domingo, 15 de marzo de 2020

EL MURCIÉLAGO Y LA SERPIENTE

Dos animales que tienen un significado simbólico que puede ayudarnos a comprender la situación actual que estamos viviendo a nivel mundial.


Dicen que de la mutación de un virus proveniente de un murciélago y otro de una serpiente surgió un virus que pasó al hombre y ha puesto en estado de alerta a todo el mundo, el llamado Covid 19 o Coronavirus.

¿POR QUÉ HA TENIDO QUE SURGIR DE UN MURCIÉLAGO Y UNA SERPIENTE?

EL MURCIÉLAGO

Consultando el Diccionario de Símbolos de Jean Chevalier, el murciélago según la ley mosaica es un animal impuro, convertido en el símbolo de la idolatría y el pavor.


Para los mayas el murciélago es una de las divinidades que encarnan las fuerzas subterráneas. Es destructor de vida, devorador de la luz.

Para los mejicanos es la divinidad de la muerte. Para los indios tupianmba el fin del mundo será precedido por la desaparición del sol devorado por un murciélago.


En la lengua árabe, etimológicamente significa derrocar, arruinar, avasallar. Quizá porque los murciélagos suelen poblar casas en ruinas.
Esta rata voladora representa la ceguera frente a las verdades más luminosas.


Un murciélago a lomos de un dragón. Imagen tomada del Diccionario de Jean Chèvalier. 
Símboliza muy bien el Coronavirus, una mutación del virus proveniente del murciélago y la serpiente.

En las tradiciones alquímicas la ambigüedad de semejante naturaleza híbrida, representa el dragón alado y los demonios. Sus alas serían las de los habitantes del infierno.

Para la tradición germánica es el atributo de la envidia, porque “igual que el murciélago vuela solo al caer el día, la envidia trabaja en la noche y no se muestra en pleno día. Igual que es cegado por la luz, las personas envidiosas y rencorosas no soportan la mirada de otras personas”.

Es un animal que chupa la sangre, símbolo de la vida.

Esto publicó recientemente “El Diario Vasco” el día 19-XI-2019 :

“La rabia que transmiten los murciélagos vampiros (que se alimentan principalmente de sangre humana) es una enfermedad viral letal en toda América Latina, que además de su impacto sobre la población humana genera pérdidas millonarias por la mortalidad que causa en el ganado, sobre todo en las zonas rurales más empobrecidas”.

Una buena imagen para expresar la acción del maligno. 

¿No pretende el diablo llevarnos a la rabia y la desesperación?

¿No es acaso el demonio el envidioso y el causante de la muerte del hombre? 

Así leemos en el capítulo primero del libro de la Sabiduría:



“Dios no hizo la muerte. Creó al hombre para la incorruptibilidad y lo hizo imagen de su propia eternidad. Mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan lo que son de su bando”

El príncipe de las tinieblas.



Así habló Jesús en la noche del huerto de los olivos: "Habéis salido a prenderme con espadas y con garrotes como si yo fuera un ladrón. Todos los días estaba entre vosotros enseñando en el templo y nunca me echasteis la mano. Mas ésta es la hora vuestra y el poder de las tinieblas".


Sigue el diccionario de Chèvalier definiendo al murciélago como un ser monstruoso, un pájaro frustrado que tiene un vuelo mudo, bajo, incierto, condenado a batir sus alas; no conoce el reposo dinámico del vuelo en suspensión.

¿No puede ser el murciélago imagen del ángel caído cuyas alas se representan oscuras?

LA SERPIENTE


En el diccionario de símbolos hay 14 páginas dedicadas a explicar el simbolismo de este animal. Nos limitamos a la imagen que nos ofrece el libro del Génesis, capítulo 3. 

Ahí encontramos el pecado de Adán y Eva: El ángel caído se sirve de una serpiente para hablar, seducir y engañar a nuestros primeros padres.

“La serpiente era más astuta que todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho, así que le preguntó a la mujer:

—¿Es cierto que Dios les dijo que no coman de ningún árbol del jardín?
Y la mujer le respondió:


—Podemos comer los frutos de los árboles del jardín. Pero Dios nos dijo “No deben comer frutos del árbol que está en medio del jardín, ni siquiera tocarlo porque si lo hacen morirán”.

