jueves, 1 de abril de 2021

MONUMENTO 2021

 “ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS”


Simbolismo de nuestro monumento:

El color rojo baja desde arriba como si fuera una cascada, cubre la mesa y chorrea hacia abajo. Simboliza de sangre de Cristo derramada por nuestra salvación, desciende sobre la tierra para purificarla del pecado.



La iniciativa viene de lo alto, de arriba hacia abajo. Dios quiere salvar a la humanidad.

El blanco es el color del Cordero Inmaculado que quita el pecado del mundo.


En el centro está el sagrario, ahí está realmente presente Jesús, hecho pan de Vida para nosotros. 

Debajo del sagrario una copa que nos recuerda el cáliz amargo de la Pasión de Cristo. Nos remite a la oración de Jesús en Getsemaní: "Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya"

A la derecha del sagrario las espigas, que trituradas, amasadas y cocidas se convierten en pan. Este pan por la acción del Espíritu Santo se convierte en el Cuerpo de Cristo.

A la izquierda del sagrario una copa con uvas, que al ser machacadas, exprimidas sueltan su jugo que se convertirá en vino. El vino, bajo la acción del Espíritu Santo en la consagración, cambia de sustancia, convirtiéndose en la Sangre de Cristo.

A la derecha del sagrario un florero que parece un sol. 

Es la representación de la Eucaristía, verdadero sol, que es fuente de vida para nuestras almas.

La luz que irradia la Eucaristía está representada por el círculo amarillo de claveles y la flor dragonaria en forma de sol.


El color rojo que la circunda nos recuerda 

la humanidad de Cristo, tal como dice la carta a los Hebreos: 

“Los miembros de una familia son todos de la misma carne 

y sangre y de nuestra carne y sangre es también Cristo”.

 (Hebreos 2, 14)

Abajo en el centro está el lavabo 

para la lavatorio de los pies, es símbolo de la Eucaristía. 

El Evangelio de San Juan no describe la institución de la Eucaristía como los Evangelios Sinópticos; en lugar de ello describe el lavatorio de los pies. 

Cristo se rebaja, se humilla, se pone a nuestros pies para lavarnos de nuestros pecados, tomando la forma de siervo.

 

OFRECEMOS UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE EL TEXTO QUE HA INSPIRADO EL MONTAJE DE NUESTRO MONUMENTO

Durante el tiempo de Cuaresma hemos estudiado y meditado el libro del Éxodo.

Moisés, sacado de las aguas del Nilo, es adoptado por la hija del faraón. Ya siendo adulto, se ve obligado a huir a la tierra de Madián para salvar su vida. De este modo se convierte de cortesano en pastor.

Siendo pastor sube al monte Sinaí. Allí ve arder una zarza sin consumirse y al acercarse oye la voz de Dios:

“No te acerques, el suelo que pisas es sagrado.

Yo soy el Dios de tus padres: Abraham, de Isaac y de Jacob. He visto los profundos sufrimientos de mi pueblo en Egipto. He venido a liberarlos de sus opresores egipcios y a llevarlos a una tierra buena.

Ahora te voy a enviar al faraón, para que saques a mi pueblo de Egipto.

Pero, yo no soy la persona adecuada para esta tarea —le dijo Moisés a Dios. Ciertamente estaré contigo —le respondió Dios—, y esta es la demostración de que YO SOY el que te envío: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto, tú y el pueblo me daréis culto en este monte”. (Ex. 3, 5-12)

Dios quiere un pueblo libre de toda esclavitud para convertirse en un pueblo sacerdotal que da culto al Único Dios.

Liberado de la esclavitud de Egipto y atravesado el Mar Rojo, el pueblo llegó al pie del Monte Sinaí. Allí Dios hizo Alianza con los israelitas y de las 12 tribus de Israel se constituye el PUEBLO DE DIOS.

LA ANTIGUA ALIANZA TIENE

UN MEDIADOR: Moisés, hace de puente entre Dios y el pueblo. Transmite al pueblo las Palabras de Dios e intercede en su favor cuando el pueblo peca y merece un castigo.

