lunes, 22 de junio de 2015

LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR

CRECE EN VILLARROBLEDO CON 8 NUEVOS MIEMBROS

          El domingo 21 de junio del presente año 2015,  las 6 de la tarde, hemos tenido la gran alegría de celebrar en nuestra iglesia conventual una solemne eucaristía, en el marco de la cual han hecho la profesión 8 nuevos hermanos y hermanas en la OFS:

Karol IAKAB, Manuel Lozano Roldán, José Antonio Pastor, Mª Inés Martinez Vargas, Isabel Espinar, Higinio Martinez Lozano, Ascension Fernandez Martinez, M. Carmen Mateo Vila.

En la imagen los 8 nuevos hermanos.
          El crecimiento y vitalidad en el pueblo de Villarrobledo de la Tercera Orden de San Francisco es palpable. El 17 de mayo del pasado año, 8 miembros también hicieron su profesión en esta fraternidad. Se publicó la reseña en nestro blog.


http://clarisas-villarrobledo.blogspot.com.es/search/label/11.%204%C2%BA%20Centenario%20del%20convento

La Eucaristía ha sido presidida por el P. Ángel Nicolás (OFM), y concelebrada por dos sacerdotes, D. Dieu Doné (de la parroquia de San Sebastián) y D. José Antonio Navarro, párroco del vecino pueblo de Munera.


La Ministra de la Orden acoge en la fraternidad al nuevo hermano después de haber realizado su Profesión.

En la homilía el Padre Ángel Nicolás entre otras cosas dijo:
“Es necesario aprender a ser en el mundo no del mundo. Vivir dándole lo que la levadura a la masa, viviendo el Evangelio en lo normal y en lo cotidiano. Pidiendo por el mundo y haciéndolo más de Dios. El mundo no nos puede absorber, asfixiar ni ahogar. Debemos de ser testigos de Cristo al estilo de Francisco que siendo un hombre pobrecillo, sencillo, insignificante, renovó la Iglesia y con la ayuda de Dios hizo maravillas.
Con la  libertad, decisión, entrega y capacidad de donarse que todo hombre posee, debemos ayudar al mundo a ser más de Dios”.

Foto de familia en nuestra iglesia con el P.Ángel Nicolás, D. José Antonio, Párroco de Munera, Gerardo, Viceministro de Zona y Adoración, la Ministra de la Fraternidad

Los cantos, muy acordes para la ocasión, corrieron a cargo del coro de nuestra comunidad. 
Una vez terminada la ceremonia, fuimos al locutorio para celebrarlo, compartiendo un ágape en un bonito clima de alegría y fraternidad con la presencia de las tres órdenes franciscanas. 

viernes, 5 de junio de 2015

VOLASTE AL CIELO COMO BLANCA PALOMA.

GRACIAS, SEÑOR POR NUESTRA HERMANA


Sor Mª de Fátima Cabezuelo Ginés. Clarisa de Villarrobledo.


Ayer día 4 de junio de 2015, tuvo lugar la misa de exequias de nuestra hermana sor Mª de Fátima Cabezuelo Ginés. Fue presidida por el delegado de la vida consagrada de la diócesis de Albacete, D. Manuel de Diego. Concelebraron 11 sacerdotes: 

-     D. José-María Melero Martínez, Director del Instituto Teológico de Albacete y Vicario Parroquial del Buen Pastor de Albacete.
- D. Francisco-Javier Valero Picazo, Párroco de S. Blas de Villarrobledo.
-       D. Juan-Julián Castillo y Zafra, Vicario Parroquial de San Blas.
 D. Santiago Bermejo Martín, Vicario Episcopal de la Zona de la Mancha y Párroco de San Sebastián de Villarrobledo.
- D. Dieudonné Bouna, Vicario Parroquial de S. Sebastián de Villarrobledo.
- D. Juan-Miguel Romero López, Párroco de Sta. María de Villarrobledo.
-    D. José de Jesús Simanca Martínez, Vicario Parroquial de Sta. María de Villarrobledo.
-  D. José-Dalmacio Barrau Atienzar, Capellán de la Residencia de Mayores "Ntra. Sra. de la Caridad" de Villarrobledo.
-    Los padres franciscanos: Ángel Nicolás, de Albacete, Juan Fernando Cuenca y Antonio Mora de Orihuela.