Entonces la serpiente le dijo a la mujer:

—Con seguridad no morirán. Incluso Dios sabe que cuando ustedes coman de ese árbol, comprenderán todo mejor; serán como Dios porque podrán diferenciar entre el bien y el mal”.



Se dejaron engañar por la serpiente desobedeciendo a Dios y entonces el hombre conoció en qué consistía el mal: en separarse de Dios y con esta separación vino la muerte.

Pues Dios creó al hombre libre para estar con Él o alejarse de Él.

Después de esta explicación podemos sacar algunas consecuencias o enseñanzas para nuestra vida.

Satanás, el ángel caído, tiene poder para producir una mutación genética en un “bichito” microscópico que proviene de dos animales que le representan a él.



El maligno se está sirviendo de este virus para sembrar el pánico y el miedo en todo el mundo; causando muertes; aislando a las personas; desencadenando pobreza, hambre y desesperación.

Y lo que es peor cerrando templos para que no se celebre el Sacrificio Eucarístico y pueda adorarse la Presencia real de Cristo en la Eucaristía.

CUIDEMOS NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO

Dicen los médicos que cuando una persona está alegre y optimista le suben las defensas naturales. Pero cuando está triste o deprimida le bajan las defensas, no está preparado su organismo para hacer frente a cualquier ataque de virus o bacterias.



El  Coronavirus se hace fuerte ante una humanidad hundida en la depresión y el miedo.


Debemos recuperar la esperanza y tomar las armas de la luz que nos ofrece el apóstol san Pablo. Así leemos en Efesios 6, 11ss:



“Poneos las armas que Dios os da para poder resistir a las estratagemas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra las fuerzas sobrehumanas del mal.



Estad firmes: abrochaos en cinturón de la verdad.

Tened embrazado el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del malo.

Por casco la salvación, por espada la Palabra de Dios, insistiendo y pidiendo en la oración.



Orad en toda ocasión con la ayuda del Espíritu. 

Tened vigilias en las que oréis con constancia por todo el pueblo santo”.
Este virus se muere con el calor.



Si la Eucaristía es el SOL que nace de lo alto, CRISTO EL SEÑOR.
No hay virus resista en su presencia.

¡SI TUVIÉRAMOS FE Y ESPERANZA!
Solo la exposición y la adoración al Santísimo pueden vencer la fuerza oculta de las tinieblas.



Respetando el aforo de dos personas por banco, como nos pide el obispo, los domingos podrían acudir a nuestra iglesia para adorar al Santísimo.

Todos los domingos de 11 a 6:30 de la tarde tenemos la iglesia abierta para el que quiera acompañarnos en el rezo del santo Rosario, la meditación y las vísperas, a las 5 de la tarde.

Esta mañana hemos hecho la oración del Trisagio a la Santísima Trinidad, una oración muy poderosa que subimos al Blog por si alguien quiere hacerla desde sus hogares.

HAGAMOS MUCHA ORACIÓN 



ante la situación mundial que estamos viviendo.

Más grave que la muerte del cuerpo es la muerte eterna del alma. Por ello sería bueno que todos los que lean esto piensen en la importancia de acudir a un sacerdote para recibir el sacramento de la Reconciliación y poner su alma en gracia.

Sería bueno proteger los hogares con imágenes bendecidas de la Virgen María o del Sagrado Corazón de Jesús.



Proteger nuestra persona llevando una medalla bendecida de la Virgen Milagrosa o un detente del Sagrado Corazón de Jesús para que nos protejan del Maligno.

Y acordémonos de leer la Palabra de Dios. En ella encontramos esta palabras del profeta Isaías, capítulo 30, que podemos meditar:

“Vuestra salvación está en convertiros y en tener calma.
Vuestra fuerza está en confiar y estar tranquilos”

                         


martes, 25 de febrero de 2020

CUARESMA 2020

“CONVERTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO”

Nos dice el sacerdote cuando nos impone la ceniza, como señal de penitencia.