UNA PASO (PASCUA): De la esclavitud de Egipto a la libertad

UN PUEBLO: Israel, propiedad de Dios, heredad de Dios.

UNA TIERRA PROMETIDA: Canaán.

UNA LEY: Los 10 mandamientos.

UN CULTO: Descrito por la Tradición Sacerdotal en el Pentateuco.

UN TEMPLO: El de Jerusalén, situado en el Monte Sión, morada del Dios de Israel.

UNA PROMESA: “Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo”

Así describe el libro del Éxodo la Alianza al pie del Monte Sinaí:

“Entonces Moisés escribió todo lo que el Señor había dicho, y al día siguiente, muy temprano, se levantó y construyó un altar al pie del monte, y colocó doce piedras sagradas, una por cada tribu de Israel.

Luego mandó a unos jóvenes israelitas que mataran toros y los ofrecieran al Señor como holocaustos y sacrificios de reconciliación.

Moisés tomó la mitad de la sangre y la puso en unos tazones, para rociar al pueblo y con la otra mitad roció el altar.

Después tomó el libro del pacto y se lo leyó al pueblo, y ellos dijeron:

Pondremos toda nuestra atención en hacer lo que el Señor ha ordenado”. (Ex 24,4-7)

¿Y POR QUÉ ESTA ALIANZA SE RATIFICÓ CON SANGRE?

La ALIANZA de Dios con su pueblo debía ratificarse con sangre, porque la sangre es lo más santo y simboliza de la vida.

Según el libro del Levítico 17, 14 la vida de toda carne es su sangre. En la sangre está el alma. Por eso el sacerdote derramaba la mitad de la sangre sobre el altar, que representa a Dios y la otra mitad sobre el pueblo, estableciendo así entre Dios y el pueblo un PACTO DE SANGRE.

Dios y el pueblo cubiertos por la misma sangre, es decir por la misma vida.

Los que concluyen la alianza se convierten en una sola alma y se crea artificialmente un parentesco de sangre que antes no existía.

En ocasiones los antiguos pueblos orientales concluían la alianza con un banquete de comunión.

La noche que salieron los israelitas de Egipto, fueron untados los dinteles de las puertas con la sangre del Cordero Pascual, esta sangre los liberó del exterminio, por eso esta fiesta se conmemora de generación en generación.

Fue durante la cena pascual (según el Evangelista san Juan un día antes) cuando Jesús instituyó la Eucaristía. Él era el Verdadero Cordero Pascual.

La Alianza del Sinaí desempeñó un papel importante en la evolución de la esperanza mesiánica, pues fue considerada como garantía de la restauración de Israel.

“Aquel día ya no me dirás Señor mío, sino Esposo mío” (Os 2, 16)

“Te daré como lote mi fidelidad y conocerás al Señor” (Os 2, 20)

“Estableceré contigo una ALIANZA ETERNA y sabrás que yo soy el Señor”. (Ez 16, 62)

Esta Nueva Alianza anunciada por los profetas debía significar una transformación moral, una “nueva creación” del pueblo.

“He aquí que vienen días, Oráculo del Señor, en que haré con la Casa de Israel una NUEVA ALIANZA, meteré mi Ley en sus entrañas y la escribiré en sus corazones. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo y todos me conocerán”. (Jer. 31, 33-34)

“Os daré un CORAZÓN NUEVO y os infundiré UN ESPÍRITU NUEVO. Arrancaré vuestro corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Derramaré mi Espíritu y haré que caminéis según mis preceptos. Vosotros seréis mi pueblo y Yo seré vuestro Dios” (Ez 36, 26-28) 

LA NUEVA ALIANZA TIENE

UN MEDIADOR: Cristo

UNA PASO (PASCUA): De la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios

UN PUEBLO: La Iglesia, formada por hombres de toda raza, pueblo y nación.

