sábado, 19 de marzo de 2022

EN EL ALTAR DE SAN JOSÉ

 ESTÁ LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA TEJA

San José bellamente adornado con velas y flores.

Es una bella experiencia, una delicia, estar a los pies de la imagen del santo Patriarca, patrón de la Santa Iglesia.

 Se respira una presencia, una paz un “no sé qué” que atrae como un imán que te invita al silencio y la oración.


Desde este monasterio de clarisas de Villarrobledo tenemos presente en nuestras oraciones a:

Todos los que llevan el nombre de José o Josefa

Todos los padres de familia

Todos los seminarios y seminaristas

Todos los inmigrantes

Los artesanos

Pedimos insistentemente por la paz en el mundo

Es muy hermoso y consolador ponerse bajo la protección de san José y consagrarse a él.


PALABRAS QUE LA SANTÍSIMA VIRGEN SOBRE SAN JOSÉ


A LA VENERABLE MARÍA DE JESÚS DE ÁGREDA:

“Hija mía, aunque has escrito que mi esposo San José es excelentísimo entre los santos y príncipes de la celestial Jerusalén, pero ni tú puedes ahora manifestar su eminente santidad, ni los mortales pueden conocerla antes de llegar a la vida de la Divinidad, donde con admiración y alabanza del mismo Señor se harán capaces de este privilegio.

 


El día último, cuando todos los hombres sean juzgados, llorarán amargamente los infelices condenados no haber conocido por sus pecados este medio tan poderoso y eficaz para su salvación (la devoción a San José), ni haberse valido de Él para ganarse la amistad de mi Divino Hijo, el justo juez.

 

Y todos los del mundo han ignorado mucho los privilegios y prerrogativas que el Altísimo Señor concedió a mi Santo Esposo José y cuánto puede su intercesión con su Majestad y conmigo, porque te aseguro, muy querida hija, que en presencia de la Divina Justicia es uno de los grandes intercesores para detenerla contra los pecadores y alcanzar grandes mercedes.

 

Y por la noticia y la luz que de esto has recibido y recién escrito, quiero que seas muy agradecida a la dignación del Señor y al favor que en esto hago contigo; y de aquí en adelante en lo que queda de tu vida procures adelantarte en la devoción y cordial afecto a mi Santo Esposo José y bendecir al Señor, porque le favoreció con tantos dones y por el gozo que yo tuve de conocerlo.

 

En todas tus necesidades te has de valer de su intercesión y solicitarle muchos devotos, y que las religiosas se fijen mucho en esto, pues lo que pide mi Esposo José en el Cielo concede el Altísimo en la tierra y a sus peticiones y palabras tiene vinculados grandes y extraordinarios favores para los hombres, si ellos no se hacen indignos de recibirlos.

Y todos estos privilegios corresponden a la perfección de este admirable Santo y a sus virtudes tan grandiosas, porque la Divina Misericordia se inclinó a ellas y le miró con mucho agrado, para conceder admirables misericordias para José y para los que acuden a su intercesión”.

Oración a San José

A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu Santísima esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.

domingo, 13 de marzo de 2022

viernes, 4 de marzo de 2022

RETIRO DE CUARESMA

 NUESTRA FE EN DIOS

Hacemos este retiro con el padre Santiago Martín, Franciscano de María.

Una meditación tan interesante que compartimos por si alguien está interesado.


Primero un resumen de la misma y después la explicación.

RESUMEN

-Dios existe y Dios me ama, esto es maravilloso.


-Soy importante para alguien tan grande como Dios.


-Puedo relacionarme con Él, puedo llegar a Él, puedo saber de Él con mi razón y con la Revelación.


-Este Dios es más fuerte que las fuerzas del mal, que existen y que tengo que mantener lo más lejos posible de mí y de los míos.



-Este Dios es el purificador de mis egoísmos.


-Es el purificador de los intentos de otros de convertirse en Dios y pedirme que yo los adore. Solo ante Dios yo doblo mis rodillas.


ESQUEMA

1.  QUIEN ES DIOS PARA MÍ: existe, es amor, soy importante para él.

2.ESTE DIOS PODEMOS CONOCERLO Y RELACIONARNOS CON ÉL: Oración y mandamientos.

3.  SOLO DIOS ES DIOS. Es el único Todopoderoso, El Señor que está por encima de todos, por encima del demonio.

4.  YO NO SOY DIOS.

5.  EL OTRO NO ES DIOS. Ni la familia, ni la patria, ni la empresa,…

 

QUIÉN ES DIOS PARA MÍ

Dios existe y me ama, yo soy importante para él.