Con estas misma palabras inició el papa Pablo VI

La Constitución Apostólica “Penitemini”

por la que se reformaba la disciplina eclesiástica de la penitencia después del Concilio Vaticano II.

Con el miércoles de ceniza toda la Iglesia inicia un camino penitencial de preparación para celebrar el Misterio Pascual de Cristo, centro de la vida cristiana.


Fue por el Misterio Pascual de Cristo que se consumó la salvación de la humanidad y se inauguró el tiempo nuevo de la Redención. Los hombres participamos de la vida divina gracias al supremo sacrificio, de valor infinito, que Jesús ofreció a Dios derramando su sangre en la cruz.

La Cuaresma es un tiempo de preparación para dar muerte en nosotros al “hombre viejo” con sus pasiones y concupiscencias y llegar a la Vigilia Pascual con ánimo decidido de renovar nuestras promesas bautismales.

La penitencia es un medio para lograrlo. La Iglesia nos propone: 

Oración, limosna y ayuno.


Viene muy bien recordar y meditar algunas ideas de la Constitución Apostólica Penitemini que nos explica el significado y la importancia de la penitencia en la vida cristiana.


“Durante el Concilio, la Iglesia, meditando con más profundidad en su misterio ha tomado conciencia de que aunque es santa, en sus miembros es defectible y está constantemente necesitada de conversión y renovación.

En todos los pueblos y culturas la penitencia está íntimamente unida al sentido religioso de las grandes religiones.


Antes de Cristo la penitencia se presenta como un medio de perfección y santidad como la profetisa Ana que servía a Dios noche y día  con ayuno y oración.

Moisés se ofreció a satisfacer con su penitencia personal por los pecados de la comunidad, ayunó para aplacar al Señor por las culpas del pueblo infiel.




Cristo es el modelo supremo de penitentes, se retiró 40 días al desierto para hacer oración y ayuno. 

Además quiso padecer la pena por pecados que no eran suyos, sino de los demás.


Por ello, siguiendo al Maestro, cada cristiano debe renunciar a sí mismo, tomar su cruz y participar en los padecimientos de Cristo

 “completando en su carne los dolores de Cristo y sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia”.


Los miembros de la Iglesia afligidos por la debilidad, las enfermedades, la pobreza, la desgracia o los perseguidos por causa de la justicia, son invitados a unir sus dolores a los sufrimientos de Cristo para que puedan satisfacer el precepto de la penitencia y obtener para los hermanos la vida de la gracia.


Se ejercita la penitencia con la fidelidad perseverante a los deberes del propio estado; con la aceptación de las dificultades procedentes del trabajo y de la convivencia humana; con el paciente sufrimiento de las pruebas de la vida terrena y de la inseguridad que la invade que es causa de ansiedad.


La Iglesia, que ha tutelado la abstinencia de carne y el ayuno, quiere indicar en la tríada tradicional (oración, ayuno, caridad) las formas fundamentales para cumplir con el precepto divino de la penitencia”.


Con respecto a la ascesis y a la mortificación del cuerpo dice el papa:

“La necesidad de la mortificación del cuerpo se manifiesta si se considera la fragilidad de nuestra naturaleza en la cual la carne y el espíritu tienen deseos contrarios. 

Ejercitarse en mortificar el cuerpo no implica una condena de la carne, sino una liberación del hombre, sometido y encadenado por causa de la concupiscencia a la parte sensitiva de su ser”.



La Cuaresma es el sagrado periodo de cuarenta días de sacrificio que precede a la muerte y resurrección de Jesucristo.

Aprovechemos este tiempo de gracia para hacer una buena confesión de nuestros pecados, acercándonos al sacramento de la reconciliación. Ofrecemos un enlace para prepararse a confesar.

Cómo hacer una buena confesión.




sábado, 15 de febrero de 2020

11 MONJAS DE CLAUSURA

SON LAS AUTORAS DE ESTE LIBRO:
“Ecos desde el silencio”

Que acaba de publicar la Editorial Monte Carmelo.

Para los amantes de la lectura y de la vida contemplativa femenina ofrecemos una pequeña reseña de este libro por si están interesados en leerlo. 