También nos acompañaron la madre presidenta de nuestra federación, sor Luisa María, de la comunidad de Hellín, y su vicaria, sor Josefina, de Algezares, Murcia. De la comunidad de clarisas de Santa la Faz, vinieron sor Rosa de Jesús, sor Gladys y Noelia, una joven aspirante.
Más que un entierro triste, parecía una fiesta. Y en realidad así era. Sor Mª de Fátima, de cuerpo presente, parecía que nos decía: “¡Alegraos conmigo! He llegado a la meta, me he entregado hasta el final, HE SIDO FIEL, es el momento del encuentro con Jesucristo, mi amado Esposo.” Así lo percibía toda una iglesia abarrotada de fieles, los sacerdotes, las clarisas venidas de otros conventos y sus propias hermanas de comunidad.
En el plano humano, la separación ha sido muy dura para todas sus hermanas de comunidad que hemos convivido con ella a lo largo de tanto tiempo.

Sor Mª de Fátima en el Aeropuerto de Barajas con dos sobrinas. Fue a recibir a una hermana de comunidad que venía de Guatemala.

Sor Mª de Fátima, natural de La Torre de Juan Abad (C. Real) a sus 88 años, era la más anciana de todas, sin embargo ha gozado hasta los últimos días de su vida de una salud excelente, cuidando de las hermanas necesitadas (siempre ha sido la caridad caminando). También se encargaba de atender el torno, la hospedería y la sacristía. Servicial en todo momento, parecía una ardilla correteando por los claustros del convento. Nunca se la veía ociosa. Ni siquiera descansaba la hora de la siesta: hacía escapularios, bordaba, zurcía con una profesionalidad inigualable, pintaba cuadros al óleo, marcaba pañuelos, con retales confeccionaba delantales y manguitos para todas sus hermanas de comunidad. Su gran devoción a la Virgen la manifestaba en el rezo diario de las tres partes del Rosario y de la Corona franciscana.
A primeros de enero del año en curso, hubo que ingresarla y pensábamos que se moría, debido a una insuficiencia renal aguda. Pero según los médicos, inexplicablemente se recuperó. En abril tuvo una recaída, hubo complicaciones con el pulmón y estuvo ingresada hasta un día antes  de su muerte. El mes que pasó en el hospital se le hizo muy largo, al tener suero en ambos brazos no podía levantarse de la cama. Cuando hablábamos con ella decía: “Quiero irme ya con vosotras y pasear por la sala de labor cogida de la mano”.
Agradecemos a tantas personas buenas de Villarrobledo, que han pasado largas horas acompañándola en el hospital. Era una hermana que se hacía querer y ha dejado un gran vacío.


Querida hermana te has marchado de nuestro lado, pero tu recuerdo pervive entre tus hermanas. Por el cariño y la fe que compartimos, te sentimos presente entre nosotras.


domingo, 10 de mayo de 2015

“Ven, amada mía, porque el invierno ya pasó”.

CARTA A SOR ISABEL EN EL DÍA DE SU PASCUA.
Mi querida sor Isabel:
Hoy día 9 de mayo de 2015 hemos dado sepultura a tu cuerpo. Ya no estás con nosotras físicamente y notamos tu ausencia, el vacío que dejas. Ahora te haces presente de un modo muy especial entre tus hermanas de comunidad por el recuerdo de tu vida ejemplar. 
En tu ausencia se hacen más presentes las virtudes que adornaban tu vida y que hoy brillan con intensidad. ¿Por dónde comenzamos a enumerarlas?

Sor Isabel en la sala de labor trabajando en la confección de escapularios
- Tal vez la más sobresaliente era tu absoluta confianza en Dios, en su bondad y providencia. Solías decir a quien se compadecía de tu ceguera. “Dios me ha hecho un bien,  quitándome la vista de los ojos, ahora veo mucho mejor, pero con los ojos del espíritu. Así que estoy agradecida a Dios que sabe lo que más conviene”.
- Tu deseo de hacer siempre la voluntad de Dios en cada momento, siendo fiel a los actos de comunidad, siempre que la salud te lo ha permitido. ¡Cuánto disfrutabas al estar con tus hermanas!
- Tu espíritu de oración. ¿Cuántas noches has pasado en vela ante el sagrario pidiendo perdón por los pecados con que Jesús era ofendido? Solo Dios lo sabe.                       En mis correrías estudiantiles y turísticas por estos mundos de Dios, después de conocerte haciendo la experiencia en el convento, sentía a mi lado tu presencia orante y la de todas las monjas.
La profundidad de tu alma era patente a todos. Quien se acercaba a tu lado, podía captar la paz y la serenidad que transmitías. Decías con tu sola presencia: “El Señor es mi roca”. Él era el fundamento de toda tu vida, eso se “respiraba” a tu lado.
Vivías de cara a Dios. No te importaban los juicios negativos que pudieran hacer de ti ni las incomprensiones que a veces pueden surgir en el trato con los demás. Solías decir: “Lo que somos delante de Dios, eso somos y no más ni menos”. Actuabas con rectitud de intención y ese era el juicio que te importaba.