UNA TIERRA PROMETIDA: El cielo, el paraíso, vivir para siempre con Dios, los ángeles, los santos.

UNA LEY: Los 10 mandamientos adquieren una plenitud nueva con el nuevo mandamiento de Cristo: “Amaos unos a otros como Yo os he amado”

UN CULTO: La liturgia cristiana presidida por el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza. En la celebración de los siete sacramentos es Cristo el que actúa.

UN TEMPLO: Es el Cuerpo de Cristo el verdadero templo, construido no por mano humana. Además cada hombre bautizado en gracia de Dios es morada de la Trinidad.

PROMESA CUMPLIDA: Con el envío del Espíritu Santo que hace Hijos de Dios y nos convierte en Nueva Creación. Así la muerte redentora de Cristo introduce una relación de reciprocidad con Dios totalmente nueva, una Nueva Alianza que sobrepuja a la Antigua como el Espíritu sobrepuja a la letra que mata.

LA NUEVA ALIANZA ES UN ACTO UNILATERAL DE LA VOLUNTAD DE DIOS QUE DEFINE LAS FUTURAS RELACIONES ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES Y DETERMINA EL PLAN SALVADOR DE DIOS.

Zacarías, padre de san Juan Bautista, canta la fidelidad de Dios, que ha cumplido las Promesas hechas a sus antepasados.

“Recordando su SANTA ALIANZA y el juramento que juró a nuestro padre Abrahám” (Lc 1, 72-73)

Las palabras de la consagración nos remiten al episodio que relata Éxodo 24, 8.

 “Porque esto es MI SANGRE DE LA NUEVA ALIANZA, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. (Mateo 26, 28)

Jesús declara que la sangre del Cáliz es la sangre de la Nueva Alianza.

Esta alusión muestra que la sangre de Cristo restablece o inaugura de otro modo mejor las relaciones recíprocas entre Dios y los hombres.

Según los Evangelios Sinópticos estas son la palabras que pronunció Jesús en la Última Cena cuando instituyó el MEMORIAL  de su Pasión:

“Después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es LA NUEVA ALIANZA EN MI SANGRE, que por vosotros se derrama”. (Lucas 22, 20)

“Y tomó en sus manos una copa de vino y dio gracias a Dios por ella. Se la dio a ellos, y todos bebieron de la copa. Y les dijo: «Esto ES MI SANGRE, derramada como sacrificio por muchos”. (Marcos 14, 23-24)

“Este cáliz es LA NUEVA ALIANZA EN MI SANGRE (1 Corintios 11, 25)

Para san Pablo la Nueva Alianza concluida mediante la Sangre de Cristo es la Economía Divina de la Salud en la que los hijos de Dios gozan la libertad procurada por Cristo.

“Cristo es el Sumo Sacerdote de los bienes definitivos. No usó sangre de becerros, sino la suya propia, obteniendo la eterna redención” (Hebreos 9 11-20)

“Es imposible que la sangre de toros y machos cabríos quite los pecados, por eso al entrar Cristo en el mundo dijo: No te agradan los holocaustos ni sacrificios para quitar el pecado, por eso me has preparado un cuerpo, aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad. Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre”. (Hebreos 10, 5-10)

jueves, 18 de marzo de 2021

DÍA DE SAN JOSÉ 19 de Marzo

 EL MAYOR SANTO DESPUÉS DE LA VIRGEN

En este año 2021 es especial, pues el papa

Francisco lo ha dedicado a san José.

El 8 de diciembre de 2020 marcó el 150 aniversario de la proclamación de san José como Patrono de la Iglesia Universal. 

Con motivo de esta ocasión, el Papa Francisco dedicó al carpintero de Nazaret una Carta apostólica, Patris Corde (Con un corazón de padre), y proclamó los próximos doce meses como un "Año de San José".

Este documento del Papa nos traen a la memoria otros dos documentos pontificios escritos sobre la figura de San José:

La Carta Encíclica de León XIII Quamquam

Pluries, sobre la devoción a san José.