Soy criatura amada por Dios y esto llena de paz y esperanza. Aunque esté pasando momentos de oscuridad.

No soy indiferente para Dios.

La práctica de la virtud lo es más cuanto más difícil, más heroica y por tanto tiene más mérito.



La fe puesta a prueba, se ejercita como virtud en los momentos de oscuridad.

 

PUEDO CONOCER A DIOS

Por medio de la razón, completada con la Revelación, yo me acerco a Dios y le conozco. 

Esto es maravilloso.


Nuestro Dios no es un Dios desconocido, es el Dios que me ama, y al que yo puedo tratar como a Dios, también como a un padre y a un amigo, que es Dios Señor.

Dios es accesible al recto uso de la razón. 

Por medio de la ley natural, del recto uso de la razón y la moral natural, podemos conocer a Dios, podemos ser auténticos seres humanos y agradar a Dios.


La importancia que se da a la razón en la religión católica no se da en ninguna otra religión.

Fe y razón son vías para el conocimiento de Dios.

Si la razón no ocupa su lugar, la religión se convierte en superstición o en secta; en superchería, magia o fanatismo que despersonaliza.

La Iglesia siempre ha defendido el recto uso de la razón, tal como está recogido en la encíclica FIDES ET RATIO.

La razón nos introduce, la fe ilumina las oscuridades de la razón, que muchas veces está confusa debido a los intereses creados por confundirla.

La fe evita que la razón degenere y completa lo que la razón no puede dar.

La razón viene complementada con la Revelación, manifestada desde Abraham hasta la plenitud en Jesucristo.

 

¿CÓMO PUEDO RELACIONARME CON DIOS?

Por dos vías:

-        La Sagrada Liturgia


-        Las buenas obras (los mandamientos)


La Sagrada Liturgia, no es lo que el hombre decide hacer para relacionarse con Dios, sino lo que Dios le ha dicho al hombre que debe hacer para relacionarse con Él.

No es un invento humano, es revelación, es la forma que tenemos para relacionarnos con Dios tal como Él nos lo ha enseñado. No podemos modificarla a nuestro antojo. Es el modo como Dios quiere que nos relacionemos con Él. El sacerdote no puede cambiar ni suprimir nada que ya esté ordenado en la Sagrada Liturgia.

Por medio de la Liturgia me relaciono con el Dios en el que creo, que sé que me escucha y que está pendiente de mis necesidades.

Dentro de la liturgia hay una parte privada que es la oración personal. Para que la oración sea auténtica debe tener varios aspectos:


-        Adoración

-        Confianza

-        Súplica de perdón

-        Acción de gracias

-        Petición humilde

-        Ofrecimiento

 

Nuestra relación con Dios no es solo litúrgica, es respuesta amorosa al Dios que me ama y por amor a Él amor al prójimo, cumpliendo unos mandamientos que proceden de la Ley natural y fueron explicitados por Moisés en los diez mandamientos y el mandamiento nuevo de Jesús.

“Señor, yo creo en ti y te demuestro mi amor en la Eucaristía, en la oración y amando al prójimo”

 

SOLO DIOS ES DIOS



Es el único Todopoderoso. El Señor que está por encima de todo.

El diablo existe como ser personal. Puede ganar una batalla, pero no la guerra. El mal solo es vencido por el bien, Dios está por encima del demonio.

El hombre siempre añora el paraíso perdido. Hay quien vende su alma al diablo y causa mucha destrucción y daño, pero así no puede lograr la felicidad.

No se puede hablar de la fe católica sin hablar de demonio, pues existe y es terrible que en nuestra época se le ignore.

Es un ser personal, no conjunto de maldades, o ente negativo.

No es Dios.

Solo Dios es Todopoderoso.

Si no fuera así estaría el yin y el yan, pero eso no es de nuestra religión católica.

No se puede bromear ni jugar con el demonio. Por eso debemos rechazar toda forma que nos lleve a relacionarnos con espíritus que pueden ser un cauce para que el demonio entre en nuestra vida.

Tengamos una sana prudencia ante el demonio. Ante una necesidad, acudamos a Dios.

El amor es más fuerte que el odio, el bien es más fuerte que el mal.



Seguimos creyendo en medio de la oscuridad.

La misericordia tiene la capacidad de cambiar el mundo. Con el odio, la violencia, la injusticia no se puede construir nada.