Sor Isabel de pie a la derecha cuando era aspirante con la edad de 20 años. En la foto con ella la madre Caridad y sor Celina. En un viaje al médico la visitaron en su casa de Albacete en 1953.
Tu laboriosidad. Estabas ciega, pero tus manos no conocían la ociosidad. Por las mañanas trabajabas de pinche en la cocina limpiando el pescado, pelando patatas, arreglando verdura o lo que hiciera falta. Tenías “ojos” en los dedos y nadie podía imaginar que estuvieras totalmente ciega cuando te veían trabajar con esa soltura. Por las tardes, en la sala de labor, ayudabas en la confección de escapularios cortando y atando cordones. Y en los ratos libres te ponías a hacer los cíngulos de todas las monjas, también les hacías toquillas de lana, gorros, jerséis, peduques y manguitos para el invierno.
- La puntualidad en ti a veces nos molestaba. ¿Tal vez por ser hija de un guardia civil? No, no era eso. Es que tu Esposo te esperaba para la oración y tú querías asistir a la cita 5 o 10 minutos antes de que sonara la campana.
- Eras muy sufrida, tenías un gran espíritu de sacrificio. A veces daba la impresión de que las cosas no te dolían, porque lo disimulabas muy bien, con tu alegría. ¡Cuánto has sufrido! A las limitaciones de tu ceguera se sumaban los problemas de la circulación, del vientre, del intestino, tus caídas, las cinco vértebras rotas ya sin el disco. A veces decías con sentido del humor que habían elegido bien el nombre que te pusieron cuando tomaste el hábito: sor Dolores.

Sor Isabel de novicia en el refectorio.

- Capacidad de escucha. Te agradezco de corazón los ratos que sin prisa y con atención me has escuchado respondiendo a mis dudas. Con tus consejos me ayudabas a superar los obstáculos que se iban presentando en los inicios de mi vida consagrada. Sabes lo mal que lo pasé antes de hacer la profesión solemne y tú me decías: “Abandónate, santa Teresa escribe en Las Moradas, que en ese momento de dificultad les llega a todos, son muchos los que desertan de la vocación. Tienes que dar el salto. ¡Ánimo!”.
- Tu trasparencia con Dios y con los demás. ¡Cuánta fue tu alegría al recibir de Chiara Lubich una Palabra de Vida: “Yo conozco a mis ovejas y las mías me conocen”. Querías conocer a Dios y ser conocida por Él. Querías que en ti no hubiera recovecos con el confesor ni con las hermanas y ser como un libro abierto.
-Tu devoción al ángel de la guarda, a las ánimas del purgatorio y a san  Antonio. Cuando todavía podías caminar, pero ya por los años estabas más desorientada, ibas de cabeza a poner el pie delante de la escalera ancha y notaste cómo tu ángel de la guarda tiraba de ti hacia atrás para evitar que cayeras en el vacío. En tu gran limitación (ya ibas en silla de ruedas) te has visto muchas veces apurada y has pedido auxilio a los santos de tu devoción. Mira que por casualidad aparezco en ese momento y me dices: “San Antonio te ha traído por favor, llévame”. Otras veces decías: “Anímicas del purgatorio, amparadme”. Y aparecía por casualidad en ese preciso momento alguien que te auxiliaba.
- Tu devoción filial a la Madre de Dios. Cuando a los quince años hice mi experiencia vocacional en el convento, te pedía que me enseñaras algunas oraciones. Me dictaste una especialmente larga, pero muy bonita, era la consagración a la Virgen Inmaculada: “En este valle de lágrimas, tú María, serás mi consuelo y mi ayuda, búscame si te perdiere, llámame si te abandono, cógeme si a caer yo fuere…”
- A todos sorprendía tu sentido del humor. Cuando todavía podías caminar ¡cuántas veces te pegabas golpes en la cabeza y en lugar de enfadarte, con una gran sonrisa decías: “ha sido una caricia de Jesús”, y aunque se te ponía morado tú decías que no era nada. En las situaciones más inesperadas o chocantes, te venía a la mente el chiste que venía a pelo con ello, haciéndonos reír a todas.
- Siempre estabas con tu lámpara encendida, por eso el Señor te llevó con Él sin avisar. Nadie podía imaginar que te fueras tan de repente. No nos dio tiempo de decirte “adiós”. Después del aseo personal, ya en tu habitación, el corazón se paró y te quedaste entre los brazos de la madre. Cuando la noticia corrió entre tus hermanas de comunidad no podíamos creerlo. Viviste en la tierra sin hacer ruido y sin hacer ruido te has marchado al cielo, precisamente en este tiempo de Pascua.
Aunque has desaparecido físicamente de nuestro lado, sentimos tu presencia espiritual entre nosotras. Ayúdanos a imitar tus virtudes y llevar a la práctica tus buenos ejemplos.
Ahora tus ojos, cerrados durante tantos años a las realidades de este mundo, se han abierto para para siempre y estás viendo lo que para nosotros es invisible en esta vida: el Reino de los cielos. Confío que ya estés gozando de la presencia y visión de tu amado Jesús. Rezamos por ti, hazlo tú por nosotras. TE QUEREMOS.