San Juan Pablo II se encomendaba todos los días a san José. Esta devoción se resume en el documento que le dedicó el 15 de agosto de 1989, día de la publicación de la Exhortación Apostólica Redemptoris Custos, sobre la figura y la misión de san José en la vida de Cristo y de la Iglesia, escrita 100 años después de la Quamquam.

(Nos viene muy bien recordar y leer estos tres documentos pontificios sobre la figura de san José)


Nosotras nos hemos preparado para su día

rezándole la Novena, pero además ha sucedido

algo especial: 


PRECISAMENTE EN EL AÑO DE SAN JOSÉ


Hoy, víspera de su fiesta hemos dado la bienvenida a una bonita imagen donada por un benefactor de Tomelloso y que hoy adornamos en nuestro oratorio particular.



La imagen de san José recién desembalada

La imagen adornada en nuestro oratorio 


¿QUÉ SIGNIFICA EL NOMBRE DE JOSÉ?

Es muy bonita la historia de este nombre, el significado que encierra.

El nombre designa a la persona y su misión, por ello el padre adoptivo del Hijo de Dios, que le ayudó “a crecer en edad, sabiduría y gracia ante Dios y ante los hombres”, debía llamarse JOSÉ.

Este nombre de José, que se traduce hebreo como "crecer", aparece por primera vez en la Biblia en el libro del Génesis.

Según el relato, JOSÉ, fue uno de los doce hijos de

Jacob.


José había nacido de Raquel, su esposa amada y era

el hijo preferido de su padre. Sus hermanos,

nacidos de Lea o de las concubinas de Jacob, lo

envidiaban por eso, al punto de venderlo como

esclavo y llevado a Egipto.

Fue comprado por un funcionario de alta confianza en el gobierno de Egipto, quien lo puso al frente de su casa (cosa que el mismo Dios hizo con san José) Así leemos en el libro del Génesis, capítulo 39:

v. 4 “Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía.

v. 5 Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Dios bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Dios estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.

v. 6 Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

Fue acusado injustamente de adulterio por su dueña y estuvo en prisión. 

Al interpretar un sueño profético del Faraón, fue liberado y elevado a la categoría de primer magistrado después del faraón.

En tiempos de hambruna salvó al pueblo egipcio e hizo entrar en el país a su familia; perdonó a sus hermanos y les otorgó el país de Gosén, donde se convertirían en el pueblo de Israel.

Así se cumplió la profecía:

“De Egipto llamé a mi Hijo”


Entendiendo por “Hijo” dos realidades al mismo tiempo: 

El pueblo de Israel, elegido de Dios, rescatado de la esclavitud que sufrió durante más de 400 años.


También Jesús, el Hijo de Dios, regresó de Egipto,

a donde tuvo que huir para salvar su vida de la

matanza de Herodes.


En el Nuevo Testamento es san Mateo el que nos presenta más detalles sobre la vida de José, desposado con la Virgen María.

UN DETALLE SOBRE LOS ESPONSALES DE SAN JOSÉ

Según los evangelios apóquifros, la elección del esposo de la Virgen María fue de esta manera:


El Sumo Sacerdote habría convocado a todos los jóvenes de la Casa de David que aspiraban a casarse con María, invitándolos a depositar sobre el altar su cayado o bastón, pues el dueño de aquél que floreciera sería el elegido del Señor. 

Naturalmente, fue el bastón o la vara de José el que floreció…”

Por eso se representa a san José con un bastón florecido. Tiene su simbolismo.

Este pasaje nos recuerda el “Bastón de mando” que llevaba Moisés como signo de la autoridad que Dios le confería sobre el Pueblo de Israel. (Ex 4, 2-5. 17)  “Toma este cayado porque con él has de hacer los prodigios".

Dios puso en manos de José la autoridad sobre María y Jesús, era el cabeza de la Sagrada Familia.


 Al ver encinta a su prometida, decide abandonarla en secreto. 

