viernes, 4 de agosto de 2023

NOVENA A SANTA CLARA DE ASÍS. DÍA 3º

ANTÍFONA: Esta es la esposa de Cristo, que mientras vivió en la tierra, muerta para los halagos del mundo, fue grata al Altísimo por el amor y la dedicación de sus obras santas. Esta es la virgen, que después de salir de esta tierra, no desatiende las súplicas de cuantos acuden a su intercesión para alcanzar los beneficios del Señor.

 DÍA TERCERO

CLARA ABANDONA LA CASA PATERNA. LCl. 7-10. 

El 18 de marzo de 1212 en Asís, santa Clara abandonó la casa paterna.

800 años después en Villarrobledo…

El 18 de marzo de 2012, se hizo una procesión con paraliturgia 

conmemorando y actualizando la consagración de santa Clara por manos de san Francisco. 

CANTO. Hermana Clara. De Paz y bien. (Antonio Alcalde).

CÓMO, CONVERTIDA POR EL BIENAVENTURADO FRANCISCO,
PASÓ DEL SIGLO A LA RELIGIÓN


La casa de santa Clara, junto a la catedral de san Rufino. 

7. Muy pronto, para que el polvo mundano no empañe en adelante el espejo de aquella alma intacta ni el contagio de la vida secular fermente su juventud ázima, el piadoso padre se apresura a sacar a Clara del siglo tenebroso.

Se acercaba el día solemne de Ramos cuando la doncella, fervoroso el corazón, fue a ver al varón de Dios, inquiriendo el qué y el cómo de su conversión.

Ordénale el padre Francisco que el día de la fiesta, compuesta y engalanada, se acerque a recibir la palma mezclada con la gente y que, a la noche, saliendo de la ciudad, convierta el mundano gozo en el luto de la pasión del Señor.

Llegó el Domingo de Ramos. La joven, vestida con sus mejores galas, espléndida de belleza entre el grupo de las damas, entró en la iglesia con todos. Al acudir los demás a recibir los ramos, Clara, con humildad y rubor, se quedó quieta en su puesto. Entonces, el obispo se llegó a ella y puso la palma en sus manos.

A la noche, disponiéndose a cumplir las instrucciones del santo, emprende la ansiada fuga con discreta compañía. Y como no le pareció bien salir por la puerta de costumbre, franqueó con sus propias manos, con una fuerza que a ella misma le pareció extraordinaria, otra puerta que estaba obstruida por pesados maderos y piedras.

8. Y así, abandonados el hogar, la ciudad y los familiares, corrió a Santa María de Porciúncula, donde los frailes, que ante el pequeño altar velaban la sagrada vigilia, recibieron con antorchas a la virgen Clara. De inmediato, despojándose de las basuras de Babilonia, dio al mundo «libelo de repudio»; cortada su cabellera por manos de los frailes, abandonó sus variadas galas.

Ni hubiera estado bien que la Orden de florecientes vírgenes que surgía en aquel ocaso de la historia se fundara en otro lugar que en el santuario de quien, antes que nadie y excelsa sobre todas, fue ella sola juntamente madre y virgen. 

Las imágenes de san Francisco y santa Clara frente a la Parroquia de Santa María de Villarrobledo

Éste es el mismo lugar en el que la milicia de los pobres, bajo la guía de Francisco, daba sus felices primeros pasos; de este modo quedaba bien de manifiesto que era la Madre de la misericordia la que en su morada daba a luz ambas Órdenes. 


Santa María de los Ángeles, Asís, donde fue consagrada santa Clara.

En cuanto hubo recibido, al pie del altar de la bienaventurada María, la enseña de la santa penitencia, y cual si ante el lecho nupcial de esta Virgen la humilde sierva se hubiera desposado con Cristo,

inmediatamente san Francisco la trasladó a la iglesia de san Pablo, para que en aquel lugar permaneciera hasta tanto que el Altísimo dispusiera otra cosa.

CÓMO RESISTIÓ, CON FIRME PERSEVERANCIA,
EL ASALTO DE LOS PARIENTES

9. Apenas vuela a sus familiares la noticia, éstos, con el corazón desgarrado, reprueban la acción y los proyectos de la virgen y, agrupados en tropel, corren al lugar intentando lo que finalmente no pueden conseguir. 