Sor Yolanda de los Ángeles.

viernes, 17 de abril de 2015

450 AÑOS DE HISTORIA

LA REAL COFRADÍA DEL SANTO SEPULCRO DE VILLARROBLEDO CUMPLE 450 AÑOS DE HISTORIA.
Para conmemorar tan gran efemérides se han organizado una serie de actos. En la Parroquia de San Blas se inauguró el día 10 de abril la exposición:
“El hombre de la Sábana Santa”.
En nuestra iglesia tendrán lugar una serie de Conferencias. Ya el día 11 del presente mes de abril, D. Salvador Guzmán, presidente de la Fundación Aguilar y Eslava y director del museo de Cabra, del que forma parte el Museo de la Pasión, habló de la Tumba de Jesús.

PRÓXIMAS CONFERENCIAS EN NUESTRA IGLESIA
Jueves 23 de abril a las 20:30 h:
 La roca del calvario. La crucifixión, el descendimiento y el traslado del cuerpo de Jesús”.
Ponente: Dr. Carlos Llorente del Campo.

Jueves 30 de abril a las 20:30 h:
La muerte del Mesías”.
Ponente: Rvdo. P. Antonio Carrascosa.

Sábado 9 de mayo a las 20:30 h:
La Orden de la Cavallería del Santo Sepulcro de Jerusalén”.
Ponentes: Sr. D. Luis Valero de Bernabé y Martín de Eugenio, Marqués de Casa Real.

Jueves 14 de mayo a las 20:30 h:
 “La Sábana Santa, ¿milagrosa fascinación?”
Ponente: D. Julio Marvizón Preney.

Jueves 21 de mayo a las 20:30 h:
“La obra religiosa y social de la Orden de la Cavallería del Santo Sepulcro de Jerusalén”
Ponente: Dama de la Encomienda Ilma. Sra. Dña Mª José Fernández y Martín.

Viernes 5 de junio a las 20:30 h:
 “La creación de un estilo”  
Ponente: D. Antonio Villar Moreno.



miércoles, 18 de marzo de 2015

- ¡¡¿YO?!!... ¡MONJA NI HABLAR!

Al subir la última entrada, se borró por accidente la experiencia vocacional de Madre María Luisa publicada el día dos de febrero, Jornada Mundial de la Vida Consagrada. La volvemos a publicar.