Fue entonces cuando se le aparece el ángel del Señor en sueños diciendo a José que la criatura que hay en María viene del Espíritu Santo y él deberá ponerle, como padre adoptivo. El nombre de Jesús, que significa salvador. 

Después de la Virgen María, san José ha sido la

persona más cercana al Hijo de Dios.

 


Lo alimentó; cuidó de Él.


Le enseñó a rezar y a leer.

Le enseñó un oficio para ganarse la vida.

Desde que Jesús cumplió los 12 años (fecha en que se perdió en el Templo de Jerusalén hablando con los doctores de la Ley) peregrinaba cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. 


Jesús tenía viva conciencia de ser el verdadero Cordero de Dios que iba a ser inmolado por la salvación de los hombres.


Santa Teresa de Ávila era muy devota de san José, siempre llevaba su imagen con ella y no faltaba ésta en todos los conventos por ella fundados, pues decía que todo lo que le pedía a san José él se lo concedía. Lo llamó: “Glorioso San José, maestro de vida interior”.

HOY CELEBRAMOS

En España el día del padre se celebra el 19 de Marzo en honor a San José. Este día festivo es considerado de gran importancia porque reconoce la contribución de los padres a la familia. Es una manera de homenajear a los padres y reconocer su papel en la crianza y educación de los hijos.

Se celebra el Día del Seminario. 

Este año bajo el lema, «Padre y hermano, como san José». En las comunidades autónomas en las que no es festivo, se celebra el domingo más cercano. En este caso, el 21 de marzo.

Recemos por nuestros seminaristas y por las vocaciones al Seminario.


Se celebra también el Santo de todos los hombres llamados José y las mujeres Josefa o María José.

 Es el patrón de:

La Iglesia universal, 

las familias, 

los padres, 

las mujeres embarazadas, 

viajeros, 

inmigrantes, 

artesanos, 

ingenieros 

y trabajadores.

También de la buena muerte, por haber tenido la dicha de morir acompañado de Jesús y de María.

ORACIÓN A SAN JOSÉ

Del papa León XIII

A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.

Con aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

Protege, oh providentísimo Custodio de la divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aleja de nosotros, oh padre amantísimo, este flagelo de errores y vicios. Asístenos propicio desde el cielo, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo libraste de la muerte la vida amenazada del Niño Jesús, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las hostiles insidias y de toda adversidad.

Y a cada uno de nosotros protégenos con tu constante patrocinio, para que, a ejemplo tuyo, y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén

JACULATORIA

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.

Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.

Jesús, José y María, con vosotros descanse en paz y el alma mía. 

CANTO PARA EL ALMA

Canto gregoriano a San José: JOSEPH, FILI DAVID | Gregorian chant to St. Joseph

https://www.youtube.com/watch?v=a3NYn5nL-5U&feature=youtu.be


martes, 16 de febrero de 2021

CON EL MIÉRCOLES DE CENIZA

INCIAMOS NUESTRO CAMINO HACIA LA PASCUA

Día de ayuno y abstinencia

Al inicio de la Cuaresma, desde hace muchos siglos, la comunidad cristiana recibe en la frente el austero signo de la ceniza, después que la Palabra de Dios nos ha invitado a la conversión.

El simbolismo de la ceniza es muy antiguo.


En la cultura bíblica, la ceniza constituye un signo que expresa la precariedad de la vida, el resultado de un órgano viviente —animal o planta— cuando termina su existencia. Eso significaba el hecho de que sin Dios, no tenemos vida.

Si nos falta Dios, a causa de nuestras propias faltas, entonces somos como ceniza; de ahí la frase bíblica:

“Acuérdate que eres polvo y en polvo te has de convertir”.

El ser humano, privado del Espíritu es solo materia que, eventualmente, dejará de vivir.

La ceniza era muy empleada en la cultura bíblica para expresar arrepentimiento. Cuando se cometía alguna falta contra Dios y se quería hacer penitencia, las personas se cubrían con ceniza desde la cabeza.