Emplean el ímpetu de la violencia, el veneno de los consejos, el halago de las promesas, queriendo persuadirla a que abandone tal vileza, indigna de su linaje y sin precedentes en toda la comarca. Pero ella, agarrándose a los manteles del altar, les muestra su cabeza tonsurada, asegurándoles que de ningún modo la arrancarán en adelante del servicio de Cristo. Y a medida que crece la violencia de los suyos, se enciende más su ánimo, y le inyecta nuevas energías el amor herido por las injurias. Y, de este modo, a lo largo de muchos días, sufriendo obstáculos en el camino del Señor, frente a la oposición de sus familiares a su propósito de santidad, no decayó su ánimo, no se entibió su fervor; por el contrario, en medio de los insultos y de los enojos, su decisión va convirtiéndose finalmente en esperanza, hasta que los parientes, quebrantado su orgullo, tienen que desistir.

10. Transcurridos pocos días, pasó a la iglesia del Santo Ángel de Panzo; mas como no encontrara allí su espíritu la plena paz, se trasladó finalmente, por consejo del bienaventurado Francisco, a la iglesia de San Damián. Aquí, clavando ya en seguro el ancla de su espíritu, no fluctúa más por posibles cambios de lugar, no vacila frente a aquella estrechez, no se arredra ante la soledad. 

Ésta es aquella iglesia en cuya restauración sudó Francisco con tan admirable esfuerzo; a cuyo sacerdote ofreció sus dineros para reparar la fábrica. Es ésta la iglesia en la que, orando Francisco, una voz, brotada desde el madero de la cruz, resonó en su alma: «Francisco, ve, repara mi casa que, como ves, se desmorona toda».

En la cárcel de este estrecho lugar se encerró la virgen Clara por amor a su celeste Esposo. Aquí, guareciéndose de la tempestad del mundo, encarceló su cuerpo de por vida. 


Monasterio de san Damián 

donde santa Clara vivió con sus hermanas

Anidando en las grietas de esta roca (Cant 2,14), la paloma de plata engendró un colegio de vírgenes de Cristo, instituyó un santo monasterio e inició la Orden de las Damas Pobres. Aquí, en el camino de la penitencia, trituró los terrones de sus miembros, aquí sembró las semillas de la perfecta justicia, aquí con su propio caminar dejó marcadas las huellas para sus seguidoras. En este estrecho reclusorio, durante cuarenta y dos años, quebró con los azotes de la disciplina el alabastro de su cuerpo, a fin de que la casa de la Iglesia se inundara de sus aromas (cf. Jn 12,3).

Se referirá más al detalle cuán gloriosamente habitó aquí una vez que se haya hecho relación de cuántas y qué grandes almas vinieron a Cristo gracias a ella.

 ALABANZAS A SANTA CLARA

Alabemos a Dios Todopoderoso, fuente de luz eterna y origen de toda santidad, por las obras admirables que hizo resplandecer en su humilde sierva santa Clara, para ejemplo de los fieles y gloria de su nombre santo y digámosle:

R. Alabado y ensalzado seas, Señor, por los siglos.

1.    Loado seas por la admirable caridad con que amó tu voluntad y a todas las criaturas. R.

2.    Loado seas por la alegre pobreza y paciente humildad con que imitó al Verbo encarnado. R.

3.    Loado seas por la excelencia de la castidad virginal con que aguardó vigilante el amor del Esposo. R.

4.    Loado seas por la ejemplar obediencia con que aquilató la entrega a tu servicio. R.

5.    Loado seas por el fuego ardiente con que abrasaste su corazón en la contemplación de los misterios de tu Hijo. R.


PEDIMOS LA GRACIA A SANTA CLARA.

(Padre nuestro, Ave María y Gloria)

 

Imagen de la Iglesia de San Juan de la Penitencia.