MADRE Mª LUISA NOS CUENTA SU VOCACIÓN

Con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, en este año 2015, que el Papa ha dedicado a la Vida Consagrada, sor María Luisa de la Cruz (Araceli Rodríguez), nos cuenta su vocación.
·        Madre, María Luisa háblanos un poco de ti.
Soy natural de Puertollano (C. Real), hija de Jacinto y Mª del Prado. Junto con mis hermanas, Marisa y Mari Carmen, formábamos una familia feliz y unida. Desde niña recibí una educación religiosa, no solo en el seno de mi familia, sino en el colegio de María Inmaculada, que llevaban las Hijas de la Caridad. Ahí me eduqué desde los cuatro años.
Como mi padre era el jefe de telégrafos lo trasladaban de un lugar a otro. Cuando tenía trece años nos fuimos a Hellín, poco después a Villarrobledo.
·        ¿Cómo se te ocurrió ser monja, y nada menos que de clausura?
A mí no se me ocurrió,  se trataba de algo que estaba dentro, llamémosle vocación, y un día salió a la luz. Dios nos da a cada uno misión en la vida, es una llamada que debemos descubrir si queremos ser felices, porque se trata de nuestro verdadero ser.
·        ¿Te costó mucho descubrirlo?
Cuando yo tenía trece años nos trasladamos a Hellín a vivir, yo asistía a la misa en el convento de los franciscanos. Allí residían todos los frailes jóvenes que estaban estudiando.  Era emocionante ver cuando se acercaban a comulgar: una larga procesión de frailes jóvenes con sus hábitos y sandalias (aun en pleno invierno iban con los pies descalzos). Yo por dentro decía: Si fuera chico, sería fralie. Un día le comenté al Padre Isidro, un franciscano con el que me confesaba:
-         Padre, me encanta la vida de los frailes.
-         Pero Dios te ha hecho mujer, y si quieres consagrarte a Dios debes ser monja.
-         ¡¡¿Yo?!!... ¡Monja ni hablar!
-         Pues pide al Señor que te dé vocación de monja y visita algún día a las clarisas.
Así lo hice. Visité a las clarisas de Hellín y me impresionó verlas detrás de unas rejas. Me dije: Yo ahí no me meto. Comencé a pedirle al Señor todos los días: Tengo que ser monja y no me gusta, por favor, dame vocación. ¡Y vaya que si me la dio!
·        Si no querías ser monja, ¿cómo terminaste en un convento?
Las cosas de Dios…
Cuando trasladaron a mi padre a Villarrobledo, yo tenía diecisiete años. Recuerdo que viniendo de la estación me topé con un convento y una iglesia, pues nuestro convento está justo en la calle que va a la estación. Desde el momento en que lo vi, el corazón me dio un vuelco y una voz interior me hacía saber que ese era el lugar donde Dios me quería. Luego pregunté y me dijeron que era el convento de las claras. Dios me llamaba a ser clarisa franciscana.
Pronto comencé el trato con las clarisas, pues me apunté al taller de bordados que tenían las monjas en el colegio del convento. También trabajaba en la oficina de telégrafos con mi padre. Cierto día destinaron a esa oficina a un joven que se fijó en mí. Íbamos por Acción Católica, salíamos, nos hicimos amigos, pero la idea de ser monja no se quitaba de mi cabeza. Estuve dos años madurando mi decisión en silencio sin decir nada a nadie, hasta que se lo comuniqué a mis padres, los cuales me apoyaron, pero me dijeron que me esperara a la mayoría de edad, que por entonces era a los veintiuno. Luego lo comuniqué a la Madre Caridad y en cuanto cumplí  la edad, ingresé en el convento.
·        ¿Cómo han transcurrido estos 59 años?
Se han pasado volando. La vida en el monasterio es muy hermosa. Dios es el centro y motor de nuestra existencia cotidiana. Estar con Jesús, vivir bajo su mismo techo y tratarle en el silencio de la oración; amarle y servirle en las hermanas; entregar cada día la vida por la Iglesia y la humanidad, llena el alma de gozo.
Además el Señor me sorprendió con muchas salidas. Yo que ingresé en clausura, pensaba que ya no saldría del convento, pero no ha sido así. En la Asamblea electiva de la Federación de Cartagena-Murcia, a la que pertenece nuestro monasterio, salí elegida Presidenta de la misma en 1988, cargo que desempeñé durante doce años. Tuve que viajar por motivos del cargo a Guatemala, a Portugal, a Asís y muchas veces a Madrid, además de visitar los diferentes conventos que la federación tiene por distintas provincias: Alicante, Murcia, Almería, Cuenca y Guadix. Todo ha sido un regalo de Dios. Solo tengo motivos para darle gracias.
Pues gracias a ti, Madre María Luisa, por tu testimonio y tu entrega silenciosa al servicio de la Iglesia y de este Monasterio del que has sido abadesa durante veinticuatro años.

sábado, 14 de marzo de 2015

PASIÓN POR LA PASIÓN DE CRISTO


Nuestra Madre santa Clara es conocida por su pasión amorosa hacia Jesús pobre y crucificado. En casi todas sus cartas hace mención a Él, invitando a santa Inés de Bohemia y a Ermentrudis de Brujas a amar con pasión al que con pasión nos amó a ti y a mí, entregándose a la muerte por nuestra salvación. En este tiempo de Cuaresma, compartimos algunos retazos de estas cartas.