Los que han vendido su alma al diablo pueden ganar muchas batallas, pero no ganan la guerra, pues con el odio y la venganza se puede destruir, se puede mentir, calumniar, se puede hacer mucho daño, pero no se puede construir. Y el hombre no puede vivir en medio de las ruinas.

Estando hecho a imagen de Dios, por muy herida que esté el alma del hombre por el pecado original y los pecados personales, el hombre añora el paraíso perdido, la vida en Dios que un día tuvo y perdió.

El hombre busca la felicidad y solo el amor puede darle la felicidad que busca. Todas las fuerzas del mal han sido derrotadas.

 

YO NO SOY DIOS

Porque el mundo nos dice todo lo contrario. Dedícate a cuidarte, a valorarte, no te dan lo que tienes derecho. Y esto nos genera malhumor y amarga nuestra vida.

Es más sano decirnos a nosotros mismos que somos criaturas de Dios, hijos de Dios, pero Yo NO SOY DIOS.


No debo intentar ser dios para nadie. Dios es el centro, yo no soy el centro.

No pretendas ser el centro de nada ni de nadie.

No pretendas que el mundo gire a tu alrededor. Bájate del pedestal.

 

EL OTRO NO ES DIOS

Hay nacionalismos exacerbados, los que hacen un dios de la patria, sea vasca, catalana, o castellana…

La patria y la familia son importantes, pero no puedo matar o mentir por ellas.

Dios está por encima de todo.

Tampoco puedo hacer un dios del partido político.

La Iglesia Católica solo mira hacia arriba: Dios

Y hacia abajo: los hombres, sobre todo los más débiles.

La Iglesia hace de puente entre Dios y los hombres.

Ha sido y será purificadora de las idolatrías.

La Iglesia es profética y crítica, no se vende ni se deja comprar, atemorizar, chantajear.

Es fiel a Cristo y su mandato.

Podemos hacer un ídolo de la empresa, dándole más de lo necesario, y no cuidando de la familia ni de la propia alma.


Ponte en tu sitio y no permitas que te divinicen.

No divinices a nada ni a nadie, ni a personas, pidiéndoles que te hagan felices, cosa que no podrán conseguir, ni a instituciones, ni a patrias, ni a trabajos ni a nadie.

 


Que Dios nos ayude a conseguirlo. 

AMÉN

sábado, 26 de febrero de 2022

¿QUÉ PODEMOS HACER?

 ANTE LA SITUACIÓN DE UCRANIA

Lo más acertado es rezar a la Reina de la Paz con el Santo Rosario

Llenar nuestro día con Avemarías pidiéndole 

“Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”


Y mientras desgranamos las cuentas del Rosario pensar en los misterios de la vida de Jesús: de gozo, de luz, de dolor, de gloria.


Mujeres ucranianas rezando


Niños ucranianos rezando el Santo Rosario

Es la oración más eficaz 

QUE TODOS DEBERÍAMOS rezar 

todos los días para pedir la PAZ

 tan necesaria en estos momentos.

Cuando el imperio otomano quería invadir Europa, el papa san Pío V pidió a toda la cristiandad que rezara el Santo Rosario. 

La Batalla de Lepanto se ganó el 7 de octubre de 1571, por eso el papa instituyó ese día la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.


En 1917 la Virgen se apareció a los santos pastorcitos de Fátima y pidió que rezásemos el Rosario todos los días por la paz del mundo y la conversión de los pecadores.


Todo el mundo está pensando en la angustia y el dolor que viven nuestros hermanos de Ucrania, no solo pensamos en ellos, sino que vivimos en nuestro corazón los mismos sentimientos que ellos, haciéndonos solidarios con este pueblo que tanto está sufriendo.

 

El papa Francisco nos ha invitado a nivel mundial a unirnos todos en oración y ayuno por la Paz el día 2 de marzo, Miércoles de ceniza.

Ese día ayunaremos junto a tantos hermanos nuestros que se han quedado sin techo, sin ropa, sin alimentos.


Nuestro ayuno será de solo un día, pero a ellos 

¿Cuántos días les durará el ayuno?

Ante la nueva situación mundial que se presenta, puede surgir en nuestro corazón una pregunta:

“¿Por qué Dios permite el mal?”


“¿Dónde está Dios?”


“¿Cómo puede permitir esto?”


“¿No puede hacer desaparecer el dolor?”

La Palabra de Dios da respuestas a estas preguntas 


DIOS CREÓ UN MUNDO SIN SUFRIMIENTO

Antes de la caída en el pecado todos los ángeles y todo lo que había sido creado vivía en armonía con Dios.