Hermanas clarisas de Villarrobledo

ORACIÓN

Oh Dios, que infundiste en santa Clara un profundo amor a la pobreza evangélica, concédenos por su intercesión, que siguiendo a Cristo pobre y humilde, merezcamos llegar a contemplarte en tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. AMÉN

 

1.   

miércoles, 2 de agosto de 2023

NOVENA A SANTA CLARA DE ASÍS. DÍA 2º

ANTÍFONA:

¡Qué luminosa es esta virgen en la Iglesia! En la casa paterna brilló con luz clara; encerrada en el claustro llenó de fulgor la Ciudad de Dios y, conducida a la Jerusalén celeste, resplandece para siempre.

DÍA SEGUNDO

CLARA CONOCE A FRANCISCO. LCl. 5-6

CANTO. Como el arroyo busca la mar. (De El Hermano Francisco)

DEL CONOCIMIENTO Y AMISTAD DEL BIENAVENTURADO FRANCISCO

5. Oyó hablar por entonces de Francisco, cuyo nombre se iba haciendo famoso y quien, como hombre nuevo, renovaba con nuevas virtudes el camino de la perfección, tan borrado en el mundo. 

De inmediato quiere verlo y oírlo, movida a ello por el Padre de los espíritus, de quien tanto él como ella, aunque de diverso modo, habían recibido los primeros impulsos. 

Y no menos deseaba Francisco, entusiasmado por la fama de tan agraciada doncella, verla y conversar con ella, por si de algún modo él, que estaba ávido de conquistas, que se sentía llamado a destruir el imperio del mundo, lograba arrebatar tan noble presa al siglo malvado y reivindicarla para su Señor. 

La visita, pues, Francisco; y más aún Clara a él; aunque moderan la frecuencia de sus entrevistas para evitar que aquella divina amistad pueda ser conocida de los hombres e interpretada maliciosamente por públicas habladurías; por eso, acompañada solamente de una íntima familiar y dejando el hogar paterno, la doncella menudeaba sus secretos encuentros con el varón de Dios, cuyas palabras le parecían llameantes y las acciones sobrehumanas.

El padre Francisco la exhorta al desprecio del mundo; demostrándole con vivas expresiones la vanidad y el engaño de los atractivos del siglo, destila en su oído la dulzura de su desposorio con Cristo, persuadiéndola a reservar la joya de la pureza virginal para aquel bienaventurado Esposo a quien el amor hizo hombre.

6. ¿A qué detenernos en tantos pormenores? A instancias del santísimo padre, que actuaba hábilmente como fidelísimo mensajero, no retardó su consentimiento la doncella. 

Se le abre entonces la visión de los goces celestes, en cuya comparación el mundo entero se le vuelve despreciable, cuyo deseo la hace derretirse de anhelos, por cuyo amor ansía las bodas supremas. Y así, encendida en el fuego celeste, tan soberanamente despreció la vanagloria terrena, que jamás nada de los halagos mundanos se pegó a su corazón. Aborreciendo igualmente las seducciones de la carne, decidió ya desde ahora no conocer lecho de pecado (Sab 3,13), deseando hacer de su cuerpo un templo consagrado a Dios y esforzándose por hacerse merecedora de las bodas con el gran Rey. 

En consecuencia, se sometió totalmente a los consejos de Francisco, tomándolo por su guía, después de Dios, para el camino. Desde entonces queda pendiente su alma de sus enseñanzas y recoge con cálido pecho cuanto le predica del buen Jesús. Soporta con molestia la pompa y ornato secular, y desprecia como basura todo lo que aplaude el mundo, a fin de poder ganar a Cristo (cf. Flp 3,8).

ALABANZAS A SANTA CLARA

Alabemos a Dios Todopoderoso, fuente de luz eterna y origen de toda santidad, por las obras admirables que hizo resplandecer en su humilde sierva santa Clara, para ejemplo de los fieles y gloria de su nombre santo y digámosle:

R. Alabado y ensalzado seas, Señor, por los siglos.

1.    Loado seas, Señor, por la limpieza de corazón con que la hermana Clara se mantuvo incólume frente al enemigo. R.

2.    Loado seas por la solícita llamada con que la invitaste a seguir el camino de la cruz de Cristo. R.

3.    Loado seas por la constancia de la fe con que alentó su peregrinación terrena. R.

4.    Loado seas por la ferviente perseverancia con que animaste su esperanza. R.

5.    Loado seas por la admirable caridad con que amó tu voluntad y a todas las criaturas. R.

PEDIMOS LA GRACIA A SANTA CLARA.