Ya que Vos habéis comenzado con tan ardiente anhelo del Pobre Crucificado, confirmaos en su santo servicio: que Él sufrió por nosotros el suplicio de la cruz, liberándonos del poder del príncipe de las tinieblas y reconciliándonos con dios Padre”. (1ª Carta de santa Clara)

“Míralo hecho despreciable por ti y síguelo, hecha tú despreciable por Él en este mundo. Oh reina nobilísima; observa, considera, contempla, con el anhelo de imitarle, a tu Esposo, el más bello entre los hijos de los hombres, hecho por tu salvación el más vil de los varones: despreciado, golpeado, y azotado de mil formas en todo su cuerpo, muriendo entre las atroces angustias de la cruz”.

“Si sufres con Él, reinarás con Él; si mueres con Él en la cruz de la tribulación poseerás las moradas eternas y la gloria del reino celestial”. (2ª Carta de santa Clara)

miércoles, 24 de diciembre de 2014

LA PALABRA SE HIZO CARNE Y ACAMPÓ ENTRE NOSOTROS

Y a todos los que la recibieron les dio poder para ser hijos de Dios. (Jn. 1, 14.11)
Por ti precisamente, Dios se ha hecho hombre. Hubieras perecido, si él no hubiera venido.
Celebremos el día afortunado en el que quien era el inmenso y eterno día, descendió hasta este día nuestro tan breve y temporal.



El misterio de la Encarnación, es explicado por san Agustín con el simbolismo de la Tierra, haciéndose eco de lo que dice la Sagrada Escritura.

"La verdad brota de la tierra: Cristo, que dijo: Yo soy la verdad, nació de una virgen. La verdad brota de la tierra: porque la Palabra se hizo carne. La verdad brota de la tierra: la carne, de María.

Después que la Virgen dio a luz al Señor, el pregón de las voces angélicas fue así: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. ¿Por qué la paz en la tierra, sino porque la verdad brota de la tierra, o sea, Cristo ha nacido de la carne?"

jueves, 4 de diciembre de 2014

GRUPO DE ORACIÓN LOS DOMINGOS EN NUESTRA IGLESIA

Desde el primer domingo de Adviento a las cinco de la tarde tenemos en nuestra iglesia un grupo de oración al estilo de los cenáculos del Padre Pío de Pietrelcina.

El mundo necesita de tu oración. Ora por él.

sábado, 22 de noviembre de 2014

2015 AÑO DEDICADO A LA VIDA CONSAGRADA


     Con motivo de los 50 años de la Constitución Perfectae Caritatis el Papa inaugurará un año dedicado a la Vida Consagrada el próximo domingo. En la Diócesis de Albacete se ha adelantado una semana. Esta mañana a las once el Obispo ha celebrado una solemne eucaristía, acompañado de muchos sacerdotes y consagrados de la diócesis. Además de un nutrido grupo de seglares.


    A continuación, en el Auditorio Municipal, el P. Ángel Nicolás (OFM) ha dirigido toda una serie de testimonios vocacionales. Entre los de Vida Contemplativa estaba el de nuestra Madre Abadesa. Se le pidió que contestara a cuatro preguntas, que subimos a nuestro blog.


DE DÓNDE SOMOS

Somos las hermanas clarisas de Villarrobledo. El monasterio fue fundado en 1614 por un matrimonio acaudalado de la ciudad. Acabamos de celebrar el cuarto centenario de nuestra fundación. Gracias a la insistencia de los franciscanos presentes en Villarrobledo, consiguieron que el monasterio fuera de franciscanas clarisas.