Había paz, alegría y perfección. Era así como Dios lo quería.

Sin embargo, Satanás, uno de los ángeles, optó ir en contra de esto y hacer las cosas a su manera. Se exaltó a sí mismo, y se imaginó que podía ser igual o mejor que Dios. 

Este fue el primer pecado, el cual causó la separación entre Dios y Satanás.

Dios podría haberle encerrado o haberle obligado a cambiar de opinión.  

El todopoderoso, creó a los ángeles y a los hombres libres; por tanto respetó su voluntad, incluso  cuando optaron por desobedecerle.


La creación de Dios era perfecta. 

Las primeras personas, Adán y Eva, recibieron una voluntad libre, eran puros, tenían contacto directo y comunión con Dios.

Satanás, el ángel caído, estaba lleno de maldad y quería destruir esta armonía. Pensaba que si las personas tenían la opción de elegir, preferirían pecar en lugar de obedecer a Dios.


LA CAUSA DEL SUFRIMIENTO EN LA TIERRA

Cuando Dios creó la tierra su intención fue que llegara a ser una extensión de la paz y la armonía en el cielo.

Sin embargo, Satanás, padre de la mentira, tentó y engañó a Eva en el Jardín del Edén, seduciéndola para que no obedeciera a Dios.

Lo que Dios anhelaba era que las personas fueran felices, y el único camino para esto era que fueran obedientes.

Eva eligió el camino del pecado e incitó a Adán a pecar. 

De este modo la armonía que había entre Dios y el hombre quedó rota.

Con inmenso dolor, Dios respetó la libre voluntad de su criatura, quien cosechó las consecuencias de su elección.

Desde entonces en la humanidad se sucedieron crímenes y sufrimientos sin cuento hasta el día de hoy. 

Fue la tragedia del pecado original. 


Todo el sufrimiento, todo el dolor, y cada lágrima que se ha derramado sobre la tierra ha sido por el resultado directo o indirecto del pecado.

 

Incluso los desastres naturales ocurren porque el mundo fue maldecido. (Romanos 8,20-21)

El pecado contaminó todo. Y fue empeorando cada vez más con el paso del tiempo.


Cuando una persona comete pecado, cosecha sufrimiento, las personas a su alrededor sufren, la tierra misma sufre.

 


Este fue el resultado natural de las leyes que Dios había creado mucho antes de formar la tierra. Sabía que pecar conllevaba sufrimiento. Es por esto que hace un esfuerzo incansable para impedir que cometamos pecado.

 

¿POR QUÉ DIOS NO HACE NADA PARA PARAR EL SUFRIMIENTO?


Dios quiere enseñarnos y demostrar que el pecado es la causa del sufrimiento y de la miseria. Y para ello tiene que seguir las leyes que Él mismo ha creado.

Nuestro Dios es un Dios consolador, no quiere ver sus criaturas sufrir.

Su anhelo es que la guerra se acabe

El objetivo final de Dios es detener todo sufrimiento por la eternidad. Quiere que toda la creación exista junta en perfecta armonía como lo fue en el principio.

Pero esta vez tiene que asegurarse que nadie pueda traer el pecado en la nueva creación.


EL PROPÓSITO DE DIOS CON LA CREACIÓN

La intención de Dios con nosotros no es sólo demostrar que el pecado trae sufrimiento y que vivir sin pecado trae alegría, paz y armonía.


Este es el punto central del plan de Dios con la humanidad, el golpe final y devastador contra Satanás: Al enviar a Jesús su propio Hijo a la tierra como un hombre pudo de una vez por todas demostrar que era posible vencer a Satanás y su engaño.

Como ser humano Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero en cada situación eligió hacer la voluntad de Dios en lugar de la suya, de modo que jamás pecó. 

(Hebreos 4, 15, Hebreos 5, 7-9)

Cuando Jesús fue crucificado y dijo:

«¡Consumado es!»

La victoria fue total.

Satanás nunca pudo ser capaz de tomar el control del espíritu de Jesús, que ahora podía volver a Dios, perfecto y lleno de la naturaleza divina.

Jesús hizo esto de modo que pudiera mostrar el camino a los demás.

 


Ahora Dios está formando una novia para Jesucristo que, a través de una vida pura y santa como Él lo hizo, mostrará que la victoria sobre el pecado trae verdadera y eterna alegría y paz.

Esta es la iglesia, por la cual la multiforme sabiduría de Dios se dará a conocer a toda la creación.