(Padre nuestro, Ave María y Gloria)

ORACIÓN

Señor y Dios nuestro, al recordar hoy con alegría a la madre santa Clara, te rogamos, que por sus méritos y ejemplos, enraizados en la fe y en el amor, vivamos cada día el misterio de la resurrección y disfrutemos de tu presencia en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. 


Imagen de santa Clara de Asís. Iglesia de San Juan de la Penitencia. Hermanas Clarisas de Villarrobledo

NOVENA A SANTA CLARA DE ASÍS. DÍA 1º

ANTÍFONA:

Dios te salve, oh Clara, esposa de Cristo, virgen consagrada, insigne entre las doncellas que siguen al Cordero Inmaculado: Ruega por nosotros y guíanos al Reino de los cielos.

DÍA PRIMERO:

AMBIENTE FAMILIAR Y NACIMIENTO DE CLARA.  (LCl. 1-4)

CANTO: Me pensaste desde siempre. Rosa Mª Riera

COMIENZA LA "LEGENDA" DE LA VIRGEN SANTA CLARA

(La escribió Tomás de Celano, OFM, un año después de la muerte de la santa Clara,  por encargo del papa, con motivo de su canonización. Junto con el Proceso de Canonización, es el documento más antiguo, escrito con los testimonios de las personas que trataron a santa Clara desde niña)

Y, PRIMERAMENTE, DE SU NACIMIENTO

1. Admirable ya por su nombre, Clara de apelativo y de virtud, esta mujer, nacida en Asís, procedía de muy ilustre linaje: conciudadana primero en la tierra del bienaventurado Francisco, comparte ahora con él el reino de los cielos. 

Su padre era caballero, y toda su progenie, por ambas ramas, pertenecía a la nobleza militar; de casa rica, con bienes muy copiosos en relación al nivel de vida de su patria. 

Su madre, Hortulana de nombre, que había de dar a luz una planta muy fructífera en el huerto de la Iglesia, abundaba ella misma en no escasos frutos de bien. 

Pues, no obstante las exigencias de sus deberes de esposa y del cuidado del hogar, se entregaba según sus posibilidades al servicio de Dios y a intensas prácticas de piedad. Tanto, que pasó a ultramar en devota peregrinación, y tras visitar los lugares que el Dios-Hombre dejó santificados con sus huellas, regresó gozosa a su ciudad. Por dos veces fue a orar al santuario de San Miguel Arcángel y también visitó piadosamente las basílicas de los Apóstoles.

2. ¿Para qué más? Por el fruto se conoce el árbol y por el árbol se recomienda el fruto. 

Tanta savia de dones divinos gestaba ya la raíz, que es natural que la ramita floreciera en abundancia de santidad. 

Estando encinta la mujer, muy próxima ya al alumbramiento, oraba en la iglesia ante la cruz al Crucificado para que la sacara con bien de los peligros del parto, cuando oyó una voz que le decía: 

«No temas, mujer, porque alumbrarás felizmente una luz que hará más resplandeciente a la luz misma». 

Ilustrada con este oráculo, al llevar a la recién nacida a que renaciera en el santo bautismo, quiso que se la llamara Clara, confiando en que, de acuerdo con el beneplácito de la voluntad divina, de alguna manera se cumpliría la promesa de aquella luminosa claridad (2).

DEL TENOR DE VIDA EN LA CASA PATERNA

3. Dada a luz de allí a poco, la pequeña Clara empezó a brillar con luminosidad muy precoz en medio de las sombras del siglo, y a ganar esplendor durante la tierna infancia, por la rectitud de costumbres. 


De labios de su madre recibió con dócil corazón los primeros conocimientos de la fe e, inspirándole y a la vez moldeándole en su interior el Espíritu, aquel vaso, en verdad purísimo, se reveló como vaso de gracias. Alargaba placentera su mano a los pobres y de la abundancia de su casa colmaba la indigencia de muchos. Y para que su sacrificio fuese más grato a Dios, privaba a su propio cuerpecito de los alimentos más delicados y, enviándolos a hurtadillas, sirviéndose de intermediarios, reanimaba el estómago de sus protegidos. De este modo, creciendo con ella desde la infancia la misericordia, manifestaba un espíritu compasivo demostrando conmiseración con las miserias de los miserables.