NUESTRA FUNDADORA
Nuestra fundadora es santa clara de Asís Nació en Asís, Italia, en 1193. Su conversión hacia la vida de plena santidad se efectuó al oír un sermón de San Francisco de Asís. Cuando ella tenía 18 años San Francisco predicó en Asís los sermones de cuaresma y allí insistió en que para tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las riquezas y bienes materiales. Fue en busca de Francisco para  que la instruyera en el modo de lograr conseguir la perfección cristiana. Él le dijo hay que desprenderse de todo, la animó a dejar la vida de riquezas y comodidades que llevaba y dedicarse a una vida pobre, de oración y penitencia. El Domingo de Ramos del año 1212 Clara asistió a la celebración pero estaba tan emocionada y fuera de sí que no pasó a recibir la palma. Entonces el señor obispo fue a donde estaba y le dio en sus manos la palma. Aquel día a medianoche, salió secretamente de su casa, (rica mansión de familia muy acomodada) y se fue a dos kilómetros de distancia, donde San Francisco vivía pobrísimamente en un sitio llamado La Porciúncula. Ahí De rodillas ante San Francisco, hizo Clara la promesa de renunciar a las riquezas y comodidades del mundo y de dedicarse a una vida de oración, pobreza y penitencia.

Santa Clara fue una enamorada de Cristo pobre y crucificado. Este amor iba unido al de su Santísima Madre con quien ella se identificaba en su vocación a la virginidad consagrada. Así le escribía a Santa Inés: “Tú puedes llevarlo espiritualmente en tu cuerpo casto y virginal y contener en ti al que te contiene a ti y a todas las cosas”. Santa Inés era la hija del rey de Bohemia, prometida al emperador Federico II, prefirió seguir a Cristo al estilo de Clara. 

     NUESTRA MISIÓN.
Nuestra misión en la iglesia es vivir en fraternidad y pobreza el santo Evangelio, dedicándonos a la oración contemplativa. El corazón bombea y continuamente envía la sangre a todo el cuerpo. Exactamente eso somos las contemplativas: formamos el corazón de la iglesia y desde él impulsamos todas las demás vocaciones que el espíritu santo suscita en el cuerpo místico de Cristo ¡Es precioso! Nosotras no sabemos porque no se ve, dónde o en quién recae el fruto de nuestra oración, pero sabemos que nada de cuanto vivimos, sufrimos, gozamos y ofrecemos se pierde. Dios lo recoge todo y va dando a cada uno lo que necesita; o dicho de otra manera: en el corazón de Dios se va almacenando nuestra vida hecha oración y allí se va trasformando en gracia que El va derramando según convenga. Nuestra Madre santa Clara lo expresa con estas palabras, sacada de una carta a la misma santa Inés de Praga: “Te considero cooperadora del mismo Dios y sostenedora de los miembros vacilantes de su cuerpo inefable que es la Iglesia”.
MI TESTIMONIO VOCACIONAL.
Yo un día a los 16 años a través de un retiro vocacional dado por las  hermanas de Marta  y María me llegó uno de los textos sacados del Evangelio del joven rico: “TOMA TU CRUZ Y SIGUEME”.    

Fue cuando empecé a plantearme la vocación, conocí a las hermanas Clarisas de Puerta para Guatemala. Después de habernos conocido pude  hacer una experiencia de 20 días. A través de luces y sombras fui descubriendo que ésa era la vida a la que Dios me llamaba. Ya cumplidos los  17 años un dos de febrero fecha marcada por la comunidad  ingresé definitivamente en ese Monasterio.
Solo con el apoyo de mi padre. Para mi familia no fue nada fácil y para mí tampoco, pues mi madre se oponía a esta decisión que tomaba.
Tengo muy presente el día que marché al convento. Madrugamos mucho los dos con mi padre para ir donde pasaba el autobús. Ese día solo me despedí de mi madre dándole un beso en la frente. Ella soltó el llanto, me hice la fuerte, pero con un nudo en la garganta. A las cuatro de la mañana ya pasa el autobús y subimos. Estando ya colocada en el asiento empecé  a darle vueltas de cómo se había quedado mi madre y rompí a llorar y me dice mi padre: “hija estamos a tiempo de volver” y le digo: “no papá, si voy contenta pero me duele el dejarles y mas el ver cómo se quedó mi madre, pero ya verá como el Señor me dará fuerzas para superarlo”.
Llegamos a las 8 al Monasterio para vivir la Eucaristía. Después de la misma nos  ofrecieron un desayuno y a continuación abren  la puerta de entrada y ahí estaban todas las hermanas para recibirme y darme un fuete abrazo de bien venida. Llevaba tan solo 8 meses en ese monasterio contenta casi adaptada.   
Cuando llegó hacernos una visita madre María Luisa de la comunidad donde estoy ahora en aquel entonces era la presidenta de la federación de  Cartagena
Nos habla de la escasez de vocaciones que hay en España. Y me preguntan la abadesa y la maestra: “hermana Marta, ¿está dispuesta a ayudar a uno de los monasterio de España?”. Mi respuesta fue déjeme pensarlo. Esto lo lleve a la oración. Yo  le decía a Jesús: “¿es voluntad tuya que valya o que no me vaya?”.  Al día siguiente me pregunta la maestra:
- ¿Qué respuesta nos da hermana Marta?
-Mire, Sor Ana Carmen, no lo tengo claro pero si me cuestiono de que aquí habemos muchas jóvenes y allí hay escasez. Veo que Jesús me está haciendo una segunda llamada.
-Está claro que Dios le hace una segunda llamada a dejarlo todo. 
Llamé a mis padres diciendo que se presentaran lo antes posible al convento. Llegan y les explico que tienen que firmar unos papeles porque me voy con madre presidenta a España y soy menor de edad.
Los dos dijeron: “No, hija, hasta allá sí que no”.
Después de hablar y explicar mi padre cedió  pero mi madre dijo que no firmaba, que su hija no salía del país. Dije bueno la comprendo cuando tenga 18 años no necesito firma porque ya soy mayor de edad. Así fue como dio su firma y vine con Madre maría Luisa a Villarrobledo.
Llevo 26 años en este monasterio,  contenta  viviendo esta preciosa vocación. Puedo decir que me siento plenamente realizada y verdaderamente feliz por haberme entregado al Señor para llevar a todos en mi corazón y rezar continuamente por vuestras necesidades. Sí digo que  Dios da sus dones y carismas a cada uno según su fe y espero que a todos aquellos a los que Dios llama a un seguimiento más de cerca, puedan descubrir la verdadera felicidad de entregarse a Él y no tengan miedo. 