 


EL SUFRIMIENTO EN LA CARNE

Todos sufrimos. Los sufrimientos que una persona experimenta en la tierra no son necesariamente proporcionales a la cantidad de pecado que ha cometido. 

Sin embargo, los discípulos de Jesucristo, los servidores de Dios, saben utilizar este sufrimiento en su beneficio.

 

En 1ª de Pedro 4, 1 está escrito:

«Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado»

El padecimiento físico en sí mismo, claramente no pone fin al pecado.

Cuando las personas experimentan el dolor, la pérdida y la tragedia, entonces se manifiesta el pecado que mora en ellos y son tentados a sentirse enojados, amargados, o bien desanimados.

Pero un discípulo hace lo que su Maestro, Jesús hizo:


Toma estos pensamientos, los niega, y los lleva a la muerte. 

Y el pecado que se manifestó en la situación muere.

Esto se llama «padecer en la carne», porque impedir que la carne pueda llevar a cabo sus deseos es lo mismo que negar nuestra propia voluntad, y esto es doloroso.

Esto fue lo que Jesús hizo cuando estuvo en la tierra, y esta es la voluntad de Dios para nosotros.

El resultado es que el pecado es vencido, y sustituido por virtud.

 


Cuando suficientes personas hayan elegido conscientemente padecer en la carne, en lugar de pecar, entonces Dios podrá decirle a Satanás:

«Mira, tu forma no funciona. El pecado sólo conduce al sufrimiento, pero algunas personas han elegido mi camino. 

Ellos eligieron no pecar»

 

LA ETERNIDAD

Llegará el gran final y Satanás será atado y arrojado al lago de fuego para siempre. (Apocalipsis 20,10) 

Nunca más podrá tentar a la gente a seguir su camino y causar miseria y sufrimiento. 


Después de la rebelión de Satanás, Dios tuvo que ver su creación sufrir año tras año, siglo tras siglo.

Ha esperado con paciencia para que las personas se vuelvan a Él y sean obedientes a su voluntad, de modo que pudiera finalmente erradicar el pecado. 


Pero finalmente vendrá el tiempo de paz.

"Al final mi Inmaculado Corazón triunfará" 

Profetizó la Virgen María en Fátima.


Mientras más elegimos vivir en obediencia a Dios aquí en la tierra, más pronto regresará Jesús y pondrá fin a todo sufrimiento.


¿QUÉ PUEDO HACER?

Es difícil permanecer al margen mientras el sufrimiento se expande por todo el mundo.

Los que son fieles a Dios tienen el poder y la responsabilidad de aliviar el sufrimiento un mundo mejor en el lugar donde están.

Podemos ser una bendición para las personas a nuestro alrededor al negarnos al pecado que tan fácilmente nos tienta, y que conduce a luchas e infelicidad.



Cuando somos propensos a responder con palabras duras, podemos hacer morir este pecado y al contrario responder en forma suave y amable.


Cuando somos tentados al egoísmo podemos ejercitarnos en la generosidad.


Cuando vemos injusticia y crueldad podemos ser campeones de la justicia y la compasión.

Si buscamos vivir en la justicia entonces nuestras oraciones tienen poder para ayudar.


Oremos por los líderes mundiales y por los gobiernos.


Oremos por nuestros hermanos de Ucrania, y por todos los que sufren las consecuencias de la guerra.

Oremos para que la paz entre las personas y los pueblos sea una realidad.

Oremos para que la luz y la vida puedan entrar en el corazón de los hombres tanto como sea posible.

Oremos para que los hombres vivan en gracia de Dios

Oremos por los pobres, los necesitados y los enfermos

DIOS ESCUCHA NUESTRAS ORACIONES.

Mientras más vivimos en justicia, más hacemos morir nuestro pecado y más luchamos contra la oscuridad, más pronto vendrá el día del juicio, cuando todo el pecado y el sufrimiento hayan terminado para siempre.

 

«Ya que todo será destruido de esa manera, ¿no deberíais vivir como Dios manda, siguiendo una conducta intachable y esperando ansiosamente la venida del día de Dios?

Ese día los cielos serán destruidos por el fuego, y los elementos se derretirán con el calor de las llamas»

2ª Pedro 3,11-12.

Y Dios finalmente podrá crear un nuevo cielo y una nueva tierra en perfecta paz y alegría y armonía por toda la eternidad. 


Sin llanto, sin lágrimas, sin dolor, sin tentación, sin pecado, sin luchas, conflictos o desobediencia. 

Viviremos junto a Dios y Jesús y los santos.