4. Era muy aficionada a la santa oración; en ella, rociada frecuentemente con la fragancia de lo alto, se introducía paso a paso y con diligencia en la vida espiritual. 

Y, al no disponer de otro medio con el que llevar la cuenta de sus oraciones, contaba ante Dios sus breves plegarias mediante unas piedrecitas. Cuando empezó a sentir los primeros estímulos del amor, comprendió, ilustrada por la unción del Espíritu, que debía desdeñar la apariencia caduca de los adornos mundanos, tasando en su vil precio las cosas viles. Por eso, debajo de los vestidos preciosos y sensuales, llevaba escondido un pequeño cilicio, mostrándose por fuera aparentemente mundana, pero revistiéndose interiormente de Cristo. Por último, cuando los suyos quisieron desposarla con un marido de su nobleza, no accedió en absoluto; al contrario, aparentando dejar para más adelante el matrimonio con un mortal, confiaba su virginidad al Señor.

De este modo comenzó a paladear la virtud en su casa paterna, tales fueron sus primicias espirituales, tales los preludios de su santidad. Y así, al estar tan rebosante del perfume interior, su fragancia misma la delataba, como sucede con un pomo de aroma exquisito, por más cerrado que se halle. En efecto y sin que ella lo percibiese, comenzó a estar elogiosamente en boca de sus vecinos; y se fue divulgando entre el pueblo la noticia de su bondad descubriendo una justa fama sus obras secretas.

RESPONSORIO:

V. Salve, oh gloriosa virgen Clara, tú reinas con los ángeles y recibes el honor de los hijos de la Iglesia.

R. Tú, que a tantos guiaste a la vida eterna por el camino de la penitencia, intercede a Cristo por nosotros.

PEDIMOS LA GRACIA A SANTA CLARA.  

(Padre nuestro, Ave María y Gloria)

ORACIÓN

Señor y Dios nuestro, al recordar con alegría a la Madre Santa Clara, te rogamos que enraizados en la fe y en el amor, vivamos cada día el misterio de la resurrección y disfrutemos de tu presencia en el cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

martes, 1 de agosto de 2023

LOS JÓVENES DE NAVARRA REZAN EN NUESTRA IGLESIA

CAMINO HACIA CÓRDOBA, SEVILLA Y LISBOA

Doscientos jóvenes de la diócesis de Navarra, del Camino Neocatecumenal, salieron en peregrinación hacia Portugal para el encuentro con el papa Francisco.

El testimonio vocacional de la peregrinación tendría lugar en las carmelitas de Albacete y en nuestra comunidad de hermanas clarisas de Villarrobledo.

A las 9:30 de la mañana llegaron a nuestra iglesia para rezar las laudes.

Muy interesante la exhortación que ha hecho el catequista Fernando a los jóvenes. 

Partiendo del texto del libro de Los Reyes, sobre la conducta del rey Salomón, que se dejó seducir por sus mujeres paganas, quienes desviaron su corazón de Dios. habló de la importancia de saber elegir una pareja con quien compartir la vida y ser felices hasta el final. Debe tener los mismos ideales de vivir la fe, abiertos a la vida.

Después el sacerdote que presidió la liturgia, natural de Filipinas, dio su testimonio vocacional.

A las 10:45 nos dan la palabra a nosotras.

Iniciamos con un

CANTO VOCACIONAL: “A tu lado”.

Después hablamos de nuestros fundadores san Francisco y santa Clara, partiendo de la simbología con que están representados en el presbiterio y a los lados de la iglesia.


Óleo de Virgilio Vera

“Él, en la pintura, rodeado de animales, pues compuso del Cántico de las Criaturas, llamando hermanos al Sol, a la luna, al agua, a la tierra…

En la imagen de la iglesia lo vemos con el crucifijo entre las manos, pues fue el primer estigmatizado de la historia de la Iglesia. Amó tanto al crucificado, que se identificó con Él en su pasión, hasta aparecer con-crucificado con Cristo.