     Finalizado el acto el Obispo nos ha dirigido unas palabras y ha rematado el acto la presidenta de la CONFER de Albacete.


martes, 21 de octubre de 2014

SOLEMNE EUCARISTÍA EN HONOR DE NUESTRA SEÑORA DE LA TEJA

Esta Comunidad ha celebrado esta tarde a las 7 una solemne Eucaristía en honor de Nuestra Señora de la Teja, celebrada por nuestro capellán, D. Juan Julián Castillo Zafra.

Para los cantos, hemos contado con la participación del coro parroquial de san Blas. El canto de entrada, compuesto como se ha dicho, por el claretiano Ángel Sanz Arribas, ha sido cantado con fervor por todos los fieles que lo han aprendido durante los días de la novena.

VÍDEO 
Este pueblo te canta,
Señora y Madre nuestra,
pobre, humilde y sencilla,
esclava del Señor.

Hecha de barro limpio,
oh Virgen de la Teja,
que siempre nos cobijas
con tu materno amor.

1.    Vuelve tus ojos misericordiosos y míranos.
A ti llamamos a ti suspiramos, Santa Madre de Dios.

2.    Vida, dulzura, esperanza nuestra, danos tu luz.
Y cuando llegue el fin de este destierro, muéstranos a Jesús,

VÍDEO
https://www.youtube.com/watch?v=KGbTrmQX2-A


La gran asistencia de fieles durante los nueve días de la novena ha puesto de manifiesto el fervor y devoción que existe en el pueblo de Villarrobledo hacia esta advocación mariana. 

    Cada día, a la novena compuesta por el mártir D. Eustoquio García Mercante poco después de 1917, se le ha sumado un novenario de sonetos compuesto por el poeta D. Ángel Ferrero, de Colmenar Viejo, y dos nuevas composiciones musicales que el pueblo ha cantado todos los días con gran fervor: una invocación a la Virgen de la Teja y el himno, 

Como colofón a la novena, la Eucaristía de hoy ha resultado muy emotiva, para todos los asistentes.

En la homilía, el sacerdote ha hablado de María como la nueva Eva, preservada del pecado original se ha convertido en la Nueva Tierra donde habita la Justicia, como decía el salmo responsorial. Respecto al soporte del que se sirve para manifestarse, se saca una gran lección de humildad y sencillez. El contexto donde se aparece (la celda de una monja de clarisa) nos habla de la necesidad de la oración y del amor fraterno en nuestra vida cristiana.

VÍDEO
https://www.youtube.com/watch?v=xJxKIgaG3hI

Como canto final el himno a la Virgen de la Teja que todo el pueblo ha cantado con gran fervor, cuya letra y música compuso en 2012 el sacerdote D. Ángel de Toro, de la diócesis de Ciudad Real.