domingo, 7 de junio de 2026

MILAGRO DE LAS PARTÍCULAS SANGRANTES

 EN UNA PARROQUIA DE MADRID

Sucedió el día del Corpus Chisti, el 3 de junio de 2021, durante la pandemia, en la iglesia de Santa Paula en Madrid.

Casualmente llegó una hojita a nuestra iglesia y la vamos a compartir para todo el que esté interesado en leerla. Ha sido editada por:

https://mensajerosdelavida.es/

Esta señora comparte su testimonio para que caigamos en la cuenta de que Jesús está vivo y presente en las partículas que caen al suelo mientras comulgamos y PIDE QUE POR FAVOR SE UTILICE LA PATENA PARA EVITAR LA PROFANACIÓN DEL SANTÍSIMO Y TAMBIÉN EL COMULGAR EN LA BOCA, COMO SIGNO DE RESPETO Y VENERACIÓN hacia el Rey de Reyes, Señor de cielo y tierra, Dios verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del altar, Pan Vivo.

Durante su pasión, la sangre de Cristo fue pisoteada, eso mismo ocurre cuando pisamos las partículas de pan consagrado que caen al suelo.

Cuando se comulga en la mano ¿nos acordamos de mirar si han caído partículas?

TESTIMONIO

Según me iba acercando al altar, a alguien, 4 o 5 fieles por delante de mí, se le cayó el Señor al suelo. El sacerdote vio cómo el feligrés recogía la Sagrada Hostia del suelo, se la metía en la boca y continuó repartiendo la comunión en la mano.

La Sagrada Hostia cayó a la derecha del sacerdote, no en el paso. Al llegar mi turno me hinqué de rodillas y pedí recibir la comunión en la boca, por ese motivo me había puesto al final de la fila.

Al pasar por el lugar donde se había caído el Señor, me pareció que tiraban de mi ropa y me pareció oir estas palabras:

“SE TE OLVIDA QUE JESÚS SIGUE EN EL SUELO”

Me quedé en el primer banco, saqué de mi bolso agua exorcizada, la eché en el suelo y con un pañuelo de papel me puse a recoger con cuidado las partículas que pudiera haber.

Al levantar el pañuelo del suelo y darle la vuelta para doblarlo, intentando que no cayera nada, cual fue mi sorpresa que vi unas manchitas de sangre, como si el mismo pañuelo fuese el que sangrara.

Las partículas del suelo que yo había recogido, que es el Cuerpo de Cristo, estaban sangrando, es la Sangre de Jesús la que estaba en el pañuelo”