jueves, 19 de mayo de 2016

CELEBRANDO LA JORNADA PRO ORANTIBUS 2016

EL CONTEMPLATIVO ES COMO UNA FLECHA LANZADA AL CORAZÓN DE LA TRINIDAD

Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo: Paz y bien
Con motivo de la Jornada Pro Orantibus 2016, me han invitado a escribir algunas palabras para la Hoja Dominical, con el fin de dar a conocer la realidad de la vida contemplativa dentro de la Iglesia. Para ello voy a recurrir al lenguaje de la imagen. Imaginemos una flecha que avanza velozmente hacia un objetivo: clavarse en el centro de la diana. El contemplativo es eso, como una flecha lanzada al corazón de la Trinidad. Cada día  que pasa en el monasterio tiene una motivación profunda: DIOS TRINIDAD. Por eso nuestra vida tiene sentido, somos plenamente felices, porque nuestro corazón, como una flecha, está clavado en Dios. Y Él es eternamente joven, bello por ser el autor de la belleza, nunca se repite, es eterna novedad, por eso sacia los anhelos más profundos del corazón humano.

Otra imagen es la de la cierva sedienta descrita por el salmo 41. ¿Por qué nos encerramos en el claustro? Porque nuestra alma tiene sed de Dios y la soledad, el silencio, el retiro, son medios que favorecen nuestro encuentro con Él. Pero el contemplativo no se presenta solo ante Dios, junto a él están todos los hombres: los practicantes y los alejados, los creyentes y los ateos. El contemplativo pone ante Dios a toda la humanidad con sus dolores, incertidumbres, problemas, luchas, fracasos…
Para comprender esta realidad hace falta fe, porque aunque no vemos el fruto de nuestra oración, sabemos que es efectiva y llega a todos los rincones del mundo.
Un monasterio no es un lugar aburrido. Si nos pusiéramos las “gafas” del espíritu, veríamos la vida de Dios que late dentro de sus muros y quedaríamos asombrados.
Nuestro vivir cotidiano transcurre entre la oración, el trabajo doméstico y las labores, el estudio, la recreación y el descanso, todo ello en el seno de una comunidad. Vivimos del trabajo de nuestras manos y de la Providencia (lo que las personas generosamente quieren compartir con nosotras)
 
Para este año se ha elegido como lema de la Jornada: “Contemplad el rostro de la misericordia”. También practicamos la misericordia en las dos facetas que tiene el ser humano: corporal y espiritual.
En este día dedicado a los contemplativos permitidme haceros una doble petición:
Que recéis por todos los que hemos sido llamados a este ministerio dentro de la Iglesia.
 
Que os acerquéis a algunos de los 7 monasterios que tiene nuestra diócesis de Albacete para conocer de cerca a las monjas, hablar con ellas y hacerles preguntas o petición de oraciones por algunas intenciones particulares. De clarisas estamos dos, el monasterio de Hellín y el nuestro. Las Franciscanas de la TOR se encuentran en Alcaraz, las carmelitas en Albacete, Villarrobledo y Caudete, y las cistercienses en Villarrobledo.
Sor Yolanda de los Ángeles. OSC.

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