La iniciativa de esta publicación ha sido del padre Eleuterio López, director del Instituto Pontificio Claune desde el año 2010. Con este libro termina el trabajo que ha desempeñado a lo largo de 9 años en favor de todas las monjas contemplativas de España.

¡MUCHAS GRACIAS, PADRE ELEUTERIO!
 por su trabajo, dedicación y cariño hacia todas las monjas claustrales!

Ahora le releva en el cargo el PADRE JUAN CARLOS ORTEGA, L.C., ACTUAL DIRECTOR de CLAUNE
al que deseamos siga haciendo mucho bien, trabajando a favor de la vida contemplativa femenina.

¡MUCHAS GRACIAS! A LOS BENEFACTORES DE CLAUNE

que con sus aportaciones económicas han hecho posible que este libro llegue de forma gratuita  a todos los monasterios de España.


¿CÓMO HA NACIDO ESTE LIBRO?

El papa Francisco en la Constitución Apostólica Vultum Dei quaerere (Buscar el rostro de Dios) sobre la vida contemplativa, en el nº 12 dice:

“Invito a reflexionar y discernir sobre los siguientes 12 temas de la vida consagrada en general y, en particular, de la tradición monástica: 

Formación, oración, Palabra de Dios, Eucaristía y Reconciliación, vida fraterna en comunidad, autonomía, federaciones, clausura, trabajo, silencio, medios de comunicación y ascesis”

El padre Eleuterio tuvo la feliz idea de pedir a 11 monjas de clausura de diferentes órdenes que reflexionaran, estudiaran y desarrollaran cada uno de estos temas.

LA CLAUSURA 
fue el tema encomendado a una clarisa, la presidenta de la Federación del Sagrado Corazón, madre Mª Alegría Zarroca, OSC, del monasterio de Monzón.

Nos ofrece una explicación densa, interesante y documentada.
Entre otras cosas dice:



“He percibido cómo la separación del mundo en su manifestación de la clausura en la vida contemplativa femenina está hoy día cuestionada hasta el punto de que se tiende más a hablar de monjas contemplativas que de monjas de clausura.

Pero lo más serio de esto es que para muchos, monjas incluidas, la realidad de la clausura pierde sentido y se la vacía de contenido.



No es raro encontrar entre los mismos sacerdotes, quienes piensan que la clausura ya no tiene sentido, incluso llegaron a decir que desaparecería con la Constitución Apostólica del papa Francisco.

Tanto la Vultum Dei quaerere como la Instrucción Cor Orans han vuelto a afianzar el valor de la vida contemplativa claustral. En ambos documentos aparece la denominación “monjas de clausura”.

La clausura entendida como separación del mundo; lo propiamente distintivo de estas monjas:

“Signo de la unión exclusiva de la Iglesia-esposa con su Señor profundamente amado”. 
(Juan Pablo II, Vita Consecrata, 59)

Para no absolutizar la clausura, suele decirse que es “un medio para”, pero el papa Francisco la define como “signo y profecía” (Vultum Dei quaerere, nº 4) que nos habla de una vida, de una realidad trascendente, de lo absoluto de la vida de Dios.

El término “clausura” resuena como “disciplina”, “renuncia”, “medio ascético”. 


Pero hay que aplicar la mirada espiritual, profunda y ver lo más grande que tiene la clausura.


Hay que vivirla como silencio, soledad, anonadamiento con Jesús, vida esponsal de la Iglesia que ama a su Señor; voz y expresión de la Iglesia siempre orante; proclamación ante el mundo de la verdad de Dios y Dios como bien absoluto.

Desde esta perspectiva, la clausura tiene un valor en sí misma como forma de vida, como misterio de apertura a la gracia de Cristo que está solo en el monte abierto a la contemplación del Padre”.



La presentación del libro ha corrido a cargo de la hermana Carmen Ros Nortes, monja y misionera española. Actual subsecretaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

Los otros temas han sido tratados por estas hermanas:

LA FORMACIÓN
María Nuria Champs Vilaplana. Concepcionista de Valladolid

Formandas y formadoras vivirán en la escucha atenta, en disponibilidad y acogida al hacer la voluntad de Dios. No se trata de una mera adquisición de costumbres y hábitos o aprendizaje de unas normas.