A santa Clara la vemos con una custodia en la mano. ¿Sabéis por qué? Por su fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía


Óleo de Virgilio Vera

Era tan grande que cuando los sarracenos (musulmanes) asaltaron el convento, ella puso delante la cajita que contenía la Eucaristía y de ella salió una voz: “Yo os defenderé siempre”. Al instante abandonaron el convento despavoridos, sin hacer daño a las hermanas.

Luego una hermana ha dado su TESTIMONIO VOCACIONAL:

Mi nombre es Sor Yolanda.

Con 20 años entré en el monasterio, recién acabados mis estudios de magisterio y de francés en la escuela oficial de idiomas de Cuenca.

¿CÓMO SENTÍ LA LLAMADA DE DIOS?

Es un proceso. Dios va hablando por medio de las circunstancias, las personas, que va poniendo en tu camino y tienes que estar atenta.

Siempre he sido una joven activa, inquieta, muy metida en las actividades de la iglesia y en busca de nuevas experiencias. Me gustaba aprovechar el tiempo y formarme en todos los aspectos de la vida, siempre con ansia de conocer y saber.

Siempre tenía dentro de mí una inquietud, buscaba hacer la voluntad de Dios, atinar y no equivocarme con el proyecto de Dios sobre mi vida. Pedía a Dios la gracia de conocer su voluntad.

Yo te pregunto hoy a ti:

¿Existe en tu corazón ese deseo de hacer la voluntad de Dios?

¿Le has preguntado a Dios: qué quieres de mí?

Vamos a repetir varias veces esta breve plegaria.

SEÑOR, DAME LA GRACIA DE TU VOLUNTAD

Vamos a rezar la oración de san Francisco ante el Crucifijo de San Damián que preside nuestro altar:

Oh alto y glorioso Dios Ilumina las tinieblas de mi corazón. 

Dame fe recta, esperanza cierta, caridad perfecta, 

sentido y conocimiento, Señor, 

para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

A los 15 años fui invitada a hacer una experiencia en este monasterio, pues conocía a las monjas desde pequeña, pues venía para visitar a mi tía Adelina. Cuando entré a la clausura dije en voz alta: “una experiencia más”, pues estaba acostumbrada a retiros, convivencias, colonias,… pues estudié en el colegio de las carmelitas de mi pueblo 9 años.

Después hice unos ejercicios espirituales ignacianos en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Experiencia tumbativa. Me encontré con Dios por primera vez. Allí descubrí su gran amor por mí. Sentí que me llamaba a ser su esposa. Me pedía mi amor exclusivo hacia Él. A mí no me gustaba nada ser monja, huía de ello, ¡¡con lo presumida que yo era!!, eso de llevar un hábito no entraba en mis planes. Fui dejando para después una opción así.


Cuando cumplí los 16 años empecé a viajar a Francia de intercambio. Estuve cuatro veranos haciendo turismo por varios departamentos, de norte a sur, pues la familia que me acogía era de hacer mucho turismo.

A los 17 años me fui a Cuenca a estudiar magisterio, conocí allí a los jóvenes de Acción Católica y formamos una bonita pandilla. Empecé el acompañamiento espiritual con un sacerdote y después de tres años, descubrí que mi vocación era contemplativa.

Tres meses antes de acabar la carrera escribí una carta al convento diciendo que quería entrar y fijaron la fecha para el 2 de agosto de 1990. Mañana hace los 33 años que ingresé y los 34 de recibir el hábito de la Orden de Santa Clara de Asís.

Al principio lo pasé muy mal. El arrancón cuesta mucho. No es nada fácil dar un paso así, dejar tu familia, tus amigos, toda tu vida. Cuesta mucho. Pero la llamada de Dios era fuerte y me dio fuerzas para dar el paso.


Una frase que había en un muro del convento me ayudó:

“SI DIOS TE PIDE MUCHO ES QUE QUIERE DARTE MÁS”

Después de estos años puedo deciros que ha merecido la pena el esfuerzo. La vida en comunidad ayuda a madurar a nivel humano y espiritual. Si volviera a nacer tomaría la misma opción de vida. Cada día soy más feliz. Mi lema de vida es amar a Jesús cada día más; y vivir el momento presente. Pues la vida se pasa muy rápida. Lo expresamos en este.