Actualmente se prefiere emplear las palabras: 

“Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc 1, 15)

LOS ORIGENES

La Cuaresma es un tiempo de oración y de conversión para los católicos de todo el mundo.

Este tiempo litúrgico surgió en la Iglesia como una preparación inmediata para el bautismo de adultos que se efectuaba todos los años la noche de la Pascua.

A partir del siglo IV esta preparación (catecumenado) duraba tres años y concluía con unas semanas de preparación más intensa.

Esos días, que con el tiempo se convirtieron en 40, dieron origen a la Cuaresma, que recordaba los 40 años que pasó el pueblo de Israel en el desierto y los 40 días de Jesús en el desierto antes de empezar su vida pública.

También la Cuaresma se originó como un tiempo de purificación para los cristianos que habían cometido alguna falta —penitentes—. De ahí que el rito de la imposición de la ceniza se empezara a usar para iniciar el tiempo de preparación para el bautismo y purificación.

NOVENTA DÍAS FUERTES

Cuaresma y Pascua forman una unidad, son un tiempo intenso de gracia, como unos ejercicios espirituales para la renovación de nuestra vida en Cristo.

Cuarenta días camino hacia la Cruz

Cincuenta días de Pascua camino hacia la plenitud del Espíritu.

Lo más importante de la Cuaresma es la Pascua, el paso a través de la Cruz a la Vida nueva.

La consigna de este tiempo es la “Metanoia”, el cambio de mentalidad. El hombre viejo debe dar paso en nosotros al hombre nuevo.

Somos invitados a confrontar día tras día nuestra existencia con la Palabra de Dios para renovarnos de cara a la Pascua de Resurrección.

martes, 2 de febrero de 2021

FIESTA DE LA CANDELARIA

TRES EN UNA

Hoy celebramos:

1. El día de la Presentación del Niño Jesús en el Templo

2. La Purificación de la Virgen María

3. La Jornada Mundial de la Vida Consagrada.

1. PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS

Esta fiesta se celebra exactamente a los cuarenta días del 25 de diciembre. A mediados del siglo V se celebraba con luces y tomó el nombre y color de "la fiesta de las luces", DÍA DE LA CANDELARIA, por las velas que se bendicen este día.

Hasta el Concilio Vaticano II se celebraba como fiesta principalmente mariana, pero desde entonces ha pasado a ser en primer lugar Cristológica, ya que el Jesús Niño fue llamado 

“LUZ PARA ALUMBRAR A LAS NACIONES”.

Y con su presentación en el templo se hacen realidad las palabras que leemos en Hebreos 10, 5:

“Cuando Cristo vino al mundo dijo: Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, sino que me has preparado un cuerpo. Aquí estoy para hacer tu voluntad”

Hoy se bendicen las candelas antes de la misa y después todos los fieles salen en procesión hacia el altar portando en sus manos la vela encendida. 

Esta vela nos recuerda el don de la fe que recibimos en nuestro bautismo y que no debemos permitir que se apague jamás. Este don hay que cultivarlo, hacerlo crecer, cuidarlo y salvarlo de los engaños del maligno. 

Exige colaboración y esfuerzo de parte de cada fiel bautizado, lo que san Pablo llama en muchas de sus cartas:

 “Combate espiritual”, por ejemplo en la carta a los Efesios 6, 11.  Por este motivo la Iglesia que peregrina por este mundo es llamada “Iglesia Militante”.

En el Antiguo Testamento la Ley del Señor prescribía:

“Todo primogénito varón será consagrado al Señor” 

(Éxodo, 13, 1-3)

Este precepto lo cumplían todas las familias israelitas para recordar y agradecer a Dios la liberación de la esclavitud de Egipto. 

Cuando el Dios de Israel hirió a todos los primogénitos del país, el faraón concedió la libertad a los israelitas, cautivos en Egipto durante 430 años (Éxodo, 12, 40).


San José y la Virgen María, como cualquier israelita, tuvieron que ir al Templo para presentar a su Hijo al Señor.

