar bien, así que me dijo que quizás debería irme a dormir a una habitación de nuestra casa en la que no duerme nadie y la cama es más grande, que quizás ahí dormiría mejor. Así que esa noche me fui a esa habitación.

A mi madre le gusta tener por casa imágenes y figuras de la Virgen María. Casi todas han sido regalos de personas conocidas o familiares. En esa habitación tiene unas cuantas.

Recuerdo que me llamaron la atención dos pequeñas imágenes, en las que se podía leer "Virgen de la Teja - Hnas. Clarisas de Villarrobledo".

Al principio la verdad es que yo lo leí mal y pensé que ponía "virgen de la Ceja" y me quedé impresionada pensando 

¿Eso existe?

¿una Virgen de la Ceja?,


Las imágenes y figuras de la virgen María que mi madre tiene una mesa de la habitación en la que dormí esa noche

Así que rápidamente cogí el móvil y lo busqué en Google. Efectivamente, Google corrigió mi error y pensé:

“¡Claro la teja tiene más sentido que la ceja! 

¡que tonta soy!”

En ese mismo momento leí la historia de la Virgen y me pareció bastante curiosa. Entonces pensé:  


“Si la Virgen de la Teja ha hecho cosas tan grandes como sanar enfermedades graves, igual si le pido que me ayude mañana en mi examen lo hace”.


Así que me arrodillé delante de la imagen, le pedí que me ayudase en el examen para poder controlar mis nervios e ir tranquila y que todo fuese bien. 

También recé la oración que viene escrita detrás de la imagen y le dije que iría a verla independientemente de cómo saliese el examen.


La pequeña imagen que guardé en mi bolsillo y la oración que recé esa noche

Al día siguiente tenía el examen a las 8.30 de la mañana recuerdo que cogí la imagen más pequeña, la puse en mi bolsillo y me fui al lugar donde tenía que hacer el examen.

Cuando llegó mi turno de hacer el examen, yo estaba muy tranquila, me subí al coche de la autoescuela, lo hice todo lo mejor que pude y cuando terminé me quedé con una buena sensación.

El profesor de la autoescuela me dijo que intentaría preguntarle al examinador cómo había ido el examen, ya que al ser viernes no sabría el resultado hasta el siguiente día laboral, pero el lunes era 31 de mayo día de Castilla-La Mancha, entonces hasta el martes no sabría el resultado y él no quería que sus alumnos estuviésemos hasta el martes desesperados por saberlo. Unas horas después el profesor de la autoescuela me envió un mensaje en el que me decía que había aprobado el examen, yo no me lo creía y estaba muy feliz porque por fin había conseguido algo que me había costado tanto tiempo y esfuerzo conseguir.

Hoy tengo la certeza de que sin la ayuda de la Virgen de la Teja esto no habría sido posible. Ella me ayudó a controlar mis nervios y a hacer las cosas bien. Sin embargo, el martes cuando estaba en Ciudad Real en el trabajo, cogí un momento el móvil para entrar en la web de la DGT y comprobar si era cierto que había aprobado porque hasta que no viese el APTO no me lo creía del todo, y así era, era verdad había aprobado por fin gracias a la fuerza y la confianza que me dio la virgen.

Una curiosidad:

¿Cómo llegó a casa esa imagen de la Virgen?

Una joven del Camino Neocatecumenal, Cristina, natural de Villarrobledo, llevó unas bolsitas que contenía dos estampas, una medalla y un cartelito donde ponía:

 “Ayuda para restaurar la puerta del templo de las clarisas de Villarrobledo”.

Mi madre compró una bolsita, pero no le prestó atención. 

Curiosamente esa noche yo no dormí en mi habitación, sino donde estaba la imagen de la Virgen de la Teja.

Una vez aprobado el examen le dije a mi madre que teníamos que ir a ver la Virgen de la Teja, porque ella me había ayudado mi madre llamó al convento de las hermanas Clarisas de Villarrobledo para saber si podíamos ir a ver la Virgen y Sor Yolanda le dijo que lo mejor sería verla durante la misa del domingo. 

Así que el domingo 27 de junio fuimos a la misa, me senté cerca de la Virgen y cuando acabó la misa le di las gracias por su ayuda.

Después de la misa, las hermanas fueron muy amables con mis padres y conmigo. Nos recibieron, estuvimos hablando con ellas un rato y tuve la oportunidad de contarles mi experiencia en persona y ahora la cuento aquí por si a alguien más le puede servir de ayuda.


Hoy en día tengo la certeza de que la Virgen me ayudó porque se lo pedí con mucha fe.

Y para terminar me gustaría compartir algo que dijo el sacerdote, durante la homilía, ese día que fuimos a ver a la Virgen, era algo así como:

 “El miedo no sirve para nada, tenéis que tener fe y confianza" 

(no son las palabras exactas pero el mensaje era ese).

Por eso no debemos tener miedo con fe y confianza se pueden conseguir muchas cosas.


Muchas gracias por recibirnos ese día hermanas, espero que podamos volver otra vez.

Os llevaré en mis oraciones.

Un abrazo y un beso a todas.


¡Viva Cristo Rey!