Se nos pide una formación personalizada, que toque la persona y la vida con toda la riqueza que esta conlleva de capacidad intelectual, afectiva, relacional.

La formación creará condiciones para que la formanda despliegue todos sus dones y acompañará el crecimiento de los mismos, ayudando a dar una respuesta libre y responsable a la gracia de Dios cada día.


La Cor Orans sitúa la meta de toda formación no tanto en la adquisición de conocimientos, cuanto en la identificación con Cristo y el conocimiento experiencial de su amor. Nos adentra en un proceso continuo de crecimiento y conversión que abarca toda la persona y toca toda la vida, extendiéndose hasta el final de nuestros días.

LA ORACIÓN
M. Yolanda Burbano Timarán, Agustina concepcionista del Monasterio de la Encarnación de Sevilla


El papa Francisco alude a la oración de Moisés con las manos alzadas que logra la victoria de su pueblo sobre el enemigo. Dice: “Este texto me parece una imagen muy expresiva de la fuerza y de la eficacia de vuestra oración en favor de la humanidad. Hoy, como entonces, podemos pensar que la suerte de la humanidad se decide en el corazón orante y en los brazos levantados de las contemplativas”



LA PALABRA DE DIOS
M. Pilar Avellaneda Ruiz, Cisterciense del Monasterio de las Huelgas de Burgos.


La lectio divina es la herramienta de Dios que como hábil artesano quiere cultivar en nuestra comunidades un corazón dócil, sabio e inteligente para discernir lo que viene de Dios y lo que puede alejarnos de Él.

La centralidad de la Palabra y el discernimiento van unidos en la vida monástica.



LA EUCARISTÍA Y LA RECONCILIACIÓN
Alejandra Martínez Pabón, Benedictina de Zamora


El Concilio Vaticano II marca un antes y un después tanto en el lenguaje como en la comprensión con la que a partir de entonces se hablará de la Eucaristía. No podemos pasar por alto que el movimiento litúrgico que jugó un papel muy importante antes del Concilio y que contribuyó a la nueva comprensión de la liturgia y de la espiritualidad, tuvo importantes focos de iluminación en el seno de comunidades monásticas, por la sensibilidad que siempre han comprendido la importancia que tiene la liturgia para la vida de la Iglesia.



La proyección del sacramento de la Reconciliación trasciende el espacio del monasterio cuando las personas que lo habitan se convierten en verdaderos artífices de paz.



LA VIDA FRATERNA EN COMUNIDAD
María del Rosario de Fátima, Carmelita Descalza de Toro

En todos los miembros de la comunidad existe el deseo de Dios, el único necesario, y se han juntado para ayudarse mutuamente en esta búsqueda. En ese camino hacia la santidad todas se han de querer y ayudar.




LA AUTONOMÍA DE LOS MONASTERIOS Y LAS FEDERACIONES
María Dolores de Jesús Domínguez, Carmelita del Monasterio Federal de Córdoba.


La Vultun Dei insiste mucho en cómo se ha de cultivar la comunión entre los monasterios. Esto es una llamada a no entender nunca la autonomía como independencia o aislamiento.



EL TRABAJO
Sabina Sánchez Martínez, Jerónima de Yunquera de Henares.




Las monjas son aquellas consagradas que viven enteramente de Dios y para Dios. Buscan un género de vida que permita una atención única, esponsal y exclusiva a Jesucristo, orientando toda su vida y actividad a la contemplación de Dios. El modelo es Jesús que pasó 30 años de su vida en Nazaret orando y trabajando.


EL SILENCIO
María Pilar Montoro, Clarisa Capuchina de Sevilla.


Para entender el fin del silencio en la vida contemplativa debemos dirigir la mirada a la Virgen María, la Esclava del Señor. A la luz de esto las monjas reviven y continúan en la Iglesia la obra de María, acogiendo al Verbo en la fe, en el silencio de la adoración.


El silencio crea un clima de escucha, un espacio de acogida del Verbo de Dios, a ejemplo de María que conservaba todas las cosas en su corazón.