Al ser presentado el Niño Jesús se cumplió lo que escribió el profeta Malaquías 3, 1:

“De pronto entrará en el santuario el Señor, a quien vosotros buscáis; el mensajero de la alianza que vosotros deseáis”. 

Tan solo dos personas por revelación del Espíritu Santo reconocieron en esa pequeña criatura al Hijo del Altísimo:

EL ANCIANO SIMEÓN 

Hombre justo y piadoso que esperaba la consolación de Israel

Cuando vio al Niño lo tomó en sus brazos y dijo:

“Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador a quien has presentado ante todos los pueblos, 

LUZ PARA ALUMBRAR a las naciones y gloria de tu pueblo Israel”.

Y dirigiéndose a su Madre: “A ti una espada de dolor te atravesará el alma”

LA PROFETISA ANA

Una mujer de ochenta y cuatro años que «no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones»

Comenzó a expresar su acción de gracias y reconocimiento a Dios hablando del Niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel. Su profecía consistió en su anuncio, en la transmisión de la esperanza de la que ella vivía.

2. PURIFICACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Según la Ley, (Levítico 12, 2-4), toda mujer debía purificarse a los cuarenta días de dar a luz. La Virgen no necesitaba de tal purificación puesto que su parto fue virginal, pero pasó por este rito como toda mujer israelita, dando con ello ejemplo de humildad y de obediencia a Dios.

 

HIMNO DE LAUDES DE HOY

Iglesia santa, esposa bella,

sal al encuentro del Señor,

adorna y limpia tu morada

y recibe a tu Salvador.

 

Abre tus brazos a María,

Virgen Madre del Redentor,

puerta del cielo siempre abierta

por la que vino al mundo Dios.

 

¿A quién sostienes en tus manos,

dinos, anciano Simeón,

por qué te sientes tan alegre?

«Porque ya he visto al Salvador.

 

Este Niño será bandera

y signo de contradicción,

con su muerte, traerá la vida,

por la cruz, la resurrección.»

 

Jesús, el hijo de María,

es el Hijo eterno de Dios,

la luz que alumbra a las naciones

los caminos de salvación.

 

La Virgen Madre ofrece al Niño

como una hostia para Dios;

la espada de la profecía

atraviesa su corazón.

 

Honor y gloria al Padre eterno,

y al Hijo eterno que engendró,

y que, por obra del Espíritu,

de la Virgen Madre nació. Amén.

 

3. JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA

Fue hace 25 años cuando san Juan Pablo II dedicó el día de hoy a todos los consagrados.

Un día de acción de gracias a Dios por el don de la vocación.

La profesión de los votos de pobreza, castidad y obediencia es la manera concreta de hacer visible y presente el estilo de vida que Jesús llevó en su paso por la tierra, dedicándose completamente a Dios y a los hombres.

 Este año se ha elegido para esta jornada el lema:

“La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”.

A propósito de la Jornada, el Papa Francisco presidirá la celebración Eucarística el 2 de febrero desde san Pedro, el Dicasterio para la Vida Consagrada ha hecho llegar una carta  a todos los consagrados y consagradas del mundo donde pide, de forma tácita, seguir las enseñanzas de la encíclica Fratelli Tutti:


 «Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos» (Carta encíclica Fratelli tutti, n.8 ).

Hoy todos los consagrados agradecemos a Dios por el don de la vocación y renovamos nuestros votos de pobreza, castidad y obediencia.

Compartimos dos enlaces

El vídeo oficial de esta Jornada, dura solo 2 mn, 

https://www.youtube.com/watch?v=-ba52q2VsEc

El coloquio que ha organizado el Instituto Teológico de Vida Religiosa y la Conferencia Episcopal Española, en el marco de esta jornada.

https://conferenciaepiscopal.es/jornada-mundial-vida-consagrada-2021/

El acto ha estado moderado por el claretiano, Fernando Prado y ha participado Santiago Agrelo, Arzobispo emérito de Tánger, la benedictina Pilar Tejada y Vicenta Estellés, ex presidenta de CEDIS.