CANTO: Ama totalmente a quien totalmente se entregó por tu amor.

¿CÓMO SE VIVE DENTRO DEL CONVENTO?

-Pertenecemos a la Orden de las HERMANAS POBRES de Santa Clara. Somos realmente hermanas y nos queremos mucho. La vida en comunidad es una escuela que nos ayuda a madurar como personas. Cada una es diferente y tenemos que practicar mucho el diálogo, el perdón mutuo. Cultivamos los valores humanos y evangélicos: Confianza mutua, transparencia, comunicación, cooperación, apoyo, comprensión. Y cada día es un reto para volver a empezar.


-UNIDAS POR EL AMOR HACIA CRISTO que es nuestro Esposo. Todas tenemos el mismo deseo de vivir solo para Dios, somos atraídas por Él. Hemos aprendido de nuestra madre santa Clara el amor apasionado por Cristo Pobre y Crucificado. Se conservan cuatro de sus cartas. Algunas de sus exhortaciones:

Abrázate como virgen pobre a Cristo pobre.

Mira, observa, considera, contempla, con el anhelo de imitarle, a tu esposo, el más bello de los hijos de los hombres, hecho por tu salvación el más vil de los varones.

Míralo hecho despreciable por ti y síguelo, hecha tú despreciable por Él en este mundo.

-Tenemos el carisma de la intercesión: Rezamos por todas las necesidades de la Iglesia. Así escribía santa Clara a santa Inés:

“Te considero colaboradora del mismo Dios y sostenedora de los miembros vacilantes de su Iglesia”.

Muchas personas piden oraciones. Y el rezar por los demás es una acción, tiene consecuencias tanto el rezar como el no hacerlo.

-Tenemos una MISIÓN ESPECIAL en este convento: Ser guardianas de la Virgen de la Teja.

AQUÍ TENEMOS UN PRODIGIO MARIANO

La Virgen de la Teja es un bajo relieve de la Virgen con el Niño que se está formando por sí solo a partir del barro cocido de una teja. Por medio de un Tac realizado a la Teja en 2004 han comprobado el crecimiento estratificado de la imagen. Es como un sacramento de la Virgen, como una presencia suya.

Somos las guardianas de este prodigio cada vez más conocido en España y en todo el mundo.

Vienen personas desde lejos a encomendarse a Ella. Si alguna vez os encontráis en algún apuro o dificultad, invocadla, que Ella viene en vuestro socorro.

Hay muchos testimonios de personas que han sido favorecidas después de encomendarse a ella.  Personas que no podían tener hijos, exámenes, buscar trabajo, enfermos de cáncer,…

¿JOVEN, TE SIENTES LLAMADA A SER GUARDIANA DE LA VIRGEN?

No  tengas miedo. ¡Quién sabe si entre todas vosotras, Dios ha escogido alguna o algunas para servir a Dios en este monasterio para ser las guardianas de la Virgen!

Ábrete a la acción de Dios en tu vida.

Si sientes que Jesús pasa por tu lado, que te está llamando, no lo dejes para después, puede que no vuelva a pasar por tu vida. Respóndele.

Hace muchos años en 1885, ingresó en nuestro monasterio una joven de Navarra, así consta en el archivo del convento: hermana Dolores Morán Peralta, natural de Villafranca. 

Foto del año año 1942. La hermana Dolores es la primera por la derecha

También llegaron desde Zaragoza ocho jóvenes antes de 1936, entre ellas sor Rosalía, quien recibió el prodigio de que la Virgen apareciera en la teja que cubría el cántaro de agua de su celda.

Dios puede llamar sirviéndose de cualquier circunstancia. Solo desea que estemos abiertos a su acción. Las sorpresas de Dios son constantes, si estamos atentos.

Vamos a cantar el Himno a la Virgen de la Teja pidiendo por todos vosotros.

MAÑANA CELEBRAMOS EL PERDÓN DE ASÍS, SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES DE LA PORCIÚNCULA



Hoy y mañana, a las 7 de la tarde estará la iglesia abierta para quien quiera venir a ganar la indulgencia, el Perdón de Asís.