EL MUNDO DIGITAL
Ana María de la Cruz Albarracín, Dominica de Torrent (Valencia)


En el mundo cibernético están nuestros hermanos, aquellos por quienes entregamos la vida. Aquellos a quienes quisiéramos dar una respuesta sobre el sentido de la vida.



Los textos del Magisterio recomiendan discernimiento y discreción en el uso de los mismos. “Es preciso estar alerta ante el uso inadecuado de tales medios, los cuales se deben usar con sobriedad y criterio respecto a los contenidos y la cantidad de información. Para que no sean ocasión de distracción o evasión de la vida fraterna”. (CO 169)


EL CAMINAR ASCÉTICO
Rocío de Jesús González Aleja, Monja Mínima de Daimiel (C. Real)


Asceis viene del término griego akesis que significa ejercicio-ejercitación.
La filosofía la refiere a los esfuerzos necesarios para adquirir la virtud y alcanzar la sabiduría.



La ascesis designa la disciplina de vida ordenada a la perfección evangélica, especialmente en la profesión de los consejos evangélicos.


domingo, 2 de febrero de 2020

DÍA DE LA CANDELARIA

Y JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA


A los 40 días del nacimiento de Jesús, celebramos hoy su presentación en el Templo. Jesús es llevado por sus padres, María y José, como hacían todas las familias judías con su primogénito. Lo ofrecieron a Dios y luego lo rescataron con un par de tórtolas.


Simeón y Ana fueron los únicos que reconocieron en Él al Mesías esperado, Luz de las naciones y gloria del pueblo de Israel. Por eso hoy en la misa llevamos todos candelas en las manos, simbolizando la Luz que es Cristo. De ahí el nombre de día de La Candelaria.
La fiesta de hoy sirve, en cierto modo, de clausura de la celebración de la Navidad.

La Iglesia celebra la Vida Consagrada el 2 de febrero

“La vida consagrada con María, esperanza de un mundo sufriente”


Es el lema de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada que se celebra el 2 de febrero de 2020, fiesta de la Presentación del Señor en el templo.

El mensaje de los obispos de esta Comisión recuerdan el día de hoy que «también hoy nuestra Madre desde el Cielo continúa alentando nuestra esperanza; y los consagrados participan de esta misión de llevar esperanza a un mundo sufriente».


− María acudió rápidamente a ayudar a su anciana prima Isabel en los últimos meses de su embarazo. Con Ella, miles de personas consagradas en todo el mundo atienden a madres con dificultades, luchan por la vida del no nacido, cuidan a ancianos abandonados, a enfermos y a personas vulnerables.

− María cuidó y educó a Jesús. Con Ella, los consagrados se dedican con mucha frecuencia al servicio de la educación de niños y jóvenes.

− María estuvo al lado de su Hijo en su Pasión y muerte en la cruz. Con Ella, son muchos los consagrados que están cerca de los encarcelados, de los que sufren violencia, persecución o explotación.

− Tras la muerte de Jesús, María acompañó y consoló a los Apóstoles, alentando la esperanza en la Resurrección y en la venida del Espíritu Santo.
Con Ella, las personas consagradas llevan aliento y consuelo a quienes sufren tristeza, incomprensión, rechazo, angustias, desesperación.

− Pero, sobre todo, María, y con Ella las personas consagradas, son fuente de esperanza en todas esas situaciones porque entregan al mundo a Jesucristo, es decir, a Aquel que vino a dar sentido al sufrimiento y a la muerte, porque es Aquel que venció el pecado, origen de todos los males que sufre la humanidad.

María y las almas consagradas anuncian que el mal no tiene la última palabra, porque el Bien –Dios– es más fuerte; que en el reino de los Cielos «ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor» (Ap 21, 4), porque no habrá pecado; y que debemos anticipar ese Reino ya en este mundo, mediante nuestras obras buenas, y nuestra caridad, fe y esperanza. Solo así seremos para los demás «estrellas de esperanza», como nos enseñó Benedicto XVI.

Recemos hoy por todos los consagrados y por un aumento de vocaciones.